PALACIOS DE CONGRESOS. Los reyes del MICE

PALACIOS DE CONGRESOS. Los reyes del MICE

Álvaro Martín

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Los palacios de congresos constituyen un sector vivo que depende especialmente de las reuniones empresariales y académicas. Su actividad es directamente proporcional a la situación económica y constituyen un perfecto termómetro del desarrollo del destino en el que se hayan ubicados. En todo el mundo se suceden las inauguraciones —también en España— de estos auténticos buques insignia del segmento mice, cuyo armamento necesita cada vez más de los últimos avances tecnológicos, además de infraestructuras complementarias de alojamiento y transporte en perfecta coordinación.

La localidad francesa de Nantes, en concreto La Cité Nantes Events Center, fue la sede en julio de la 58 Conferencia Anual de la AIPC (Asociación Internacional de Palacios de Congresos), un colectivo que reúne a más de 180 instalaciones de 57 países. Estrategias, avances tecnológicos, análisis de la realidad económica, tendencias, seguridad… Los asuntos analizados fueron muchos e importantes. Estamos hablando de un sector íntimamente ligado al devenir de la economía y, en consecuencia, expuesto a sus sacudidas.

¿Qué sucederá de aquí a la próxima reunión de la AIPC, en 2018 en Estambul? ¿Qué novedades tecnológicas habrán surgido? ¿Cuántas instalaciones de este tipo habrán abierto sus puertas? En un mundo tan cambiante, este sector necesita una gran capacidad de adaptación y evolución que choca en bastantes ocasiones con su carácter público. El equilibrio entre estas realidades es vital si se quiere ser competitivo.

TENDENCIAS

Como explica Carlos García Espinosa, presidente de la Asociación Española de Palacios de Congresos (APCE), «la tendencia nos lleva a reuniones dinámicas y más especializadas, que buscan lugares más cercanos para reducir tiempo y gastos de desplazamiento. Por su parte, los eventos son más sostenibles, creativos y austeros». Para Espinosa, que además es director del Palacio de Congresos de Cádiz, los eventos actuales «aprovechan el uso de las tecnologías y las redes sociales con espacios para el networking, para llegar a más público, además del presencial, con nuevos formatos y una participación más activa que aumente la atención y la motivación».

 

Matilde Almandoz, presidenta de OPC Spain, la asociación profesional que agrupa a los organizadores profesionales de congresos, considera que la tendencia dominante (en general en el sector) es el crecimiento sostenido del número de reuniones e incide en un importante elemento común en todas ellas: la comunicación del mensaje principal, es decir, la transferencia de conocimiento. «Para ello, nos podemos apoyar en los diferentes elementos que componen el evento y que nos ayudan a transmitir ese mensaje: catering, tecnología, innovación, formatos… Contamos con múltiples posibilidades. Ya no se trata solo de escuchar las diferentes ponencias en un auditorio o palacio de congresos, la tendencia es formar parte del todo, hacer comunidad. Lograr que el asistente se sienta parte del evento, potenciando su actividad e involucrándolo en el desarrollo del mismo, ya sea a través del networking o la gamificación», detalla.

Por su parte, Marc Rodríguez se centra en los grandes eventos internacionales, que son el «fuerte» del Centro de Convenciones Internacional de Barcelona (CCIB) que él dirige. «El número de jornadas se ha reducido, pero ahora son más intensas, con programas más completos, pues todo el mundo quiere hacer más cosas en el menor tiempo posible», explica.

En lo que respecta a la asistencia, Rodríguez afirma que se ha incrementado, pues «se han incorporado a los grandes eventos internacionales delegados de zonas como Asia y Oriente Medio». En ello incide «la globalización de las empresas», algunas de las cuales tienen delegaciones en un centenar de países, y la mejora de las conexiones de transporte aéreo, que ahora unen destinos que antes no estaban conectados o que lo estaban pero no de forma aceptable para acudir a un evento o un congreso internacional.

