CAFÉ DEL MAR. Próximo atardecer, en Barcelona

CAFÉ DEL MAR. Próximo atardecer, en Barcelona

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Café del Mar Club desembarca en Barcelona el próximo 27 de mayo. Con 4.000 m², el que será el Café del Mar más grande del mundo, ya cuenta con reservas confirmadas para eventos corporativos tanto para 2017 como para 2018.

Café del Mar llegará el 27 de mayo en Barcelona con un nuevo espacio en Port Fòrum, preparando la temporada primavera-verano.

El espacio, con más de 4.000 m², será el más grande del mundo.El gran atractivo del nuevo Café del Mar Club Barcelona será su impresionante zona exterior de 1.500 m² con piscina y un escenario que acogerá actuaciones musicales diarias sorprendentes. Algunos de los DJs más reconocidos del momento como Erick Morillo, David Penn, Cesar de Melero, Peter Brown y Juan Díaz serán los encargados de protagonizar la sesión inaugural de la temporada 2017. E

El nuevo establecimiento también cuenta con un restaurante de cocina mediterránea con ingredientes de primera calidad dirigido por Juan Jiménez, el nuevo Chef Executive de Café del Mar Club Barcelona, quien tiene una gran trayectoria profesional en el sector de la restauración.

EVENTOS A BORDO DE UN BARCO

En la zona de club, con capacidad para 600 personas, los clientes podrán disfrutar de una oferta de coctelería de autor, así como de unas vistas espectaculares del mar. A estas vistas se le suman, también, las que se podrán disfrutar desde un barco con capacidad para 350 personas que Café del Mar Club pondrá a disposición de los clientes para que disfruten de la puesta de sol en el skyline de Barcelona al más puro estilo ibicenco. Café del Mar Club Barcelona dispondrá de una terraza polivalente en la azotea con vistas más exclusivas del Maresme.

Este espacio ha sido diseñado para acoger eventos especiales así como corporativos y tiene una capacidad para más de 500 personas. Antes de su apertura, ya cuenta con reservas de grupos para este año 2017 e incluso 2018.

El nuevo complejo, que generará más de 150 puestos de trabajo directos, se plantea como un atractivo más para el entorno del Besòs y la ciudad de Barcelona, tanto para los propios habitantes como para los visitantes, especialmente turistas leisure y corporativos internacionales.