
La tecnología ha dejado de ser un soporte para convertirse en parte central del diseño del evento. ¿Cómo ha evolucionado el papel de AV Medios en este nuevo escenario?
La evolución ha sido total. Antes entrábamos en una fase más ejecutiva; hoy estamos desde el minuto uno en la conceptualización. La tecnología se diseña como parte del mensaje. Hemos pasado de ser proveedores técnicos a ser partners creativos y estratégicos tecnológicos. Trabajamos junto a nuestros clientes para definir cómo la tecnología puede amplificar la narrativa del evento, no solo acompañarla. Eso cambia completamente el valor que aportamos.
¿Qué es lo que más valoran hoy los organizadores: espectacularidad técnica, fiabilidad operativa o capacidad de asesoramiento estratégico?
Buscan un equilibrio, pero con un matiz claro: la fiabilidad es innegociable, el asesoramiento es diferencial y la espectacularidad es consecuencia de hacer bien las dos anteriores. Un evento puede ser muy espectacular, pero si falla, no hay segunda oportunidad. Y cada vez más, los clientes valoran tener a alguien que les ayude a tomar decisiones, que entienda su negocio y sus objetivos. Ahí es donde realmente se genera confianza a largo plazo.
Los eventos híbridos marcaron una etapa reciente. ¿En qué punto estamos ahora?
Ya no son una tendencia puntual, sino una herramienta dentro del diseño estratégico de los eventos. Durante un tiempo fueron una necesidad; hoy son una decisión. Lo que realmente ha cambiado es la mentalidad del sector: cualquier evento tiene capacidad de amplificación digital, y eso ya forma parte del planteamiento desde la fase de conceptualización. Un buen ejemplo es nuestra herramienta VID2MIND, que permite capturar, analizar y organizar automáticamente todo el contenido generado en un evento para que pueda consultarse posteriormente de forma estructurada.
La experiencia del asistente es cada vez más exigente. ¿Qué tendencias tecnológicas están marcando la diferencia?
Ya no se trata solo de asistir, sino de participar activamente en el evento. La tendencia es clara: modelos cada vez más inmersivos, personalizados y sincronizados, donde imagen, escenografía, iluminación y sonido funcionan como un único sistema. La inteligencia artificial ya no se limita a gestionar contenido, sino que permite nuevas dinámicas dentro del propio evento: asistentes que interactúan con avatares, generan contenido o acceden a experiencias personalizadas en tiempo real.
Muchos organizadores siguen viendo la tecnología como una partida de gasto.
Es una cuestión de enfoque. La tecnología es el vehículo que hace que el mensaje llegue, se entienda y se recuerde. Si el contenido es importante, la forma de transmitirlo lo es igual o más. Nosotros siempre planteamos la tecnología en términos de retorno: engagement, claridad del mensaje, percepción de marca y alcance. Cuando lo analizas así, deja de ser un coste y pasa a ser una inversión directa en resultados.
¿Qué retos afronta el sector audiovisual en los próximos años: talento, innovación, costes, integración con venues?
Todos son relevantes y están totalmente conectados. El talento es, probablemente, el mayor reto del sector MICE. Necesitamos perfiles con base técnica, pero también con capacidad de entender el evento desde una visión estratégica. La innovación va a seguir marcando el ritmo, pero el verdadero diferencial estará en saber aplicarla con criterio, no en incorporarla por tendencia. En paralelo, los costes están tensionando el mercado, lo que nos obliga a ser más eficientes sin comprometer la calidad de la experiencia. En cuanto a la integración con los venues, el futuro pasa por una colaboración mucho más estrecha entre espacios, organizadores y proveedores audiovisuales.
MANU BERJÓN
CEO DE AV MEDIOS