TODO UN MUNDO

El Brisbane Convention and Exhibition Centre (Australia) fue el ganador del 2016 AIPC Apex Award, galardón que le convierte en el Best Client Rated Convention Center, la mejor instalación del mundo, según los clientes. Por detrás quedaron el Kongresskultur BregenzGmbH (Alemania) y el Hawaii Convention Centre (Estados Unidos). Australia, Europa, América-Pacífico… El mundo está salpicado de impresionantes instalaciones, auténticos epicentros mice.

Sin duda, como afirma el presidente de la APCE, existe una correlación entre el número y la calidad de los congresos y el propio nivel de desarrollo del destino. Los palacios de congresos son una infraestructura más de este último. Para él está claro que Estados Unidos y algunos países asiáticos dominan determinados sectores de la industria y acaparan grandes cuotas de mercado.

«En los últimos años, los países asiáticos han experimentado un notable avance, con excelentes infraestructuras, así como una planificación y un enfoque coordinados del sector mice mediante asociaciones estratégicas», explica García Espinosa, que ha sido elegido para el cargo este mismo año. Y esto no solo afecta a los grandes mercados, sino también a los emergentes.

Sin ir más lejos, el ganador de los últimos Asia Pacific MICE Awards fue el Kuala Lumpur Convention Center, en la capital de Malasia. Y lo ganó por su espectacular combinación de modernas infraestructuras, servicio y tecnología, «que aportan al delegado una experiencia que no olvida», según los organizadores de estos galardones, que se entregaron el pasado año en Singapur.

El mercado norteamericano, muy consolidado, tiene como principal característica la fortaleza del movimiento interno, gracias al elevado nivel industrial, al gran número de ciudades importantes que cuentan con infraestructuras adecuadas y a la interconexión entre las distintas localidades. De hecho, sus palacios de congresos no suelen estar bien colocados en lo que a recepción de eventos internacionales se refiere en comparación con otras grandes capitales, pues se nutren sobre todo de delegados del propio país. Nueva York, San Diego, Washington, Minneapolis, Orlando, Chicago, Las Vegas, Dallas, Phoenix, San Francisco, Anaheim, Hawái… La oferta es mareante y sigue creciendo: ya se ha anunciado la apertura en 2020 del nuevo centro de convenciones de Oklahoma City.

Además, no hay que olvidar que su vecino del norte, Canadá, cuenta con algunas de las mejores instalaciones del mundo, como el Vancouver Convention Centre o el Centre des Congrès de Québec. Por su parte, el sur del continente, aunque no tiene tanto peso económico, tampoco quiere dejar de crecer. Hace unos meses Uruguay estrenó su moderno Punta del Este Convention & Exhibition Center y también en este año abrirá sus puertas el nuevo Centro Metropolitano de Convenciones de Quito (Ecuador), actualmente en construcción.

Frente al enorme peso de la demanda interna norteamericana, en Europa sucede lo contrario, pues son más numerosos los congresos y eventos internacionales (las distancias, no tan grandes como en Estados Unidos, ayudan). Aquí existe una gran competencia, con las grandes capitales alemanas, francesas, irlandesas, inglesas, españolas, holandesas, italianas, austríacas… batiéndose el cobre para ganar las grandes citas. La competencia es muy dura. Como curiosidad, en la última edición de los Meetings & Incentives Travel Awards resultaron vencedores, por orden, el Centro de Convenciones de Dublín, el Centro de Convenciones Internacional de Barcelona y el Centro de Convenciones y Exhibiciones RAI Amsterdam.

ESPAÑA, TIERRA DE PALACIOS

«Los palacios de congresos son recintos especialistas, especializados y diseñados específicamente para la celebración de reuniones, con equipos humanos formados para su atención en exclusiva», destaca Carlos García Espinosa, de APCE. El máximo representante de esta asociación sectorial incide además en que estas instalaciones conforman una oferta de calidad, innovadora, en constante adaptación tecnológica y muy profesionalizada.

