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La fidelidad cuesta. Las compañías aéreas, los hoteles y las empresas de rent-a-car lo saben. Por eso compiten por convencer al usuario de que no elegir a otro tiene sus ventajas. El abanico de compensaciones se amplía en un sector con clara tendencia a la concentración y la entrada de actores que en un principio poco tienen que ver con el hecho de viajar. Porque a la hora de incentivar a quedarse, cualquier argumento es bueno. En esta primera entrega analizamos los programas de los proveedores de transporte.
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