
Eventos profesionales, reuniones e incentivos en medio de una naturaleza verde exclusiva no exenta de atractivos culturales en la provincia de Sevilla. Esa es la propuesta para el segmento MICE de la Sierra Norte de esta provincia andaluza, también denominada ahora Sierra Morena de Sevilla. Desde cartujas históricas o conventos desamortizados, hasta fábricas de anís y palacios con verdaderos tesoros patrimoniales, vale la pena salir de los trillados entornos urbanos para vivir la experiencia.
Resulta curioso comprobar cómo la oferta de estas tierras serranas para el turismo de eventos propone como sede más funcional un monasterio de 600 años de antigüedad que se encuentra escondido y aislado del mundo, a unos 5 km de Cazalla de la Sierra. Se trata de la Cartuja de Cazalla, dedicada antaño a la Inmaculada Concepción y actualmente reconvertida en hospedería. A pesar de débil señal de internet en ocasiones, esconde bajo sus muros y sus ruinas tres estancias importantes para el turismo de congresos y eventos.
La más espectacular es la de la propia nave de la iglesia, de 25 metros de largo y 9 metros de ancho, que abarca una superficie de 225 m2, con capacidad para recibir a 350 invitados. La nave, situada frente al altar mayor, exhibe todavía restos de los frescos que embellecían el templo, y se complementa con el claustro, de 342 m2, el viejo refectorio (175 m2) y los jardines, que pueden albergar a 1.500 personas. Además, su hospedería cuenta con 15 habitaciones.
En su origen, allá por el siglo VIII, la cartuja fue una mezquita que contaba con el molino de aceite más grande de Andalucía. En 1416 acabó siendo ocupada por los jerónimos. Estos monjes construyeron el claustro antiguo, la cocina, la bodega y los talleres donde fabricaban pan y cerámica. Sesenta años después, los monjes cartujos relevaron a los jerónimos en el monasterio. Entre otras actividades, hospedaban a los peregrinos que hacían el Camino de Santiago, se dedicaban a la labranza de las tierras y también introdujeron sus técnicas de elaboración de licores, como el mundialmente conocido licor de Cazalla.
En 1836 los monjes fueron expulsados de la cartuja a causa de la desamortización de Mendizábal y el monasterio se convirtió en una ruina cubierta de malezas, que sirvió de refugio de ovejas, con un progresivo deterioro hasta 1973, cuando fue adquirido por el inglés Alexander Harrington, quien transformó la Capilla del Peregrino. Por último, la familia Bourquin lo adquirió en 1995.
Carolina, hija del nuevo propietario, Jacques Bourquin, se encargó de su restauración para transformarlo en un magnífico alojamiento rural, donde también se celebran convenciones, bodas, reuniones, presentaciones y hasta retiros de yoga con sesiones de medicina natural, tanto en su gran nave central, como en otros patios y estancias del monasterio, así como en otra pequeña iglesia jerónima del siglo XV, la capilla gastronómica, el Claustro de Legos y dos capillas más reducidas. Como complemento de las actividades que se pueden organizar aquí, también se puede disfrutar con el avistamiento de estrellas en el considerado como segundo cielo más limpio de España, después del canario.
FÁBRICAS DE ANÍS Y EDIFICIOS HISTÓRICOS
Sin abandonar Cazalla, el pueblo propone otros espacios para reuniones en edificios históricos, hoteleros y empresariales. En el primer grupo destaca el Palacio de San Benito, con dos joyas en su interior. La biblioteca, que acoge una magnifica chimenea de mármol de Carrara II Imperio, en una atmósfera que recuerda a los ambientes victorianos del siglo XIX, repletos de muebles de época. El comedor, por su parte, exhibe una magnífica colección de cerámica española junto con vajillas inglesas de principios del XIX. Dos pinturas decorativas sobre espléndidas chimeneas y dos mesas de caoba de enormes proporciones se rodean de sillas tapizadas con telas de rico colorido. En fin, un marco singular para comidas privadas, banquetes, conferencias, seminarios, cursos, coloquios y charlas.
Otro edificio histórico que permite reuniones y eventos es el Convento de San Francisco, fundado en 1588. Durante su historia ha sido fábrica de aguardientes, almacén y lugar de abastos. Ahora ofrece una plaza multicultural y auditorio en el que se desarrollan exposiciones, cine, teatro y eventos empresariales. Para una reunión de mayor aforo, este espacio al aire libre puede contar con el amplio complejo de las Destilerías Miura, una de las dos fábricas de anís que permanecen activas en Cazalla. Su gran sala productiva de destilación puede acoger a más de 250 invitados.
