
Las principales compañías aéreas han marcado 2025 con una oleada de propuestas, algunas claramente rompedoras. Los cambios se concentran en tres grandes ámbitos: el vuelo, con nuevas cabinas, servicios y conectividad; la estancia en tierra, con lounges y zonas VIP cada vez más sofisticadas; y el servicio global, que abarca desde programas de fidelización hasta soluciones de movilidad o paquetes turísticos. Nunca el cliente tuvo tanta oferta ni tan diversa, aunque los precios ya no son los que eran. Son los nuevos tiempos.
TEXTO Á. M.
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El A321XLR. Madrid–Washington DC. Iberia. Este podría ser el paradigma de la innovación a bordo: un nuevo avión en primicia. La compañía española se apuntó en 2024 uno de los tantos más importantes de los últimos tiempos en lo que a modernización de los espacios dentro de un avión se refiere. Todo nuevo.
Este aparato, con autonomía para volar desde Madrid a destinos de Asia, tiene una capacidad para 180-200 personas, con asientos Business y Turista, y entre sus principales propuestas está un consumo un 30 % inferior al de los modelos anteriores de esta serie de Airbus. En lo que al viajero se refiere, una cabina Airspace con más espacio para equipaje de mano, iluminación LED ambiente y mayor insonorización.
A fin de cuentas, una vez pasados los controles y el embarque, la cabina es la clave para garantizar confort y una buena experiencia de vuelo, ya sea por ocio o por negocios. De nada sirve comer bien si el asiento es incómodo. Y, al final, la clave está en los detalles. Por eso, las compañías están echando el resto en la remodelación y modernización de sus clases.
No es de extrañar que, por ejemplo, desde el pasado octubre SAS haya decidido volver a ofrecer su clase Business europea, en concreto en rutas internacionales. Esta categoría ofrece «una experiencia gastronómica premium y flexible»: vajilla de porcelana sostenible, ingredientes frescos, asientos centrales bloqueados para disponer, en la parte delantera del avión, de más espacio, así como embarque y facturación gratuitos. Las compañías apuestan por las clases altas y medio altas, con cada vez más demanda.
Otro anuncio interesante fue el de LATAM Airlines, que en 2027 llevará a sus aparatos la nueva cabina Premium Comfort, «con más espacio, privacidad y comodidad en vuelos de larga distancia». Con una inversión superior a los 100 millones de euros, tomará forma a caballo entre la Premium Business y la Economy —una tendencia al alza— e incluirá asientos más amplios, mayor reclinación, más separación entre filas y menor densidad de pasajeros. Un servicio gastronómico y una conectividad a la altura completarán la oferta de esta novedosa realidad.
Aunque siempre habrá clases. Entre las distintas propuestas de cabinas y suites a bordo, desde el pasado año LATAM Airlines ofrece las suites Recaro R7, de Premium Business. Estas aportan más comodidad y privacidad, gracias a sus puertas correderas. Todo un lujo al alcance de no muchos.
Precisamente, un mayor espacio y más privacidad es lo que también propondrá TAP Air Portugal en su nueva cabina desde este verano, ubicada de igual modo entre Economy y Business. Estará disponible en la flota de largo radio, de A330 y A321LR y, como en el caso de LATAM y su Premium Economy, responde a «las tendencias en materia de viajes y a la creciente demanda de los pasajeros de un mayor bienestar, privacidad y servicios diferenciados».
Esta nueva cabina ofrece una docena de asientos con la butaca central libre, ubicados justo detrás de la clase Business, con cuatro asientos por fila. Además de este espacio, la propuesta incluye embarque y facturación prioritarios, fast track y propuesta gastronómica superior, además de los pertinentes amenities, almohada premium y cascos mejorados.
Premium Economy, la clase de moda
La Premium Economy cada vez tiene más demanda. Es ideal para los que no quieren pagar mucho, pero esperan disfrutar de algunas ventajas y comodidades más propias de clases superiores. Emirates, sin ir más lejos, ha introducido desde septiembre esta clase en sus Boeing 777 renovados en sus vuelos desde y hacia Madrid, primer destino escogido para operar con los interiores de última generación de la aerolínea.
Incluye asientos de cuero, más espacio para las piernas, reposacabezas ajustable, mayor reclinación y reposapiés acolchados y elevados. La renovación del interior de estos modelos por la compañía dubaití también ha afectado a la First Class, ha llevado a la creación de una nueva Business Class y ha mejorado la Economy, que adquiere más espacio.
TAP Air Portugal, por su parte, ha anunciado mejoras «democráticas», transversales. En septiembre ya estrenó en su flota las nuevas cabinas Airspace, con más espacio para el equipaje (XL), en torno al 37 %, y mayor comodidad para el viajero. Además, disponen de ambiente LED, aseos más amplios y una total adaptación para personas con discapacidad.
Lo cierto es que este furor renovador es global. Afecta a todo tipo de propuestas y aparatos, al margen de las factorías Boeing y Airbus. Ese es el espíritu de Air France, que ha renovado la cabina de sus Embraer 190, cuya sustitución se producirá hasta el verano. Se trata de aparatos que cubren rutas entre París y ciudades como Málaga, Bilbao, Sevilla o Valencia.
