BARCELÓ HOTEL GROUP. La reinvención de El Embajador

BARCELÓ HOTEL GROUP. La reinvención de El Embajador

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Barceló Hotel Group invierte 40 millones de dólares para recuperar este mítico hotel dominicano, que en su etapa de esplendor albergó a los personajes más relevantes del mundo del cine, la música, la cultura o la política que pasaban por República Dominicana.

El Embajador, el que fue el primer hotel de lujo de la República Dominicana se reinventa manteniendo su ADN y liderando las nuevas tendencias del Siglo XXI.

Tras una inversión de 40 millones de dólares y bajo la marca Royal Hideaway de Barceló Hotel Group, El Embajador vuelve a brillar, con la esencia de antaño pero con las luces de las nuevas tecnologías.

MITO Y LEYENDA

El mejor hotel de la República Dominicana: El Embajador fue inaugurado el 12 de febrero de 1956, coincidiendo con la celebración de la Feria de la Paz y la Confraternidad del Mundo Libre, la Exposición Universal que se celebró ese año en Santo Domingo.

Y desde su apertura, que congregó a lo más granado de la sociedad dominicana, se convirtió en un punto de encuentro social. Su Embassy Club albergaba las mejores actuaciones musicales del país; sus instalaciones fueron utilizadas en numerosas ocasiones como escenario de rodaje de grandes películas como “El Padrino II” de Francis Ford Coppola o la “Ciudad perdida” de Andy García, entre otras; y en 1965 fue incluso sede de una asamblea de la Organización de Estados Americanos (OEA), acogiendo a multitud de mandatarios.

Al amparo de esa historia, sobre la privilegiada ubicación que le otorga lo alto de una colina en el exclusivo barrio de Bellavista, teniendo a la capital a sus pies, y con el mar Caribe como telón de fondo, este emblemático establecimiento ha vuelto a brillar de la mano de Barceló Hotel Group y de la exclusiva marca Royal Hideaway, convirtiéndose en el principal icono urbano de esta prestigiosa enseña.

ICONO DEL LUJO URBANO

El establecimiento cuenta con 298 junior suites que van desde los 41 a los 500 m² de la Suite Presidencial. La recuperación del alma urbana de El Embajador, que cada año celebra más de 100 bodas y acoge a miles de clientes urbanos que visitan la ciudad, se ha apoyado también en la mejora de sus salas de reuniones y en la incorporación de 1.000 metros cuadrados más de salones, distribuidos entre los salones Protocolo, Diplomatic y el excepcional Signature Venue Embassy Garden, ubicado en el jardín, como el 40% de los 2.600 metros cuadrados que el hotel destina al segmento business, y cubierto con un sofisticado cerramiento de cristal flotado de 25 metros de largo

Por último, para recorrer con paso firme esta nueva etapa en la leyenda de El Embajador de la mano de Royal Hideaway, el hotel se ha dotado de servicios exclusivos como el Ambassador Level, que ofrece a los ejecutivos de las plantas 5 y 6 el acceso a una recepción privada para hacer el check in y el check out y un “lounge” independiente en el que desayunar tranquilamente con vistas al mar, leer la prensa o tomar un té o un café durante la jornada; y el Royal Level, habilitado para que los clientes de las plantas 7, 8 y la Suite Presidencial dispongan de un “lounge” privado con exquisitas propuestas gastronómicas, 2 salas de reuniones y una atención personalizada, incluyendo servicio de mayordomía y de secretaría, durante todo el día