Por otra parte, algunos alojamientos se suman a la oferta MICE. Es el caso de la Posada del Moro, el hotel más importante de la ciudad, gracias a sus magníficos jardines exteriores y a su gran salón de reuniones. También están disponibles otros cortijos cercanos, como Las Navezuelas y VistaAlegre, este último con 7.000 m2 que incluyen un amplio aparcamiento, jardines con vegetación autóctona, terrazas, porche y salones interiores, sin olvidar el Cortijo Algamasilla, ya en la vecina localidad de El Pedroso.
Constantina es, junto con Cazalla de la Sierra, la ciudad más poblada de la Sierra Morena sevillana. El título se lo otorgó Alfonso XIII. Solo por ver su castillo y la Iglesia Santa María de la Encarnación merece la pena su visita. Además, desde el punto de vista de la reuniones y actos profesionales, cuenta también con otro edificio histórico, Los Pozos de la Nieve, una rústica casa donde se fabricaba hielo de manera natural para abastecer a la capital sevillana en el siglo XVII. Hoy es un encantador alojamiento y un lugar donde se celebran eventos profesionales.
El Salón de Arcos acoge las reuniones para grupos más numerosos. Es el espacio más versátil del complejo por sus 400 m2 de superficie, que pueden recibir a unas 120 personas. También se pueden utilizar otras estancias, como el salón de la planta primera, con una cuidada y sofisticada decoración que dota de un ambiente íntimo a pequeñas reuniones de hasta 18 personas, o su magnífico jardín, junto a los muros de piedra del edificio, cubierto de flores y árboles, ideal para eventos al aire libre mientras se disfruta de la belleza del entorno.
En estas localidades de la Sierra Norte, que suman una decena, existen igualmente algunos edificios religiosos sin culto que se han adaptado como venues. Es el caso de la Ermita de San Juan en Alanís, ideal para reuniones culturales y teatrales, o la Iglesia de Santa Ana, en Guadalcanal, actual Centro de Interpretación y Recursos de Sierra Morena.
Otra opción MICE que sirve de apoyo a la Sierra Norte de Sevilla es Carmona, ya enclavada en Los Alcores, a menos de una hora en coche. En su parador, un antiguo alcázar árabe del siglo XIV, se organizan todo tipo de eventos corporativos, como desde formaciones, hasta desayunos de trabajo, comidas y cenas de empresa, conferencias, presentaciones de producto, talleres o ruedas de prensa. En su interior destacan dos salones diáfanos e insonorizados de diferentes tamaños con equipos modernos de fibra óptica, business center, pantallas de proyección, megafonía inalámbrica y luz natural con capacidad hasta 200 personas. El parador dispone de 63 habitaciones.
DE RUTA POR LA SIERRA
El viaje por la Sierra Morena de Sevilla puede iniciarse en Cazalla, una localidad que hoy no alcanza los 4.000 habitantes, pero que sí triplicó esta población en los siglos XIX y XX debido a su producción minera y sus destilerías de anís. La cercanía de las explotaciones minerales de la comarca provocó que se levantarán 16 fábricas de aguardiente en la ciudad, con una oferta de 67 marcas diferentes. Muchos de sus trabajadores recibían parte de su salario con este alcohol que “aliviaba” la dureza de su trabajo bajo tierra. Hoy solo quedan dos activas, El Clavel y Miura. La tradición de consumir anís seco y dulce ha menguado incluso en esta ciudad y se vende más el licor de guindas.
Paseando por las calles de Cazalla de la Sierra sí se siente ese esplendor en algunos de sus edificios históricos, como los Juzgados, una construcción blanca del siglo XVIII en la plaza Mayor o su Ayuntamiento, emplazado en lo que fuera un convento dedicado a San Agustín y posteriormente una destilería de anís. Por desgracia, ya no quedan restos de la Callentum romana, un punto clave de la Vía de la Plata, la calzada que atravesaba de sur a norte parte del oeste de Hispania, pero sí de su legado medieval, que encabeza la iglesia de Nuestra Señora de la Consolación. Este templo, considerado por muchos “la Catedral de la Sierra Morena”, destaca por su torre-fachada en un complejo que parece una auténtica fortaleza cuando la ciudad ya contaba con una importante producción de cereales y vinos que eran muy conocidos fuera de Andalucía por las citas de escritores como Cervantes o Lope de Vega.