Las mejores propuestas son similares: más espacio, asientos con mejor funcionalidad, mayor comodidad, plazas libres en el medio de la clase Business, más conectividad, gastronomía… Es la confirmación de una tendencia creciente.
Novedades en tierra
No hay que pensar mucho para comprobar que el viajero en general, y el business traveller en particular, valoran mucho más de lo que parece el servicio en tierra. En la última quincena de diciembre, Turkish Airlines, la compañía turca que planea ya sobre Air Europa, inauguró su primer lounge europeo. El país escogido fue Escocia y el aeropuerto, el de Edimburgo. Se trata del octavo que abre fuera de su base principal: una experiencia premium con capacidad para 149 personas que refuerza a ese aeropuerto como vía de entrada y salida a territorio europeo.
Da igual el continente o el aeropuerto: los espacios premium para los viajeros están surgiendo por doquier. Cada vez más pasajeros y empresas que envían a sus trabajadores a otras localizaciones del planeta ven el viaje como algo que no tiene por qué ser una tortura logística y física —poder adquisitivo mediante, claro—. Europa, Asia, América… los ejemplos son numerosos y muy interesantes.
Una de las compañías que más fuerte ha apostado por el segmento terrestre es LATAM Airlines. La compañía sudamericana renovó durante el pasado año sus lounges para mejorar la experiencia de sus clientes, creó nuevos y tiene proyectados más. De esta forma, ha llevado a cabo la remodelación del ubicado en el Aeropuerto de El Dorado, en Bogotá, y cuenta con otro en Lima, con dos espacios diferentes: Signature y Premium.
Además, el pasado año se inició el diseño de otro espacio en el aeropuerto de Guarulhos, en São Paulo, un estratégico hub con 4.700 m². Será uno de los más grandes de Latinoamérica y hará que supere a una de las joyas de la corona de la compañía, el de Santiago de Chile, que cuenta con tres salones: Signature, Black Signature y Black LATAM Pass. Saltando de subcontinente, en unos años abrirá sus puertas el lounge de LATAM en Miami, un auténtico nudo de comunicaciones para todo el Caribe y el resto de América.
Otra muestra de esta apuesta constante por la renovación y la comodidad del pasajero está al otro lado del mundo, donde Singapore Airlines, la aerolínea de bandera de la pequeña ciudad-estado, ha abierto recientemente la nueva sala VIP SilverKris de Primera Clase en la T2 del aeropuerto de Changi. Como no podía ser de otro modo, el lujo y la atención son de primera. Está disponible para los pasajeros de Suites y Primera Clase. Comer, trabajar y descansar es posible en un entorno que invita al relax.
Y no solo se trata de nuevos espacios o de remodelación de los existentes. También el propio devenir de las compañías puede marcar su oferta terrestre. Es el caso de la nueva imagen de la sala Hangar de la Terminal 1 del aeropuerto de Roma Fiumicino, gestionada por ITA Airways, cuya remodelación responde a su proceso de integración con el Grupo Lufthansa. Hace tan solo varias semanas la nueva cara de la sala vio la luz.
El futuro traerá más propuestas. En España, por ejemplo, Iberia ha incluido en su denominado Plan de Vuelo 2030 la creación de una sala Premium adicional en la T4 del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, lo que pone de manifiesto su demanda, así como la competencia por ofrecer los mejores espacios.
La experiencia
Volar es mucho más que coger un avión, mucho más que embarcar, desembarcar o tomar un café en una sala VIP. Se trata de todo lo que acompaña al cliente desde que decide tomar un vuelo hasta que vuelve a casa. Y en este apartado también las compañías están en franca competición.
Uno de los principales factores es —sobre todo en las clases más elevadas, aunque cada vez más en el resto— la gastronomía. Prácticamente todas las compañías que se precian renuevan sus propuestas a bordo para ofrecer lo más atractivo, esencialmente en largo radio.
Ejemplos hay muchos, como la apuesta por la alta cocina francesa de los laureados chefs de Air France, con una renovación de cartas y cocineros que no deja indiferente. Las primeras clases siempre han destacado por este tipo de delicatessen a bordo. Lo realmente novedoso es que estas propuestas gastronómicas de altura comienzan a desplazarse hacia la parte trasera de las aeronaves.
Hace unos años sería impensable lo que ha propuesto recientemente Cathay Pacific en este sentido. La compañía de Hong Kong se ha asociado con el restaurante Yat Tung Heen, con estrella Michelin, para enriquecer su oferta en Premium Economy y Economy. La carta de estas dos clases es de restaurante de lujo. Cómo han cambiado los tiempos.