Y los organizadores de congresos opinan lo mismo. «El palacio de congresos es “el espacio” pensado, concebido, creado y desarrollado para las reuniones; es el espacio especializado. Además los palacios de congresos están cada vez más preparados para albergar reuniones, no sólo por sus capacidades técnicas y su adaptación tecnológica, sino también por su involucración en la organización del evento. Cada vez más, nos encontramos con un equipo humano consciente de la importancia de su servicio y esto es algo fundamental para el éxito del encuentro y la elección del venue», explica Matilde Almandoz, de OPC Spain.

Las cifras no son desdeñables: según el informe de actividad de los 31 miembros de esta asociación, estos recintos acogieron en 2014 un total de 4.632 eventos con 3.930.018 asistentes, algo que contribuyó a generar un impacto económico en sus destinos de aproximadamente 1.300 millones de euros.

Por supuesto, entre los palacios españoles hay cuestiones mejorables, como ellos mismos reconocen: la formación, un tratamiento más eficaz de los datos estadísticos, una cierta regularización del sector para evitar la competencia desleal, la profesionalización de algunos de los actores y la mencionada mesura necesaria a la hora de acometer nuevas infraestructuras. «Nuestros recintos precisan de innovación e inversiones permanentes y requieren una mayor implicación de las administraciones para su mantenimiento, conservación y reinversión», reconoce. Al final, la titularidad pública pesa frente a la competencia estrictamente privada.

NOVEDADES NACIONALES

La reciente actualidad española de este sector pasa especialmente por cinco localizaciones: Palma, Vitoria-Gasteiz, Madrid, León y Cáceres. Tras años de obras e incertidumbre económica y política, el Palacio de Congresos de Palma ya está terminado y en breve se conocerá quién se quedará con la gestión. Las de Meliá Hoteles International y Barceló Eventos Empresariales son las dos ofertas que pugnan, tras la «caída» de Hotusa. El conjunto está formado por el palacio de congresos y un hotel anexo con 168 habitaciones. Contará con dos grandes auditorios conectados que ofrecerán capacidad para 500 y 2.000 personas, además de un importante número de salas de varios tamaños para todo tipo de reuniones. Además, en una clara apuesta por el sector cultural, ofrecerá también una sala de exposiciones.

Por su parte, el Palacio Europa de la capital vitoriana fue inaugurado tras su remodelación y ampliación el pasado mes de mayo. Este impactante edificio ha apostado decididamente por la sostenibilidad y se articula en tres grandes zonas: una destinada especialmente para reuniones y congresos, con salas y servicios específicos; otra gran área de exposiciones, y, por último, un nuevo auditorio, el María de Maeztu, para todo tipo de eventos multitudinarios. Como señalan sus promotores, lo importante es su versatilidad, pues permite ahora simultanear hasta una veintena de grupos de trabajo.  La capacidad ha pasado de 1.500 personas a 5.700.

Madrid se halla inmersa en la rehabilitación de su emblemático Palacio de Congresos de la Castellana, no exenta de dificultades administrativas y económicas. El popular edificio de la fachada de Miró será remozado y contará con un hotel anexo, todo con una inversión de unos 90 millones de euros. La zona de convenciones y congresos tendrá un auditorio con capacidad para un millar de personas, con 14 salas modulables para grupos de hasta 65 personas, cuatro salas de banquetes, otras cinco de conferencias para un máximo de 250 personas y, finalmente, una gran sala modulable para 600. Mientras, el hotel ofrecerá más de 200 habitaciones.

León tendrá en 2018 su Palacio de Congresos y Recinto de Exposiciones, tras un proyecto que nació en 2006 y que fue ganado por el arquitecto francés Dominique Perrault. Entre las instalaciones, que se están levantando sobre la antigua Azucarera Santa Elvira, habrá un auditorio de 1.200 plazas, amplio espacio expositivo, zona de reuniones modulable y cafetería. Además, la construcción se plantea desde un punto de vista integral, en la que será una completa remodelación urbanística de la zona.

