Singapur. IKER IBÁÑEZ / PwC

Singapur. IKER IBÁÑEZ / PwC

«Aquí hay más orden y respeto por las normas»

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Iker Ibáñez (1975) dejó su San Sebastián natal en busca del Lejano Oriente. Como tantos marcopolos modernos, su trabajo —por entonces una entidad financiera— le llevó hace cinco años a convertirse en un expatriado en Singapur, una nación pequeña en territorio, pero enorme en potencial económico, antigua joya del imperio británico en Asia. Desde entonces, ha trabajado allí para dos compañías diferentes: Barclays Bank y actualmente para PricewaterhouseCoopers, donde ejerce funciones de consultoría tecnológica.

Este vasco de nacimiento y madrileño de adopción nos habla por Skype de su experiencia en una ciudad realmente sorprendente tanto para trabajar como para disfrutar. «Es una ciudad realmente avanzada y organizada, con unos servicios públicos que destacan por su eficacia», explica antes de incidir en su multiculturalidad como un valor. «La diversidad étnica y religiosa la hacen realmente atractiva», añade. Además, este ingeniero industrial por la Universidad de Navarra, que reconoce que cuando llegó no tenía una idea muy clara de dónde se metía, subraya que se trata de un lugar «en constante evolución, que no deja de reinventarse». Como tampoco deja de llamar la atención su población: «suena anecdótico, pero quizá, además de su orden y respeto por las normas, los españoles deberías aprender de su capacidad de hacer cola en cualquier momento de forma respetuosa».

Su adaptación fue fácil porque Singapur es una ciudad de acogida, con una población extranjera que se acerca al 30 %. «Esto hace que sea realmente fácil establecer relaciones e integrarse en el día a día de la ciudad, incluido su clima, cálido y húmedo, que marca mucho el estilo de vida», comenta Iker.

Ahora bien, por muchas luces y colores que haya, la nostalgia siempre está ahí. ¿Qué echas de menos? «Mi familia, mis amigos… A pesar de la posibilidad de comunicarse a través de videoconferencia y de las redes sociales, la distancia es enorme», reconoce con un punto de tristeza… Por supuesto, añora la comida: «Singapur dispone de una variedad gastronómica impresionante, pero no es fácil encontrar una buena tortilla de patatas». También recuerda algunos otros «vicios» españoles, como ir en coche a todas partes. «Aquí hay que decir adiós a la posibilidad de tener uno; por un lado pueden costar más del triple que en España y, por otro, la cobertura de transporte público es buena”, explica.

Cuestión de trabajo

Este país de menos de 60 años de vida constituye «un entorno empresarial muy interesante, en el que se mezclan los tradicionales valores asiáticos con una gran occidentalización de las compañías. La diversidad cultural, étnica y religiosa que caracteriza al país se traslada también al entorno empresarial, haciéndolo tremendamente variado y diverso», analiza Iker.

¿Y cómo es la política de viajes de tu actual empresa? «En PricewaterhouseCoopers, la política corporativa apuesta por vuelos en clase business cuando la duración de los mismos sea superior a 4 horas. Solemos utilizar transfers organizados y hoteles de grandes grupos internacionales, como Starwood o Hilton».

Y en lo que respecta al segmento aéreo, no hay que olvidar que la aerolínea del país es toda una referencia. «Por negocios usamos Singapore Airlines. Al estar aquí su principal base de operaciones, dispone de buenas frecuencias con las ciudades más importantes de la región, así como un fabuloso servicio a bordo».

Obviamente, no todo es trabajo… «Cuando vuelo por ocio suelo comparar precios y horarios, y escojo Singapore Airlines cuando la diferencia en precio con otras compañías, como Thai Airways, Garuda Indonesia o Air Asia, no es demasiado elevada. Valoro especialmente el acceso a las salas VIP, así como la fiabilidad y la garantía de que en caso de retrasos o cancelaciones tendré un trato adecuado», asegura convencido.

Y es que otro valor añadido es que este país es un auténtico hub para conocer un gran número de capitales asiáticas cercanas. «Viajo habitualmente a Bangkok por trabajo y ocio, y a otras ciudades de la región, como Hong Kong, Denpasar, Phuket y Ho Chi Minh City. Singapur tiene una ubicación geográfica y una conectividad aérea envidiable, con la mayoría del sudeste asiático a 2 o 3 horas de vuelo. Además, existen multitud de compañías aéreas de bajo coste que permiten viajar a cualquiera de ellas a precios muy asequibles».

Una pregunta más técnica: ¿qué apps relacionadas con el viaje utilizas? «Habitualmente Kayak para buscar opciones de vuelos, y las aplicaciones de las compañías aéreas con las que viajo habitualmente. Para la reserva de hoteles utilizo Agoda.com, ya que tienen una aplicación móvil fantástica y un programa de fidelización muy atractivo. Planifico todos mis viajes utilizando Tripit y sigo mis vuelos con FlightTrack y FlightRadar24. Ciertamente, no concibo la experiencia de viaje tanto de ocio como de trabajo sin las aplicaciones móviles».

Esta sí que es la última… ¿Qué es lo que menos te ha importado dejar atrás en España? «El invierno», exclama sin dudas.