Otro elemento significativo son los amenities, sobre todo cuando toca dormir en el vuelo. Emirates, por ejemplo, ha mejorado este tipo de productos, tanto en su segmento más alto como en el resto de clases. Así, los pasajeros de First Class cuentan ahora con nuevo loungewear, ropa de cama de lujo y servicio de preparación de cama, como muestra del máximo nivel. Pero, a la vez, en estos últimos meses ha apostado, dentro de su política de sostenibilidad, por neceseres de viaje gratuitos de diseño para sus clases Premium Economy y Economy. No hay que pasar por alto la importancia que para muchos clientes tiene el impacto ambiental de sus viajes.
Conexión wifi
Disponer de internet se ha convertido en una auténtica necesidad —literalmente— para muchas personas. En tan solo unos años se ha pasado de la desconexión absoluta durante todo el vuelo a un acceso de alta velocidad gratuito, dependiendo de la compañía y de la clase escogida. La expansión de Starlink, sistema de conexión vía satélite, ha revolucionado todo el sector. Ya sea con este proveedor o con sus competidores, hay una auténtica carrera por equipar las flotas con sistema de conectividad a bordo.
Dos casos significativos por su rápido despliegue son los de Qatar Airways y Emirates. Ambas ofrecen servicio gratuito ultrarrápido de conexión a internet con la misma calidad que en tierra. Está previsto que en apenas dos años sus flotas estén completamente equipadas. No se trata de un simple wifi, sino de servicios como, por ejemplo, la televisión en directo. Toda una revolución en el paradigma del móvil en modo avión.
Pero antes de embarcar, de volar, de comer y de conectarse está la propia adquisición del billete. Aquí, en el área logística y comercial, también se están produciendo importantes cambios, y muchos de ellos relacionados con el Business Travel. Sin ir más lejos, TAP Air Portugal ha lanzado un programa específicamente diseñado para las empresas: TAP Forbiz. Este sistema de la compañía lusa ofrece descuentos, pero también ventajas: reducción de gastos, mayor control, apoyo de gestor de viajes, herramientas simplificadas, mayor comodidad para los empleados, etc.
Aunque es cierto que hay diferencias entre grandes y pequeñas empresas, también supone ventajas para las reuniones, con tarifas específicas para congresos. El Business Travel y el MICE se benefician asimismo de propuestas como la de Vueling, compañía de IAG, que ha lanzado Fly Pro, otra tarifa personalizada para los viajeros de negocios. Incluye, por ejemplo, flexibilidad para cambios de billete, elección de asiento o atención específica en los distintos aeropuertos.
También hay nuevas oportunidades para los pasajeros en general, no solo de trabajo o reuniones, y relacionadas con otro de los grandes elementos de la experiencia aérea: los puntos. En esta línea, Qatar Airways ha lanzado Privilege Club Pro, un servicio de suscripción que permite a sus miembros acumular Avios y Qpoints, que luego pueden ser fácilmente canjeables, por ejemplo, en Privilege Club Collection, por paquetes personalizados y premium de deporte, entretenimiento, estilo de vida y cultura. ¿A quién no le gustaría conseguir entradas para el Mundial de Fútbol o la Fórmula 1 por haber tenido que hacer un viaje de trabajo? Al menos compensa el esfuerzo.

TAMBIÉN EN LOS VUELOS DOMÉSTICOS
No hay que pensar solo en vuelos internacionales para aspirar a una nueva clase top. Binter, compañía de referencia en Canarias y en su conexión con la Península, añadió la clase Premium a su oferta el pasado verano. Está pensada para los clientes en busca, cómo no, de comodidad y flexibilidad.
Entre sus principales ventajas destacan el uso de asientos en las primeras filas del avión, con la butaca contigua libre, y un servicio a bordo premium que, además del aperitivo gourmet, incluye copa de bienvenida, servicio de bar durante todo el vuelo y postre con el servicio de café.
Además, permite acceso a salas VIP y fast track, prioridad en facturación y embarque y dos bultos de hasta 23 kg facturados, aparte del equipaje de mano. Incluye flexibilidad para el cambio de billetes, reembolso sin coste ni penalizaciones y atención telefónica diferenciada.
Binter ofrece todo esto en sus Embraer E195-E2, un reactor de pasillo único, con una configuración que permite más espacio entre filas y sin asiento de en medio.

CABINA AIRSPACE EN EL A220
Airbus, que hasta ahora había apostado por la cabina AirSpace en sus modelos A320 y A330neo, dará el salto este año al A220, y la primera compañía en ofrecerla a sus pasajeros será Air Canada. Entre sus ventajas están los compartimentos XL, que permiten la colocación en vertical de las maletas de mano de los pasajeros, con un 20 % más de volumen. Ese aumento se traduce en capacidad para 19 maletas más.
Otro elemento es un sistema de iluminación LED de última generación, con la opción de incorporar una tercera línea de luces bajo los armarios. Además, incorpora una nueva unidad de servicio al pasajero, donde se incluyen las mascarillas de oxígeno, luces y salidas de aire individuales, señales de cinturones, etc.
El conglomerado europeo se rearma así para competir contra Boeing, su competidor norteamericano, que desde hace meses anuncia el esperado B777X, un avanzado modelo en el que, precisamente, los interiores tendrán mucho que decir.










