
Después de una década sin presencia en la feria IBTM World, ¿por qué Perú ha decidido volver?
Somos una institución pública que administra presupuestos y, hasta hace poco, no disponíamos de recursos suficientes para participar en dos ferias en España. Todo se concentraba en Fitur. El año pasado analizamos esta feria porque Perú ya cuenta con una estrategia clara de promoción MICE y una oficina especializada que lleva cuatro años trabajando intensamente con el sector. Tras ese estudio conjunto decidimos volver con un stand de 54 m² y ocho empresas, incluido el Buró de Convenciones de Lima. Estoy casi seguro, al 99 %, de que regresaremos el próximo año: la feria tiene fuerza y es un punto de encuentro internacional.
¿Qué importancia tiene el mercado español en la actividad MICE del país?
España es el principal emisor europeo de turismo de reuniones hacia Perú, y uno de los tres mercados más importantes del mundo para nosotros. Además de reuniones y congresos, estamos muy focalizados en incentivos, que ahora mismo concentran gran parte del interés.
¿Cuáles son los valores que están posicionando al destino en nuestro país?
Tradicionalmente éramos percibidos como un destino cultural. Pero hoy la gastronomía es un pilar fundamental —hay más de 350 restaurantes peruanos en España— y forma parte esencial de cualquier programa de reuniones o incentivos. A eso se suma la naturaleza: somos un país megadiverso. En cinco horas pasas de Lima, con 20 grados, a zonas andinas a 4.800 metros con 0 grados; y otras cinco horas después estás en la selva con 35 grados. Y eso solo en una franja vertical. Esa diversidad permite ofrecer “tres Perú distintos” al cliente: costa, montaña y Amazonía.
¿Cómo se traduce esa diversidad en propuestas para grupos?
El bestseller es el sur: Lima, Cusco, Valle Sagrado y Machu Picchu. Pero también ofrecemos cruceros de lujo por el Amazonas y rutas por el norte como la Ruta Moche. Hay destinos de aventura de primer nivel, como Huaraz, elegido recientemente como el principal destino de aventura del mundo. Incluso estamos desarrollando productos de nieve, aún incipientes, pero con gran potencial.
¿Es más fácil captar incentivos que grandes congresos?
Diría que sí. Mover un grupo en un viaje de incentivo resulta más viable que atraer un congreso internacional de gran formato. Las principales asociaciones españolas de incentivos, como IdeMICE, conocen bien la oferta peruana y son socio estratégico para el país. Además, hemos reforzado la presencia en medios y actores especializados. La promoción ya no es solo institucional: también implicamos a las agencias asociadas, organizamos fam trips y trabajamos directamente con el cliente final.
¿Están satisfechos con las conexiones aéreas entre ambos países?
El ser humano nunca está satisfecho [ríe]. Siempre queremos más. Actualmente estamos en 29 conexiones semanales —58 si se cuentan idas y vueltas— operadas por Iberia, Latam, Air Europa, Avianca o World2Fly. Podrían crecer, sí. Es una variable más del análisis que hacemos para valorar nuestro retorno a esta feria, junto con los resultados de las empresas peruanas expositoras y la comparativa con nuestros competidores en la región.
¿La inestable situación política peruana puede afectar al turismo de reuniones?
Latinoamérica es fluctuante: tiene picos y valles. El sector privado peruano ha desarrollado resiliencia. En diciembre de 2022 hubo un episodio político que paralizó los viajes durante unos cinco o seis meses, pero ya se ha normalizado. Hace poco tuvimos un cambio presidencial democrático y hoy hay estabilidad. Las elecciones serán en 2026 y el presidente ha garantizado la transición. La demanda se resiente en momentos puntuales, pero también interioriza que son episodios temporales. Y los viajes de incentivos se planifican con meses de antelación.
¿Y en cuanto a congresos y venues en Lima?
El Centro de Convenciones de Lima lleva unos ocho años operativo en San Borja, junto al Museo de la Nación y con estación de metro. En la Costa Verde organizamos “Perú Mucho Gusto”, con un recinto ferial junto al mar. En Arequipa destaca Cerro Juli, un gran espacio donde se celebra la convención minera más importante de Latinoamérica y uno de los cinco eventos mineros más relevantes del mundo. Y en todo el país crece la oferta hotelera: llegan marcas españolas, estadounidenses y francesas. De las 15 marcas más reconocidas en España, nueve son españolas, y tres ya están en Perú. Meliá, por ejemplo, acaba de anunciar un hotel en Cusco.
¿Hay recorrido para que más empresas españolas aterricen en Perú?
Muchísimo. Estamos preparando un evento en Barcelona para atraer compañías vinculadas al ocio, la construcción, centros de entretenimiento o restauración. En Perú hay muy pocos restaurantes españoles y creemos que hay espacio para crecer.
JOAN BARRENA
CONSEJERO ECONÓMICO-COMERCIAL DE PERÚ EN ESPAÑA










