
Las compañías turísticas del sector hotelero Meliá Hotels International, Iberostar Hotels & Resorts y Barceló Hotel Group, las tres grandes hoteleras españolas con presencia en Cuba, han anunciado que dejan de operar sus establecimientos en la isla caribeña. Su decisión se basa en el embargo y las presiones de Estados Unidos, que han sumido a la isla en una difícil situación económica y de infraestructuras.
Meliá Hotels International ha sido la última en anunciar que culmina su salida de Cuba, en concreto el 24 de julio. Apenas unas semanas después de anunciar el cese de sus operaciones en una quincena de hoteles vinculados al conglomerado militar Gaesa, la cadena ha comunicado el abandono definitivo del resto de su actividad en la isla, donde a comienzos de año gestionaba 34 establecimientos.
Además de la gestión hotelera, también pondrá fin al uso de sus marcas, al negocio receptivo y a la cadena de suministro local vinculada al abastecimiento de los establecimientos.
En la comunicación remitida a la CNMV, Meliá explica que la decisión responde a las notables dificultades de carácter operativo, legal, económico y financiero que afectan de forma persistente al país y que, a su juicio, imposibilitan de hecho y de derecho una mínima estabilidad operativa para desarrollar su actividad.
A este movimiento definitivo de Meliá se suman las salidas confirmadas también por otras cadenas españolas como Iberostar y Barceló.
Iberostar Hotels & Resorts, que el 1 de junio ya había reducido su cartera de 18 a 6 hoteles para adaptarse al cerco regulatorio estadounidense, confirmó el cierre total de sus operaciones y ventas en el país. La compañía asegura que continúa apoyando a sus equipos durante esta etapa, manteniendo su compromiso con la proyección futura del país.
Por su parte, Barceló Hotel Group ha sumado sus dos establecimientos en Varadero —el Occidental Arenas Blancas y el Barceló Solymar, del grupo estatal Gran Caribe— a la lista de cierres definitivos, bloqueando la entrada de nuevas reservas y abriendo canales de atención para consultas, lo que consuma la retirada integral de las mayores insignias del turismo español en suelo cubano.










