
Los nuevos modelos de movilidad ajenos a la propiedad del vehículo están abriendo muchos caminos a la innovación. Los retos del rent-a-car pasan por adaptarse a las necesidades de un cliente cada vez más tecnológico y exigente en un entorno muy competitivo y con el rumbo puesto hacia la descarbonización. Las dificultades que plantean las flotas eléctricas, la digitalización de los servicios para hacer más amigable la experiencia del usuario y una atención diferenciada al tráfico corporativo marcan la evolución del sector.
Las compañías de alquiler de vehículos son casi tan antiguas como el transporte pero, al igual que en otros segmentos del business travel, en los últimos tiempos han dado un claro salto cualitativo. El sector del rent-a-car está viviendo una evolución que afecta en muchos campos, desde los propios vehículos, con la irrupción de los híbridos y los eléctricos; los modos de contratación o la tecnología, que ha revolucionado todos los procesos, hasta llegar a la IA. Y sobre todo, la mentalidad del cliente, que ahora es mucho más tecnológico, apuesta por gestionar los servicios directamente de manera sencilla y cada vez más demanda sostenibilidad.
En el primer semestre del año se matricularon en España casi 120.000 vehículos, de los cuales más de 31.000 correspondieron a sector rent-a-car. Dentro de este, el porcentaje de la flota destinada al corporate oscila entre el 15 y el 30 %, de ahí su importancia. Además, es un segmento que tradicionalmente apuesta por la agilidad —con transacciones sin complicaciones—; la seguridad, un aspecto por el que velan las empresas cuando se trata de sus empleados; y por la calidad, atendiendo a las necesidades específicas del viajero de negocios.
Así, a diferencia del alquiler vacacional, que es el mayor nicho de mercado de la mayoría de las compañías, las opciones oscilan entre flotas específicas de tipo Premium, tarifas planas para englobar todos los servicios y controlar la facturación, distribución en los puntos estratégicos o planes personalizados, y todo marcado por la flexibilidad, que dota al usuario de una mayor capacidad de gestión de todo el proceso, desde la contratación hasta la devolución.
El Estudio sobre la movilidad del futuro, elaborado por el RACC y Deloitte para Europcar Mobility Group, ya señalaba el pasado año que opciones como la suscripción, la movilidad y la tecnología marcarán, y están marcando, el devenir del sector.
A estas propuestas más asentadas se han unido en los últimos años opciones más avanzadas. Ya en 2013 Hertz anunció un servicio denominado 24/7 en el que, con el proceso ‘Click, Swipe, Go!’, el usuario podía recoger el vehículo, abrirlo automáticamente, usarlo y luego devolverlo en otro lugar. Hoy, el carsharing es una realidad palpable en las grandes ciudades. Algunas de las compañías del sector se han subido al carro, como en el caso de Enterprise Car Share, Sixt Share, Avis o Europcar On Demand (antigua Ubeeqo), entre otras.
Pero el sector ha dado un paso más allá y ha pasado del carsharing a las plataformas de movilidad, es decir, algunas de las anteriormente mencionadas ofrecen servicios en los que se incluyen mucho más que coches de alquiler por cortos espacios de tiempo, como motos y patinetes eléctricos. Es una tendencia al alza en los entornos urbanos que las empresas de alquiler no quieren dejar de lado en su estrategia multicanal.
Un ejemplo: el pasado verano se incorporaba a Sixt Share, la plataforma de movilidad de Sixt, el servicio de motos eléctricas de Cooltra, que complementa su oferta de vehículos y de patinetes eléctricos a través de su app. Así, la compañía empezó a ofrecer esta alternativa en Valencia, Barcelona y Sevilla, mientras que en Madrid las motos eléctricas de Cooltra complementa la oferta existente de carsharing (a través de Zity) y patinetes eléctricos (con Tier).
SIN MOSTRADORES
Algo está cambiando. De forma similar a sectores como el transporte aéreo o el alojamiento, el cliente cada vez más quiere hacerlo todo solo y en su dispositivo móvil, sin pasar engorrosos trámites y esperar colas en el mostrador. Key’n Go, de Goldcar; ‘Evitar el Mostrador’, de Alamo, y otras propuestas similares de Europcar, Enterprise o Hertz se multiplican. Recientemente, Avis Budget anunció su Self-Service Kiosk, que permite a los clientes acceder a su vehículo en tan solo 30 segundos, gracias a un código QR y a un kiosco expendedor que entrega las llaves sin necesidad de pasar por el mostrador. Esto es especialmente útil en momentos de gran afluencia que provocan largas esperas, uno de los hándicaps del rent-a-car en algunas ocasiones.
