
El hotel Hilton Barcelona presenta tras su remodelación un entorno «más conectado, donde la experiencia del cliente corporativo se redefine de forma transversal entre reuniones, gastronomía y alojamiento». Inspirado en el carácter creativo de Barcelona, el proyecto liderado por Teresa Sapey + Partners transforma los espacios teniendo en cuenta la funcionalidad y flexibilidad del segmento MICE.
Hilton Barcelona ha llevado a cabo una renovación integral de sus instalaciones. Según sus responsables, esta transformación potencia la integración de sus espacios y servicios en una misma propuesta diseñada para responder de forma eficiente a las necesidades del cliente corporativo. El resultado facilita la organización de reuniones, convenciones y eventos de nueva generación.
Ubicado en la zona alta de la Avenida Diagonal, el hotel configura un ecosistema propio. Sus 18 salas versátiles, 290 habitaciones y suites, sala de cine, terrazas y oferta culinaria propia KM0 permiten concentrar todas las fases de un evento en un mismo entorno, sin fragmentación operativa, para eventos de cualquier escala.
Esta visión responde a una tendencia cada vez más consolidada en el sector MICE, donde los clientes corporativos buscan minimizar la dispersión de servicios. En este entorno, el diseño, el confort y la funcionalidad se ponen al servicio de cada interacción, generando valor real para el huésped corporativo.
El diseño
Para dar forma a esta transformación, Hilton Barcelona ha trabajado junto a Teresa Sapey + Partners en un proyecto que maximiza el impacto del espacio dentro de la experiencia MICE. Inspirado en el paisaje y la cultura catalana, el hotel se concibe como un entorno cohesionado donde el diseño, conectado con el territorio, se pone al servicio del rendimiento y la calidad de los encuentros profesionales.
Las salas de reuniones se estructuran en torno a dos conceptos creativos: Constelaciones, inspirado en el cielo nocturno de Barcelona y pensado para favorecer la concentración, la creatividad y la conexión entre ideas; y Paisajes Catalanes, que reinterpreta la riqueza natural y cultural de Cataluña a través de una cuidada selección de materiales, texturas y referencias al territorio.
Esta visión se extiende al conjunto del hotel, donde cada espacio responde a un propósito dentro de la experiencia MICE. El restaurante La Verbena se concibe como punto de encuentro y networking, mientras que la terraza Salvia ofrece un entorno versátil para eventos al aire libre y presentaciones. También el acceso principal ha sido rediseñado bajo el concepto Oasis en la Avenida Diagonal, incorporando vegetación y luz natural para redefinir la llegada al hotel desde el primer momento.
El recorrido continúa en el lobby abierto y culmina en las habitaciones, bajo el concepto El Cielo de Barcelona. Aquí, el diseño se pone al servicio del confort y la funcionalidad del viajero corporativo, con un espacio pensado para el descanso, la eficiencia y la continuidad de la experiencia.










