
¿Cómo surgió SPmice y qué necesidad del mercado impulsó su creación?
Grupo SP lleva 15 años trabajando en movilidad, con prestación de servicios en 35 países. Hace unos cuatro años detectamos una demanda creciente de traslados más ejecutivos y de servicios para congresos y eventos completos. Decidimos crear una vertical específica y así nació SPmice. Comenzamos con una cartera pequeña y en tres años hemos crecido muchísimo, especialmente gracias a clientes recurrentes. Nuestro punto fuerte internacional es Europa, aunque cada vez recibimos más peticiones para Asia y Norteamérica.
¿Trabajan con flota propia?
Solo disponemos de flota propia en Murcia, donde nació la empresa. En el resto de destinos trabajamos con colaboradores. Precisamente por eso es fundamental disponer de una red de partners de confianza y mantener un control constante de su calidad. Contamos con un departamento de Flotas que actualiza nuestra base de datos, revisa los vehículos y mantiene el contacto con los proveedores. En España realizamos además prospecciones y visitas periódicas.
¿Dónde está el principal valor añadido de SPmice?
En la tranquilidad que ofrecemos. A cada cuenta se le asigna un responsable y detrás hay un equipo disponible 24/7. Si surge una incidencia, un cambio de última hora o cualquier necesidad durante un evento, siempre hay alguien para responder. Además, conocemos a nuestros clientes y sabemos qué nivel de servicio espera cada uno.
¿Qué tipo de vehículos pueden gestionar?
Desde taxis y VTC privadas hasta berlinas, minivans, sprinters, minibuses y autocares de distintas capacidades. No trabajamos con plataformas como Uber, Cabify o Bolt, sino con proveedores profesionales seleccionados. Normalmente, cuando recibimos una petición, el departamento de Flotas consulta a diferentes colaboradores y compara las opciones. Gracias a los acuerdos que mantenemos con ellos podemos conseguir la mejor relación entre calidad y precio.
¿Cómo garantizan el servicio cuando se trata de un destino desconocido?
El departamento de Flotas realiza una investigación, busca proveedores, solicita referencias, fotografías de los vehículos y documentación y habla directamente con ellos. Después se seleccionan las opciones que ofrecen mayores garantías y se presentan al cliente.
¿Ha cambiado mucho el sector de la movilidad para eventos?
En los últimos diez años, las empresas especializadas en la gestión integral de movilidad no han cambiado demasiado. Lo que sí ha evolucionado mucho es el ecosistema de proveedores. Cada vez colaboran más entre ellos para dar respuesta a peticiones fuera de sus zonas habituales.
¿Qué papel desempeña la tecnología en ese modelo?
Hay tecnología, pero detrás de nuestro servicio existe sobre todo una importante labor humana. Disponemos de un CRM que permite a los clientes consultar de forma ordenada sus peticiones, pero lo que buscan principalmente es saber que hay una persona supervisando los traslados y que les avisará ante cualquier incidencia o retraso.
¿La sostenibilidad está condicionando ya las peticiones de movilidad?
Cada vez más. Muchos clientes solicitan información sobre la huella de carbono y otros exigen directamente que la flota utilizada para un evento sea sostenible. Esta demanda ya no afecta únicamente a berlinas, taxis o VTC. Estamos moviendo muchos congresos con autocares y cada vez es más frecuente que se exija que esos vehículos cumplan determinados criterios medioambientales. Los grandes operadores están renovando sus flotas y la sostenibilidad se está convirtiendo en un requisito: hay clientes que directamente no confirman un servicio si el vehículo no responde a esas exigencias.