El proceso es sencillo: verificar identidad en el móvil, reservar en la web o la aplicación, obtener el QR y acudir al quiosco obtener las llaves de vehículo en cuestión. El servicio ya está operativo en ocho ciudades españolas con un total de trece puntos estratégicos. Está conectado con la aplicación de Avis y, según esta compañía, el índice de satisfacción entre los viajeros que lo usan frente a los que no se ha incrementado un 25 %.
La tecnología es uno de los elementos que destacan en todos los análisis de mercado de los últimos tiempos. En el de Mobility Group, uno de cada cuatro conductores apostaba ya por la total digitalización de procesos como la reserva y la retirada de llaves, entre otros aspectos tecnológicos. Y esto afecta también a la propia industria.
DIGITALIZACIÓN DE LAS FLOTAS
«La digitalización ha pasado de ser una ventaja competitiva a una necesidad estratégica», según apunta Juan Luis Barahona, presidente de la Federación Nacional Empresarial de Alquiler de Vehículos (Feneval). Un buen ejemplo es el DNI-Car. «Con él las compañías no solo simplifican procesos administrativos, sino que contribuyen a la sostenibilidad al eliminar cualquier tipo de papel», explica. Esta identificación es fruto de la colaboración del sector con la DGT. Tras algo más de un año de vida, los resultados han sido muy satisfactorios.
Juan Ángel Mando, director de Operaciones de Europcar Mobility Group en España y Portugal, añade que este dispositivo les permite colocar en la nube, con rapidez y seguridad, la documentación que debería estar en el vehículo, como la ficha técnica, el permiso de circulación y la tarjeta de la ITV. «También nos ayuda a saber si el vehículo ha sido robado e identificarlo», subraya. Además, la parametrización de toda la información que figura en la documentación les permite realizar análisis de tendencia de otras variables sobre la vida del vehículo en cuestión.
«La documentación en papel tiene a desaparecer en toda la industria, no por moda, sino por competitividad en costes y tiempos. La documentación digital nos permite un acceso fiable a la información original, segura a través de blockchain, rápido y tratable con herramientas de visualización de datos. Incluso nos permite procesarla con IA para las consultas con lenguaje natural», agrega Mando.
En definitiva, este sistema tecnológico, fruto de la colaboración entre administraciones y empresas, mejora el control de robos, agiliza y hace más eficaz el proceso de matriculación, mejora la experiencia del usuario, es más seguro, reduce los costes, sirve para otros procesos administrativos y, por supuesto, más respetuoso con el medio ambiente.
LA FUERZA DE LA SOSTENIBILIDAD
Hablar de sostenibilidad en este sector es hacerlo sobre todo de vehículos híbridos y eléctricos, además de otras medidas como DNI-Car o la optimización del consumo energético de los locales físicos. Pero lo importante, por contaminante, es la flota.
Un estudio de BCD Travel indica que entre las causas de que un cliente se decante por un coche eléctrico o híbrido frente a un diésel o gasolina es, en la mitad de las ocasiones, por apoyo a la sostenibilidad. Otras razonas son para probarlos o porque hay bastantes modelos en la oficina de turno: cada empresa es un mundo.
En el caso del estudio liderado por Europcar, el 70 % de los encuestados indicaba que su próxima compra de vehículo sería un híbrido o un eléctrico. De entre los que alquilaban vehículos con frecuencia, un 17,5 % ya había probado uno de estos coches ‘limpios’.
En la actualidad, el 41,77 % de los vehículos del parque de alquiler español son diésel y el 30,95 % gasolina. Frente al combustible fósil, solo el 1,8 % corresponde a vehículos con motorización plenamente eléctrica, según datos de Feneval. El resto corresponde a modelos híbridos, una opción en crecimiento a la sombra de las nuevas legislaciones ambientales.
Ocho de cada diez viajeros corporativos que alquilan un vehículo optan por modelos no eléctricos. Esta demoledora cifra, extraída del completo análisis elaborado por BCD Travel entre más de 900 business travellers de Estados Unidos y Europa, pone sobre la mesa la cruz de una tendencia hacia la electrificación que parecía imparable.
Entre las causas de este desapego hacia los vehículos eléctricos está la complejidad logística —asociada a la carga y recarga—, la baja disponibilidad de unidades de este tipo en el punto de recogida y su poca autonomía, aunque los modelos cada vez son más eficientes. Además, en una de cada diez empresas su política de empresa no incluye el alquiler de esta opción.
