
LunaJets prevé que los primeros vuelos de aeronaves eléctricas de despegue y aterrizaje vertical (eVTOL) despeguen en Dubái en 2027, seguidos por Estados Unidos y Europa en 2028, con redes aéreas plenamente operativas entre 2030 y 2031 para conectar el jet privado con el destino final.
Según LunaJets, mientras el sector de la movilidad aérea avanza hacia una nueva etapa, el concepto de eVTOL (aeronaves eléctricas de despegue y aterrizaje vertical) deja de pertenecer al terreno de la innovación futura para convertirse en una conversación cada vez más presente entre los principales actores de la industria. Aunque el desarrollo tecnológico y regulatorio continúa en una fase inicial, para LunaJets el rumbo está claro.
La compañía, especializada en aviación privada, considera que los eVTOL formarán parte de la evolución natural del transporte aéreo premium. Su visión pasa por consolidarse como un auténtico one-stop-shop del aire, integrando todas aquellas soluciones que definan el futuro de la movilidad aérea.
Carlos Matallana, director de LunaJets en España, indica que “el mercado ya refleja señales claras en esa dirección. Algunas aerolíneas están incorporando el eVTOL como servicio de conexión entre aeropuertos y centros urbanos para pasajeros premium; fabricantes de automóviles participan como inversores estratégicos en empresas desarrolladoras de esta tecnología, mientras que proyectos de infraestructuras específicas, como las futuras redes de vertipuertos, comienzan también a tomar forma”.
La nueva última milla
Desde la perspectiva de LunaJets, el papel del eVTOL dentro de la movilidad aérea premium estará estrechamente ligado, en una primera etapa, a resolver el denominado concepto de «última milla«.
En ese escenario, estas aeronaves competirán con los trayectos que actualmente se realizan en helicóptero, ofreciendo una alternativa para conectar un vuelo de largo recorrido en jet privado con el destino final. La experiencia podría traducirse, por ejemplo, en viajar en avión privado hasta Málaga o Niza y completar el último trayecto hacia Marbella o Montecarlo mediante un eVTOL.
Aunque el objetivo a largo plazo es que esta tecnología llegue a un uso mucho más amplio, LunaJets considera que durante sus primeros años tendrá un posicionamiento claramente premium. Además, prevé que los primeros adoptantes serán viajeros de negocios frecuentes y turistas de alto poder adquisitivo, perfiles especialmente familiarizados con el transporte aéreo y con necesidades de desplazamiento donde el tiempo adquiere un valor diferencial.
“A medida que la tecnología evolucione, aumente la capacidad de las aeronaves y disminuyan los costes de operación, el acceso podría ampliarse progresivamente”, señala Matallana.
Un mercado todavía inmaduro
Las previsiones de crecimiento del sector varían considerablemente según los distintos estudios disponibles. Sin embargo, existe un amplio consenso en torno a un escenario de crecimiento sostenido a doble dígito en aquellas regiones donde confluyan una elevada congestión urbana, un marco regulatorio favorable desde el punto de vista medioambiental y una evolución suficiente de la tecnología de baterías.
Más allá del desarrollo tecnológico, LunaJets identifica la aceptación del mercado como el principal reto para la implantación del eVTOL. El director de la compañía en nuestro país indica: “La evolución del sector dependerá de un desarrollo progresivo en el que la mejora de la autonomía favorezca una mayor utilización, impulse nuevas infraestructuras y permita consolidar un marco regulatorio cada vez más definido”.
Emiratos Árabes Unidos
En cuanto a la implantación internacional, LunaJets sitúa a Emiratos Árabes Unidos como el mercado más avanzado y el candidato más probable para albergar los primeros servicios comerciales de taxi aéreo mediante eVTOL. En Europa, Reino Unido, Francia y Alemania figuran entre los países que más avances están registrando.
Las previsiones más optimistas apuntan a que los primeros vuelos puntuales podrían comenzar en Dubái a partir de 2027, seguidos por Estados Unidos y Europa en 2028. La creación de redes aéreas plenamente operativas llegaría, previsiblemente, entre 2030 y 2031.





