Corren malos tiempos para el cielo europeo

Corren malos tiempos para el cielo europeo

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A las quiebras de Spanair y Málev se une la negativa oficial de las compañías chinas a pagar por los derechos a emitir CO2.

Corren malos tiempos para el transporte aéreo europeo. No solo a nivel de compañías aéreas, con las quiebras de Spanair y Málev. También en lo que respecta al uso del cielo comunitario: las compañías chinas han tomado una decisión, defendida por el gobierno: niegan la aceptación del sistema de cuotas de CO2 impuesto por la Unión Europea desde el 1 de enero. La cuestión es peliaguda, ya que la UE amenaza con multar con 100 euros por tonelada de CO2 emitida a todas las compañías que rechacen la normativa. Esta sanción afectaría a las emisiones que no entren dentro de la cuota permitida. La amenaza se extiende hasta la interdicción de operar en los aeropuertos comunitarios.

Las aerolíneas comunitarias, además de las norteamericanas, ya habían expresado su malestar ante un sistema que les costará dinero. Aunque la mayoría ya han anunciado una repercusión de la decisión europea en el precio final de los billetes. Es decir, es el viajero quien asumiría el coste.

En cuanto a las compañías, Spanair suspendió sus operaciones en la noche el 27 de enero. El vienes siguiente fue la compañía húngara Málev quien anunciaba su quiebra, tras 66 años de actividad. La aerolínea operaba el 40% del tráfico internacional de Budapest.