Cazalla de la Sierra también alcanzó fama en el siglo XVIII por el viaje de Felipe V en el verano de 1730 a esta ciudad. Una placa cerámica en la plaza del Concejo recuerda esta estancia del primer Borbón en España para mejorar de su crisis nerviosa y mental que sufría desde la muerte de su primera esposa. Su segunda mujer, Isabel de Farnesio, le convenció para que trasladara a este rincón toda su corte, con casi dos mil personas. En esos tres meses, el monarca fue obsequiado por los monjes cartujanos con magníficos ejemplares de su prestigiosa yeguada de caballos cartujanos. En la actualidad, estos hechos se recuerdan todos los años en noviembre con unas jornadas teatralizadas que se iniciaron en 2018.
CONSTANTINA
A poco más de 20 kilómetros de Cazalla se alza Constantina, el núcleo más poblado de los diez que conforman el Parque Natural de la Sierra Morena. En su interior destacan el castillo, que perteneció a Córdoba hasta 1253, con una torre muy visible desde la lejanía, y la iglesia parroquial de Santa María de la Encarnación, declarada Monumento Nacional, con su torre de cinco plantas. Sin embargo, lo más recomendable es pasear por sus calles, donde se alza un puñado de casas señoriales, algunas de estilo mudéjar y otras de la época neoclásica, especialmente por el barrio de la Morería, que aún conserva su arquitectura árabe original. Desde allí se accede a la parte alta, donde permanecen la fortaleza y el monumento del Sagrado Corazón, la imagen de Jesús que bendice al pueblo. El centro antiguo de Constantina fue declarado de Interés Histórico Artístico en 2004.
Desde Constantina no está de más acercarse a Alanís, ya casi lindando con las tierras de Extremadura. Antes se pasa por San Nicolás del Puerto, uno de los destinos más importantes del turismo ecológico de la provincia, con una joya kárstica que hay que visitar: el Cerro del Hierro, más antiguo incluso que el famoso Torcal de Antequera. La localidad maravilla por sus vistas panorámicas, con el olivo siempre presente desde el castillo del siglo XIV, de planta hexagonal, donde se puede recorrer parte de sus murallas. Esta fortaleza fue utilizada por las tropas napoleónicas durante la Guerra de la Independencia.
Divisando el pueblo desde estas viejas piedras destaca la silueta de la Iglesia de Nuestra Señora de las Nieves, que guarda en su interior una gran joya: el retablo mayor, una obra gótica del XVI con 13 pinturas distribuidas en cinco calles que representan algunas escenas de la vida de Jesucristo. En la actualidad, el pueblo impulsa una nueva actividad chacinera, iniciada tras la aceitera, ya que desde hace 20 años la empresa Los Romeros de Alanís se dedica a la cría del jamón ibérico. En sus instalaciones se curan 140.000 piezas que proceden de los cochinos de sus dehesas de encinas. Un verdadero disfrute para el paladar.
RECOMENDADOS
CERRO DEL HIERRO
Visita guiada en este yacimiento de hierro, cuya producción se remonta desde la época romana hasta 1985. El recorrido comienza en las casas de los ingleses, donde vivían los mineros y los gestores escoceses que dirigían la explotación. Continúa por la vía verde hasta acceder a las antiguas minas. Durante el camino hay magníficas vistas panorámicas del Monumento Natural del Cerro del Hierro, hasta que se penetra en el corazón de la mina, donde se explican los pormenores de la actividad, así como las especies vegetales y animales que pueblan la zona.
BODEGAS COLONIAS DE GALEÓN
Cata de vinos en proceso de crianza en la barrica dentro de la bodega y almuerzo campero en los viñedos de la sierra propone este establecimiento adherido a #SaboresProvinciaSevilla. Primero se realiza un recorrido para conocer esta bodega en profundidad explicando su filosofía de elaboración, que arranca con el traslado de la uva a la bodega y termina con el embotellado. A continuación se visita el viñedo, situado en la Colonia 40 de las Colonias de Galeón. Todo termina en la casita del viñedo, preparada para degustar un aperitivo de productos de la zona acompañado de una selección de los mejores vinos.
