
El pasado 7 de febrero aterrizó en el aeropuerto de Frankfurt el décimo Boeing 747-8 Intercontinental de Lufthansa. Es sólo uno de los siete nuevos aviones que se unirán al grupo aéreo en febrero y marzo.
En las próximas semanas, estos aviones de última generación irán llegando a Frankfurt: además de los tres Boeing 747-8, Lufthansa ha adquirido un nuevo Airbus A380, un A330 y dos A320. Asimismo, Germanwings obtendrá un A319 y Lufthansa Cargo recibirá un Boeing 777F. En conjunto, el grupo espera recibir un total de 23 aviones comerciales este año.
Las entregas de este año son parte de un programa de modernización de la flota que está teniendo lugar en las aerolíneas de Lufthansa Group. Un total de 261 aviones serán entregados hasta 2025 con una inversión de 32.000 millones de euros.
El Boeing 747-8 se caracteriza por sus considerables mejoras en rendimiento ambiental: los motores del avión consumen menos queroseno, reducen las emisiones de CO2 en un 15% por pasajero, así como el ruido del avión en un 30%.
Los nuevos aviones también ofrecen una mejora del confort en cabina. A bordo del 747-8, los pasajeros pueden disfrutar de la nueva Business Class, con sus confortables asientos, espacio adicional para equipaje y un sistema de entretenimiento personal cuya pantalla ha vuelto a aumentarse hasta las 15 pulgadas.
Gracias al aislamiento externo y a un asiento que se convierte en una cama de 2,07m x 80cm, aquellos que vuelen en First Class disfrutan también de una exclusiva experiencia durante el viaje. Los pasajeros de Economy Class también cuentan con asientos
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