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GIN-TONIC. A cualquier hora

Un tal Jacob Schweppes, alemán residente en Ginebra, por más señas, tuvo la feliz ocurrencia, a finales del siglo XVIII, de introducir anhídrido carbónico en el agua envasada. La bebida empezó a comercializarse a gran escala desde la sede de su compañía, radicada en Londres. Luego vendrían las sodas de frutas y, casi un siglo después, la tónica, el resultado de añadir quinina a la soda de naranja.

La quinina es la sustancia que suele utilizarse, incluso hoy en día, para combatir la malaria, por lo que la bebida se hizo muy popular entre los soldados ingleses destinados en la India. Ellos fueron los que empezaron a mezclarla con un producto tan british, aunque su origen sea holandés, como la ginebra, de consumo generalizado en las calles y pubs londinenses. Con esta combinación, los soldados buscaban matar el sabor amargo de la tónica y alegrarla con el alcohol.

La receta

Ingredientes
• Tónica. Las más apropiadas son las que desprenden sabores y aromas cítricos, como la Fever Tree o la popular Schweppes.
• Ginebra. Al igual que la tónica, son preferibles las que tienen un toque cítrico, como Hendrick’s, Bombay Sapphire, Tanqueray, Citadelle o G’Vine.
• Hielo. Evitar el agua del grifo. Es mejor la de mineralización débil en piezas grandes.
• Lima. O limón verde. Es mejor que el zumo de limón porque éste mata las burbujas. También se utiliza pepino, sobre todo con la Hendrick’s.

Proceso
1.-
Tomar un vaso de boca ancha o copa balón. Favorece el desprendimiento de aromas.
2.- Cortar la corteza de una lima, retorcerla (twist) para que se desprenda el aroma de sus poros y pasarla por el borde de la copa.
3.- Introducir una buena cantidad de cubitos de hielo en el vaso.
4.- Echar la ginebra desde cierta altura para que la bebida se oxigene. Algunos señalan que la proporción idónea es 1/3 de ginebra y 2/3 de tónica.
5.- Rellenar el resto con tónica muy fría.
6.- Introducir una cuchara larga para mover ligeramente la mezcla sin pasarse, para que no pierdan fuerza las burbujas.

Los mejores lugares

Coctelería Dickens. Alameda de Boulevard, 27. San Sebastián. Dirigida por Joaquín Fernández, inventor del twist con pinzas.

El Cup Pintor. Baeza, 45. San Juan de Alicante. Cuenta con doce marcas de ginebra que se pueden combinar con tres tipos distintos de tónica.

XiX Bar. Rocafort, 19. Barcelona. El lugar se vende como un verdadero paraíso de los gin-tonics. Más de 20 tónicas para combinar siempre con Schweppes.

Mercado de la Reina. Gran Vía, 12. Madrid. Espacio multifuncional de ocio y gastronomía que cuenta en el sótano con un Gin Club.

Belvedere. Pasaje Mercader, 3. Barcelona. Trato amable y buenos precios.

AC Palacio del Retiro. Alfonso, XII, 14. Madrid. Con su larga carta de gin-tonics, el bar de este hotel es parada obligatoria antes de tomar el AVE.

Monterrey. Vara del Rey, 81. Logroño. Uno de los bares más conocidos de la capital riojana y original por la elaboración de gin-tonics con espuma. Lo acompañan con un hielo de limón, otro de naranja y otro de hierbabuena.

Gimlet. Santaló, 3. Barcelona. En el Borne. Estupenda terraza.

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