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Club Med: el MICE, el turismo regenerativo y las viajeras en solitario, tendencias en 2025

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Club Med: el MICE, el turismo regenerativo y las viajeras en solitario, tendencias en 2025. La compañía analiza cómo el bienestar, la sostenibilidad y las nuevas formas de viajar cambiarán las experiencias turísticas del año.

 

Cada vez más, los viajeros buscan una escapada que no solo les ofrezca descanso, sino también crecimiento personal, conexión con la naturaleza y una manera más consciente de disfrutar del mundo. Club Med destaca las 7 tendencias de 2025 relacionadas con los viajes que definirán a los nuevos nichos de viajeros.

– Turismo MICE. Un impulso para la economía local. Según el informe Country & City Rankings de ICCA (International Congress and Convention Association), es un sector en auge ya que, solo en 2023 se celebraron más de 10.000 reuniones.

Entre sus características, indicar que supone un importante impacto económico para la zona en la que se desarrolla, además, suele llevarse a cabo en momentos en los que no se da mucho turismo vacacional, por lo que ayuda a equilibrar la economía local. Por otra parte, destaca que el turismo MICE cada vez tiene más en cuenta temas como la sostenibilidad y se están promoviendo mejores prácticas a lo largo de toda la cadena de valor para reducir las emisiones que supone. Club Med cuenta con varios resorts con instalaciones destinadas a este tipo de turismo, como es el caso de Club Med Magna Marbella o Club Med Marrakech La Palmeraie, entre otros.

– Turismo regenerativo. Más allá del turismo sostenible. Según el informe NowNext ’24 de Omio, en 2025, el 58 % de los viajeros priorizará destinos que promuevan la sostenibilidad, mientras que el 44 % buscará apoyar activamente a empresas locales y comunidades anfitrionas. Esta creciente conciencia está impulsando al turismo regenerativo como una tendencia clave y una necesidad para el futuro.

Este enfoque, que representa una evolución del turismo sostenible, no solo reduce el impacto ambiental, sino que también trabaja activamente en la restauración de ecosistemas y el fortalecimiento de las comunidades locales, dejando los destinos en mejor estado que al inicio.

– Auge de las mujeres viajeras en solitario en busca de experiencias únicas y seguras. Cada vez son más las mujeres que optan por viajar solas, lo que se ha convertido en una tendencia clave en el sector turístico. Según un análisis realizado por Mabrian y The Data Appeal Company-Almawave Group, el 14% de las mujeres viajeras optan por viajar sin compañía de familia, amigos o pareja. Además, el 70% de la clientela de las agencias especializadas en viajes en solitario es femenina. Este auge refleja un cambio cultural, impulsado por el deseo de independencia y la búsqueda de experiencias personalizadas entre las mujeres.

En 2025, los viajes experienciales serán fundamentales, y los destinos que ofrezcan vivencias auténticas y únicas, además de garantizar altos estándares de seguridad y bienestar, serán los más atractivos para las mujeres viajeras que buscan explorar el mundo con tranquilidad y autodescubrimiento.

– Wellnes, bienestar 360º. El turismo de bienestar es la gran tendencia en los viajes. Se centra en promover la salud física, mental y emocional de las personas a través de experiencias diseñadas para fomentar el bienestar integral. El estrés de la vida diaria, sobre todo en el caso de las personas que viven en grandes urbes, supone que cada vez se aprovechen más los viajes para cuidarse. En este sentido, los viajeros tienen muy en cuenta de qué forma quieren cuidarse a la hora de elegir el destino ideal.

– Workation. Continuará el auge de los viajes combinados con trabajo remoto. Tras la pandemia del covid-19 muchas son las empresas que han optado por no exigir a sus empleados trabajar desde la misma oficina o ciudad y han fomentado el trabajo en remoto. De hecho, según datos del INE, el 37 % de las empresas en España ofrecen teletrabajar a sus empleados y además, España es el tercer país del mundo preferido por los nómadas digitales.

Así, esta tendencia que antes solamente podían disfrutar unos pocos afortunados, cada vez está más extendida y ya hay mucha gente que decide irse largas temporadas a trabajar mientras se sumerge en el país. De esta forma, tienen más tiempo para conocer a la población local y sus costumbres, para vivir el día a día del destino y, por tanto, no se vive tanto como un turista sino, más en profundidad, como un visitante de larga estancia.

– Moodboard. Experiencias adaptadas al estado de ánimo. La elección del destino en función del estado de ánimo a la hora de viajar, puede suponer que estos viajeros probablemente decidan destino “last minute”. Por ejemplo, los viajeros que necesitan relajación y calma van en busca de destinos sencillos, alejados del bullicio, con un clima cálido, en el que además, tengan oferta de actividades como yoga o pilates, así como spa, masajes…; pero, el mood puede ser otro; quizás más aventurero, cuando se buscan emociones fuertes y optan por viajes retadores, en los que practicar trekking, puenting, submarinismo…; o también es posible que se precise fomentar la creatividad y entonces se elige un destino inspirador, enfocado en el arte, con opciones de participar en eventos culturales… Lo importante de esta tendencia es que huye de la combinación de opciones contrapuestas y pone el foco en lo que el viajero precisa en ese momento.

– Desestacionalización. Una nueva forma de viajar más económica, auténtica y sostenible. La desestacionalización se ha consolidado como una de las tendencias más destacadas en los viajes para 2025. Los turistas ya no se limitan a las tradicionales escapadas estivales, sino que buscan explorar destinos en diferentes épocas del año, optando por lugares menos convencionales. Este cambio refleja una creciente flexibilidad en las fechas de viaje y responde al interés por experiencias más auténticas, la reducción de multitudes y un ahorro económico.

Este enfoque no solo enriquece la experiencia del viajero, al ofrecer una conexión más genuina con los destinos y su cultura local, sino que también beneficia al sector turístico al fomentar prácticas más sostenibles. En definitiva, la desestacionalización está transformando la forma en que se entienden los viajes, combinando autenticidad, sostenibilidad y enriquecimiento personal.