También depende de qué tipo de uso se le dé al vehículo. Por ejemplo, uno 100 % eléctrico no es práctico en alquiler de corta duración en destinos turísticos, puesto que su logística no cuadra con este segmento de ocio y descanso. «Los vehículos eléctricos se posicionan como una magnífica opción para aquellos trayectos más cortos y urbanos en los que el usuario no tenga que echar mano de la recarga del propio vehículo», explicaba Juan Luis Barahona, presidente ejecutivo de Feneval, a AEGFA News. Según este, el porcentaje de la flota eléctrica española en el global ascendía en 2023 al 3 % del total. Pese a los anuncios de compañías como Hertz y Sixt, no se prevé una reducción de este porcentaje, sino más bien un mantenimiento.
FRENO EN LA EVOLUCIÓN
Lo que es significativo es que, hoy por hoy, las cuentas de electrificación de flotas todavía no salen. A inicios de este año la multinacional Hertz, poseedora de la mayor flota eléctrica del mercado de alquiler —con previsión de comprar unas 165.000 unidades— puso a la venta unas 20.000 unidades. Según la compañía, esta vuelta al combustible fósil, se debió, además de la baja demanda, a aspectos como la alta cantidad de siniestros y, sobre todo, el coste de las reparaciones o la sustitución de piezas y componentes.
Otra compañía que ha comenzado a desprenderse de su flota eléctrica es la alemana Sixt, aunque sobre todo se ha centrado en sus modelos Tesla. Más que por las razones de Hertz, en este caso están relacionadas con la rentabilidad y la apuesta por seguir manteniendo una flota renovada y a la vanguardia.
No es la única compañía del sector cuya apuesta por los vehículos de la factoría de la T no está resultado tan rentable como se preveía cuando se efectuaron las compras masivas y los esfuerzos presupuestarios. Por supuesto, esto no significa que se vayan a eliminar su parque eléctrico, pero sí que se va a ralentizar su expansión y crecimiento de porcentajes en las flotas globales, al menos hasta que no mejor la infraestructura de carga.
El valor residual de algunos modelos eléctricos no está resultando tan positivo como se preveía, con cambios del valor en algunos fabricantes y sin que la red de carga acabe de despegar. Al final, se produce la paradoja de que los eléctricos son más caros que los mismos con motor convencional y encima el precio de alquiler, por las circunstancias del sistema, en ocasiones es más barato, lo que daña la rentabilidad de las operaciones.
En todo caso, es de prever que la normativa medioambiental irá impulsando poco a poco el crecimiento de las flotas de eléctricos e híbridos. «Pasar de los vehículos gasolina a eléctricos será cada vez más importante a medida que la nueva legislación exija a las empresas medir e informar las emisiones de carbono de sus viajes de negocios», apuntan fuentes del sector.
Precisamente, el informe ofrece cuatro consejos a las compañías rent-a-car para potenciar su alquiler: ofrecer todos los vehículos disponibles a los viajeros que los demanden; identificar aquellos lugares donde la infraestructura de carga esté muy extendida; alentar a los clientes a probarlos, y orientar sobre los beneficios y oportunidades de la conducción eléctrica.
EL FUTURO YA ESTÁ AQUÍ
Es hora de apostar por el mañana. «El mercado del alquiler sigue evolucionando a un ritmo rápido, lo que resulta a la vez desafiante y apasionante para el sector, a medida que nuevos actores y modelos entran en el negocio». A lo que se refiere Peter Altman, vicepresidente de Mobility and Travel Protection, Hospitality en Amadeus es que la tecnología juega un papel fundamental» a la hora de ayudar a los proveedores tradicionales y emergentes del alquiler de coches a «crear la experiencia que desean los consumidores». Son perspectivas no tan lejanas.
Las líneas de futuro del sector, pensando con atrevimiento, se ofrecen en Ahead of the Curve: how technology is driving the future of the rental car industry. Este informe tecnológico de Amadeus y Microsoft destaca cinco tendencias muy importantes que están naciendo y afectando al rent-a-car.
En primer lugar, cambios en los modelos de negocio y, por tanto, en la competencia, es decir, se está produciendo un cambio de servicios centrados en el producto a servicios centrados en el cliente, con el surgimiento de ofertas flexibles, cómodas y sostenibles. En segundo, el rol de los fabricantes está cambiando, esto es, están mutando de meros fabricantes de coches a proveedores de servicios de movilidad. Al escuchar al usuario están generando tecnología innovadora a bordo.
