Y tras la tormenta del Brexit, ¿ahora qué?

Y tras la tormenta del Brexit, ¿ahora qué?

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La calma. O al menos es lo que se intenta transmitir desde algunos organismos relacionados con el turismo, desde que el 23 de junio los británicos decidieran en referéndum salir de la UE. Desde la CEAV, su presidente Rafael Gallego ha mandado un mensaje de “tranquilidad” ante la nueva situación y en la misma línea, desde WTTC se dice que en el sector turístico nada va a cambiar, al menos a corto plazo.

Los británicos decidieron en referéndum salir de la UE el pasado 23 de junio. Y aunque los cambios estén por llegar, hasta ahora, al margen de las consecuencias políticas que este resultado ha tenido en el Reino Unido, en el sector turístico impera la tranquilidad como norma. O al menos eso es lo que se desprende de las primeras reacciones tras el referéndum.

Desde el WTTC –World Travel & Tourism Council- se ha recordado que los países miembros de la UE, mediante el Tratado de Lisboa, permite un período de dos años de negociaciones después de la fecha para que el Reino Unido formalice su intención de dejar la Unión y que este periodo se puede ampliar mediante acuerdo de todas las partes.

Es decir, que no se espera ningún cambio a corto plazo en lo que a política de viajes se refiere. El presidente y CEO del organismo,David Scowsill,  espera que al margen de la presión de la incertidumbre ante la nueva situación “los viajes de negocios y de ocio se sostendrán ante estos desafíos”.

En la misma línea, y antes de que tuviera lugar el referéndum, el último informe de GBTA BTI™ Outlook – Western Europe, pronosticaba buenas perspectivas para el crecimiento de los viajes de negocio en Europa, incluso con el Brexit.

Según el mencionado informe, dado el tamaño total de la economía de la UE en comparación con el Reino Unido, es probable que el impacto de esa salida sea manejable. Sin embargo, GBTA advierte que algunos países europeos, como Irlanda, estrechamente relacionados con la economía de Reino Unido, podrán sufrir un mayor revés.

Obviamente, para los viajeros de negocios individuales, quizá la consecuencia más importante que tenga el Brexit será la facilidad con la que pueden viajar a y desde Reino Unido.

Como miembro de la Unión Europea, actualmente no hay restricciones en los viajes dentro de la Unión Europea, lo que facilita mucho más que anteriormente los viajes entre los países de la Unión. El mayor riesgo del Brexit es, tal vez, la inspiración que pueda aportar a otros países para probar su adhesión, poniendo en entredicho la existencia misma de la Unión. La agitación financiera, económica y cultural de este cambio extremo podría ser considerable.

Tranquilidad para las agencias de viaje españolas

La Confederación Española de Agencias de Viajes (CEAV), aunque  ha lamentado el resultado del referéndum sobre el Brexit,  ha destacado que aún hay muchas decisiones y negociaciones por delante, para las que la confederación ha ofrecido su colaboración.

En este sentido, Rafael Gallego, presidente de CEAV, ha confirmado que la organización “colaborará con las autoridades españolas con el objetivo de que se alcance un buen acuerdo de cara a las relaciones en los distintos ámbitos que nos afectan”.

Gallego ha querido además lanzar un mensaje positivo y de tranquilidad, ya que además, según la Confederación, el turista británico selecciona España por el clima y la gastronomía, entre otros factores, además de que otros destinos también le resultarían más costosos.

Respecto a las negociaciones, el Instituto para la Calidad Turística Española (ICTE) ha solicitado quee el Turismo sea prioritario en la negociación con el Reino Unido tras el Brexit. Así se ha puesto de maniesto, por parte de Miguel Mirones, presidente de la entidad, durante la reunión del comité ejecutivo del Consejo Español de Turismo. Desde el ICTE se demanda la máxima coordinación para que los acuerdos que se puedan alcanzar no perjudiquen al sector turístico.

En dicha reunión, Mirones también ha propuesto estudiar la posibilidad de utilizar, para el mercado turístico, herramientas financieras similares a las que el Gobierno español ofrece a las empresas exportadoras para garantizar la estabilidad del cambio de divisas. Pretende así conseguir que en los contratos que se negocien para la próxima temporada y siguientes, el riesgo del cambio libra-euro no sea una incertidumbre que perjudique las ventas de los productos españoles al mercado británico.

Easyjet a punto de irse de un Reino Unido que ya mira más allá del Brexit y de la UE

La aerolínea británica low cost easyJet ha solicitado un certificado para operar en un país de la Unión Europea, en respuesta al resultado del referéndum sobre la salida del Reino Unido del bloque comunitario.

De hecho, easyJet ha confirmado que ha diseñado un plan de contingencia para evitar los efectos del Brexit sobre el sector, que pasa por pedir también a los Gobiernos de Londres y europeos que lleguen a un acuerdo para mantener las normativas vigentes.

Si las negociaciones que mantendrán el Reino Unido y Bruselas para establecer un nuevo marco de relaciones tras su divorcio no abordan esas preocupaciones, easyJet indicó que consideraría la posibilidad de trasladar su departamento legal en el aeropuerto londinense de Luton a otra ciudad europea.

La aerolínea británica ha explicado que el “proceso formal para adquirir un AOC” ha comenzado, aunque también ha  precisado que, de momento, no tiene previsto trasladar a otra sede su cuartel general o sus puestos de trabajo de Luton.

No sólo easyJet ha manifestado su preocupación acerca de cómo el Brexit puede afectar tanto a sus arcas como a sus operaciones, por lo que el Gobierno británico ya está barajando las primeras medidas para paliar el efecto de la salida.

De esta forma, el Ejecutivo ha anunciado que quiere reducir la carga fiscal a las empresas del 20% actual a menos del 15%, con el objetivo de frenar la potencial marcha de empresas de Reino Unido tras el resultado favorable al Brexit.

De este modo, Reino Unido pasaría a contar con el menor gravamen empresarial entre las principales economías mundiales y se acercaría al tipo del 12,5% aplicado en la vecina Irlanda.

Atraer inversiones de China

Asimismo, el responsable de la Hacienda británica ha apuntado que, además de esta bajada de impuestos, pretende impulsar un plan en el que se contempla un nuevo impulso a las inversiones procedentes de China, así como garantizar la capacidad de préstamo de los bancos y el mantenimiento de la credibilidad fiscal de Reino Unido.

Según un portavoz del Tesoro de Reino Unido, no se conoce por el momento cuándo podría tener lugar este recorte del impuesto de sociedades. El pasado mes de marzo, Osborne había anunciado una bajada de dicha tasa al 17% para 2020.