
Meliá Hotels International ha reestructurado su operativa en Cuba tras analizar los riesgos y evaluar las circunstancias actuales. La decisión, según la compañía, se adopta ante la perentoria necesidad de garantizar una mínima y ordenada actividad. Las circunstancias geopolíticas actuales que implican a Estados Unidos y el Gobierno cubano, impiden operar con normalidad.
Ante los acontecimientos y circunstancias que van sucediendo en el contexto geopolítico social, legal y económico de la República de Cuba, Meliá Hotels International ha decidido concluir de forma inmediata la prestación de los servicios de gestión y comercialización, así como la cesión de uso de sus marcas hoteleras, con relación a sus quince hoteles ubicados en Cuba:
- Gran Hotel Bristol Habana Vieja Member of The Meliá Collection
- Innside Catedral Habana
- Meliá Buena Vista
- Meliá Cayo Santa María
- Meliá Jardines del Rey
- Meliá Las Dunas
- Meliá Península Varadero
- Paradisus Los Cayos
- Paradisus Princesa Mar
- Paradisus Río de Oro
- Paradisus Varadero
- Sol Caribe Beach
- Sol Cayo Santa María
- Sol Río de Luna y Mares
- Sol Varadero Beach
Esta decisión, indican fuentes de Meliá, ya avanzada el pasado 26 de mayo a la propiedad de estos hoteles, ha sido tomada «desde un profundo sentido de responsabilidad empresarial», y responde y es consecuencia de una combinación de circunstancias sobrevenidas ajenas a la capacidad de gestión o actuación de Meliá, todas las cuales han impactado de forma significativa en la operativa, legalidad y seguridad en la prestación de los referidos servicios para estos hoteles.
El impacto de esta decisión es limitado en tanto la gran mayoría de los hoteles antes indicados se encuentran actualmente cerrados y carentes de actividad como consecuencia de los problemas energéticos y de caída de la demanda que viene sufriendo la República de Cuba.
No obstante, la compañía está activando y llevando a cabo planes específicos para acometer una desafiliación ordenada de estos hoteles. Igualmente, se están implementando los oportunos protocolos para informar de manera transparente a proveedores y clientes.