Finalmente, el Palacio de Congresos y Exposiciones de Cáceres ha sufrido una importante renovación, con ampliación de su auditorio exterior, la mejora de la acústica de la sala principal de conciertos y la inauguración nuevas superficies expositivas. Aquí se ha apostado por relanzar un espacio que tenía hasta la fecha una baja ocupación, aspecto que suele afectar a bastantes instalaciones de ciudades de pequeño tamaño.

PERO, ¿SON DEMASIADOS?

Entre los profesionales cunde la sensación de que la oferta es quizá excesiva… «En España no existe un mercado para tal cantidad de palacios de congresos», afirma taxativo Marc Rodríguez, director del CCIB uno de los «grandes» del mercado nacional e internacional. «Desde los años ochenta y hasta aproximadamente 2005 se han construido muchas instalaciones basándose en criterios de optimización —sin estudios de mercado sobre cómo funcionan o si había viabilidad en determinadas zonas para hacerlos—. Aquí entran condicionamientos emocionales —a todo el mundo le gusta que su ciudad tengo lo mejor—, políticos y algo muy español: la envidia. Esto nos ha llevado a situaciones realmente insólitas», explica.

Curiosamente, Rodríguez desliga este boom de la burbuja inmobiliaria propiamente dicha, que respondió a criterios privados. Para él, la construcción de un palacio de congresos no busca una rentabilidad de la inversión, sino un impacto económico en la zona en la que se ha construido con capital público. El problema es que sin criterios de viabilidad ese impacto económico en la zona nunca llega, lo que acaba generando despilfarro de capital público. Carlos García Espinosa se mueve en esa línea: «El gasto de ingentes cantidades de dinero público no parece justificarse en muchos casos. En la mayoría de las ocasiones solo se plantea la inversión inicial, sin tener en cuenta los elevados costes de mantenimiento y funcionamiento, entre otras variables».

En definitiva, el retorno de esa inversión en la sociedad obliga a que sus puertas estén siempre abiertas. Algunas ciudades cuentan con un gran continente, fruto de una enorme inversión pública, pero poco contenido específicamente congresual o de eventos empresariales. Al final, para que resulten rentables se ofrece como instalaciones multiuso. Como afirma un profesional consultado, «se han convertido en lo que eran antes las plazas mayores, donde se hacían reuniones, exposiciones, mercados, conciertos…», algo que desvirtúa su vocación de espacio para reuniones profesionales.

SOCIOS Y ALIADOS

No se puede disociar la oferta de grandes reuniones de los palacios de congresos del resto de grandes sedes (hoteles de gran tamaño, venues…). En la actualidad, en España existen 473 emplazamientos capaces de albergar a más de medio millar de personas en un montaje tipo teatro, según un estudio anual de la Escuela de Negocios de la Cámara de Comercio de Sevilla realizado por alumnos del Máster en Turismo de Reuniones, Organización de Congresos y Eventos. A esta cifra colabora la aparición de espacios singulares como palacios, haciendas o bodegas, que enriquecen y diversifican la oferta. En definitiva, el mercado español tiene muy buenas instalaciones para este tipo de eventos de gran tamaño.

Ahora bien, la cara menos amable del informe indica que hay desequilibrios entre la oferta de algunas ciudades y su capacidad hotelera, o bien a las que resulta excesivamente complicado acceder por carencias o inexistencia de grandes infraestructuras de transporte o un insuficiente número de frecuencias.

Además, como ya se ha indicado, el estudio pone de manifiesto la sobreoferta de este tipo de instalaciones de gran tamaño… No hay nada más espectacular que un gran congreso académico o una presentación de una marca en un palacio de congresos, con miles y miles de asistentes…, y nada más desolador que una instalaciones vacías o infrautilizadas. Sobre todo si sus promotores han tirado con pólvora del rey.