ANDORRA. Un festín de compras

ANDORRA. Un festín de compras

Miriam González

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Ir de compras a Andorra ha sido durante años la excursión preferida de muchos españoles. Con esta carta de presentación, solo hay que sacar la cartera y empezar a disfrutar de un país que tiene más tiendas que kilómetros cuadrados. Una escapada que sí, sigue mereciendo la pena, porque se puede encontrar casi de todo a precios que no se suben a las cumbres. Y sin tener que esperar a que llegue la nieve para no aburrirse, Andorra ofrece tantas opciones de shopping que al final siempre falta tiempo para acabar con la tarjeta.

Andorra está tan a mano que muchas veces nos la pasamos por alto al hacer la lista
de las mecas de las compras. Y sin embargo, quien más y quien menos, o bien ha hecho la escapada de rigor o en su defecto le ha pedido el encargo correspondiente al amigo o familiar de turno. No hace mucha falta ubicarlo, pero por si acaso, aquí van unas cuantas coordenadas: el Principado de Andorra está situado en medio de los Pirineos entre España y Francia, ocupa una extensión total de 468 km² y cuenta con más de un millar de tiendas. Lo que viene a ser un nirvana para los shopping lovers.

Aunque dejó de ser paraíso fiscal hace unos años, en Andorra aún se puede encontrar
algún que otro chollo, básicamente por la diferencia del IVA (el IGI andorrano), uno de los más bajos de Europa. Pero si lo que se rastrea es precio, hay que seguir la máxima de buscar, rebuscar y comparar. En algunos casos la diferencia respecto a España será de apenas un par de euros —que siempre vienen bien—, pero en otros casos sí se nota algo más la diferencia. Y siempre, la sensación de comprar en un entorno tan impresionante como el de los Pirineos hace que demos por bueno cualquier descuento por pequeño que sea. Eso sí, en la compra de determinados productos —como alcohol y tabaco— conviene tener en cuenta las restricciones aduaneras, sobre todo para salir.

Por seguir situando este enclave, los grandes núcleos de compras andorranos son la capital, Andorra la Vella, y Escaldes-Engordany. Pensando en los que quieran ponerse las botas, en Pasde la Casa también se pueden encontrar buenas opciones, sobre todo para los amantes de la montaña y del deporte blanco. Para apuntar en el calendario: a finales de octubre o principios de noviembre se celebra en estos tres enclaves el Andorra Shopping Festival, una cita en la que hasta los más reticentes a las compras disfrutarán con la decoración en las calles, los escaparates temáticos, arte urbano, música y teatro en la calle, talleres y espectáculos para los niños, gastronomía y muchas muchas ofertas.

Meritxell, imprescindible en la capital

De la zona comercial de Andorra la Vella, dominada por la avenida Meritxell, algunos dicen que se necesitan dos días para recorrer todas las tiendas. No en vano, aquí se concentran un buen número de centros comerciales. Uno de los clásicos son los Grandes Almacenes Pyrénées, que desde los años 30 vienen siendo una meca para las compras del Principado y de donde se puede salir equipado de la cabeza a los pies. Resulta recomendable la parada en la primera de sus tres plantas, en la sección de perfumería y estética, donde sí es posible encontrar precios más bajos que en España.

Otra de las referencias, también en la misma avenida, es E.Leclerc. Es un gran hipermercado, con todo lo que eso conlleva, pero muy práctico para quienes necesiten recambios, componentes y accesorios para el coche, así como artículos de electrónica. Pero, como no hay que olvidarse de comparar, para este tipo de productos lo mejor es patearse Meritxell arriba y abajo: oportunidades no van a faltar. Si además se es un fashion victim, en la misma arteria comercial se hallan las principales tiendas de marca, desde Lacoste a Desigual, pasando por el universo Inditex.

El fenómeno outlet también, cómo no, ha llegado a Andorra. Sin salir de la gran avenida hay unos cuantos y otros más por los alrededores. Desde establecimientos de una marca en exclusiva —como el caso de Mango—, a otros que ofrecen descuentos en firmas como Oxanla, Sempre Moda, Jeans Culte, etc. Para descansar entre tanta compra (o no) lo mejor es darse un respiro en el Hard Rock Cafe Andorra y adquirir la mítica gorra o camiseta típica de la cadena, por aquello del «yo estuve allí».

Sofisticación en Escaldes-Engordany

En el caso de Escaldes-Engordany, la principal vía a tener en cuenta es la avenida
Carlemany. Desde 2013 esta zona peatonalizada se conoce como Vivand y en su entorno se agrupan unos 130 comercios, hoteles y establecimientos de ocio. ¿ Qué es lo que se puede encontrar aquí ? Además de la mítica perfumería Julia, también hay sitio para la moda de cualquier estilo, los complementos —relojerías y joyerías— o las últimas novedades de electrónica y fotografía. En fin, todo lo que se le ocurra al visitante,
especialmente en lo que se refiere a marcas internacionales.

En Vivand el centro comercial de referencia es Illa Carlemany, que cuenta en sus 50.000 m² con 77 establecimientos, entre tiendas de marcas, restaurantes y propuestas de ocio. Lo que viene a ser un espacio ideado para atrapar tanto a los que quieren fundir su tarjeta como a los que prefieran ver una película en el cine o darse al deporte en el gimnasio.

Pas de la Casa, la tentación de arriba

Los aficionados a la nieve tienen muy bien situado este enclave, que junto a Grau Roig y Soldeu-El Tarter conforma Grandvalira, el mayor dominio esquiable del sur de Europa. En Pas de la Casa se las han ingeniado para que, en el momento après-ski, ir de compras también sea un deporte intenso para las piernas. La mayoría de establecimientos se aglutinan en torno a la calle principal, Sant Jordi, a la calle Major y a la avenida Encamp. Aquí los reyes de las pistas se van a encontrar con su paraíso particular, con unos cuantos establecimientos donde encontrar ropa y equipamiento deportivo. Y sí, también aquellos que buscan novedades de gadgets electrónicos o perfumes pueden volverse a casa con premio.