Otro elemento es la conectividad MaaS, es decir, un único servicio que permite planificar, comparar y comprar. Son plataformas perfectas para la movilidad múltiple y la sostenibilidad. En cuarto lugar, el incremento del uso de los datos y la IA permite cada vez más optimizar flotas, hacer previsiones y personalizar el producto, lo que facilita la fidelización. Y, por último, aunque todavía en pañales, el coche autónomo, que supondrá una futura potenciación del modelo compartido en detrimento de la propiedad.
EL MODELO DE SUSCRIPCIÓN
A pesar de llevar poco tiempo en el mercado, el modelo de suscripción poco a poco va ganando enteros. La oferta se está incrementando en consonancia con la demanda. Esta opción supone al usuario poder disfrutar de un vehículo nuevo, seminuevo o usado durante un periodo determinado y sin tener que ocuparse de aspectos como el mantenimiento, las reparaciones, la ITV o los impuestos, que corren a cargo de la compañía.
La oferta permite elegir entre las cuatro grandes opciones de motorización —diésel, gasolina, híbrido y eléctrico— y tiene diferencias con opciones como el renting o el leasing, que son opciones de contratación a largo plazo —desde dos hasta seis años— y pueden tener o no opción a compra. Por el contrario, el coche por suscripción no ofrece esta opción y tampoco ningún tipo de «permanencia». Es decir, el usuario paga por el servicio y puede cancelarlo cuando quiera, según lo pactado.
Desde luego, aporta una mayor libertad, con posibilidad de usarlo solo en determinados periodos, como vacaciones o épocas de mucha actividad laboral, aunque en el corporate se opta mayoritariamente por el renting fuera del alquiler puntual. El precio de la suscripción es mayor que las otras opciones, y depende de factores como el tipo de permanencia, si la hay, el kilometraje y, claro está, el modelo de vehículo elegido.
Un ejemplo es el que presenta myEuropcar, similar a una plataforma de streaming, como indica la propia compañía. Aquí se selecciona el vehículo y el tiempo de uso, con un pago mensual y sin ninguna penalización por darse de baja. Entre sus principales ventajas, está la cuota fija, un tiempo de entrega del vehículo inmediato, y el principio de ‘todo incluido’: kilometraje, mantenimiento, asistencia en carretera, seguro, etc. Y sin preocupaciones de acceso a las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) que empieza a proliferar en las ciudades de más de 50.000 habitantes y sin mucho ‘papeleo’. El plazo de suscripción (renovable) es un mes, aunque puede ser también de tres o seis meses.
MEJORAS DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL
También en el campo del rent-a-car los avances en el campo de la IA están aportando muchas mejoras o al menos abren horizontes interesantes para optimizar la experiencia tanto de las compañías como de los usuarios.
«Con la llegada de la IA Generativa, los proveedores de alquiler de coches están ganando más visibilidad en todo su ecosistema de datos. Todo ello está generando una disrupción acelerada en todos los ámbitos, desde la mejora de la eficiencia operativa, el aumento de la información de los empleados para tomar decisiones más fundamentadas, hasta experiencias hiperpersonalizadas y ágiles para los consumidores. Al mirar hacia el futuro del alquiler de choches, en todas las dimensiones del sector habrá un nuevo pasajero en el coche que ayudará a los usuarios en cada etapa de su propio viaje», anticipaba Julie Shainock, Global Leader, Travel and Transport de Microsoft en la presentación del informe sobre el sector elaborado el pasado año junto a Amadeus.
La disrupción no se ha producido, pero sí han mejorado algunos procesos. Un campo interesante donde aplicar la IA es la detección de daños en los vehículos, según Tchek, compañía que desarrolla y comercializa Alto IA. «Al ofrecer inspecciones rápidas, precisas y transparentes, las empresas de alquiler pueden optimizar el servicio que ofrecen a sus clientes. Reducir los costes de inspección y mantener los vehículos de la flota en perfecto estado. También permite a los profesionales del alquiler ofrecer una relación calidad-precio mucho mejor», afirman.
Al igual que los kioscos aceleran la entrega de vehículos, la IA aporta rapidez a la revisión, otros de los procesos más lentos de la experiencia de alquiler un vehículo. Con la inteligencia artificial, según esta compañía, las imágenes detectan hasta las imperfecciones más pequeñas en comparación con la imagen previa al alquiler. Esto aporta una gestión más confiable, mayor facilidad en la gestión de los siniestros y, por extensión, una mayor satisfacción del cliente.