www.coloniasdegaleon.com
DESTILERÍA DE ANÍS
Tour por la destilería Miura, una de las dos que siguen activas en Cazalla de la Sierra, donde descubrir la forma de destilación tradicional de los alambiques y los tanques de maceración de frutas, finalizando con una degustación de anís seco, dulce y licores Miura. La empresa prepara uno exquisito, elaborado según la receta tradicional del antiguo convento de los Diezmos de Cazalla de la Sierra a base de guindas silvestres cuidadosamente maceradas en un excelente aguardiente destilado en alambiques centenarios.
caballero.es/marcas/miura
POSADA DEL MORO **
El establecimiento cuenta con 10 habitaciones dobles estándar, 19 dobles superiores y 2 especiales con vistas al jardín, donde se hallan tres hermosas fuentes de agua. Su restaurante, dirigido por Julia y Lucía, ha recibido varios premios por su cocina mediterránea. Desde el hotel se organizan rutas de senderismo, paseos a caballo, rutas en bicicleta y visitas enológicas.
Paseo del Moro, 46. Cazalla de la Sierra
Tel. 954 88 43 26
laposadadelmoro.com/es
CORTIJO LAS NAVEZUELAS
Luca y Mariló, la familia Cicorella, dirigen este auténtico remanso de paz de 130 hectáreas a tres kilómetros de Cazalla de la Sierra, en un paraje de excepcional riqueza ecológica reconocido como reserva de la biosfera. Sus seis habitaciones y sus seis apartamentos son muy confortables. Además, cuenta con espacios comunes interiores y exteriores, donde destaca su piscina al aire libre. Sus propietarios, a la cabeza del establecimiento desde hace 42 años, invitan a los huéspedes a workshops de artistas locales y a diversas actividades al aire libre, como el avistamiento de aves, el trekking con ponys o los paseos por antiguos senderos de las ovejas.
A.P. 14. Cazalla de la Sierra
Tel. 954 88 45 94
www.lasnavezuelas.com
LOS POZOS DE LA NIEVE
Bajo la dirección del belga Dirk Winderickx, quien rehabilitó este edificio histórico dedicado a la fabricación de nieve desde el siglo XVII, ofrece cinco apartamentos ‘boutique’ únicos, desde 2 a 7 personas, en un bello entorno de naturaleza y relax. Después de vivir varios años en África, este ingeniero agrónomo compró en el año 2000 esta propiedad. Después de reformarla, en 2007 puso en marcha este alojamiento rural con gran prestigio, donde también se pueden organizar eventos profesionales.
A 455 Km 17,50. Constantina
Tel. 680 411 428
lospozosdelanieve.com
CORTIJO VISTALEGRE
Productos locales y de temporada en una cocina que combina tradición e innovación. El establecimiento cuenta con dos salones para organizar eventos y unas terrazas que ofrecen magníficas vistas de Cazalla de la Sierra. Su jardín, que incluye una fuente y un merendero, exhibe un puñado de especies botánicas autóctonas. La italiana Enrica Basilico, propietaria del cortijo, ofrece un nuevo licor con base de anís, llamado la “Crema de Cazalla”, que se puede tomar solo, con hielo, con café o con un postre.
Carretera Real de la Jara, Km 1.
Cazalla de la Sierra
Tel. 954 88 35 13
www.cortijovistalegre.com
BATÁN DE LAS MONJAS
Aquí se pueden degustar guisos y recetas de abuela con un toque vanguardista aportado por nuevas texturas, colores y sabores. Su chef, Jesús Cabeza, emplea productos de kilómetro cero, vinos de la comarca y postres caseros. El cordero de crianza propia es el plato más demandado. En la terraza, con vistas a la montaña, se pueden sentar hasta 150 personas y su salón interior con chimenea tiene un aforo de 60 visitantes.
Vereda de las Moreras, km 3,5.
San Nicolás del Puerto
Tel. 661 84 56 47
batandelasmonjas.es
MESÓN LA BOLERA
Carta de platos tradicionales de la comarca con los aceites de oliva de la cooperativa local, pan, quesos, chacinas y carnes ibéricas de primera calidad. Destaca la pluma ibérica, el medallón de venado, la carrillada, el queso curado de leche cruda de cabra y el chorizo de jabalí. El local también propone una experiencia gastronómica original, la tapa flor real de Cazalla, con pierna de cordero fileteada como principal ingrediente.
Plaza del Doctor Manuel Nosea, s/n
Cazalla de la Sierra
Tel. 954 88 41 30
mesonlabolera.com










