
Misterio, historia, leyendas y antiguas tradiciones forman elADN de este territorio enmarcado en una tierra de un verde impresionante. El clima no siempre acompaña, pero tanta agua recompensa al visitante con la extrema belleza de su naturaleza. Escocia ha apostado fuerte y de una manera muy racional por la inversión para atraer a la clientela MICE. Un buen reclamo para este turismo será la XX edición de losJuegos de la Commonwealth, que se celebrarán en julio de 2014 en Glasgow, un evento que seguirán millones de personas en todo el mundo.
No resulta fácil describir la belleza paisajística de Escocia. Hay que estar allí para darse cuenta de que las palabras se quedan cortas ante la contundencia visual de sus valles, de sus onduladas colinas, de sus extraordinarios lagos, de los bosques vírgenes y de una costa arrebatadora salpicada de tentadoras islas. Un patrimonio único que la oficina de turismo Visit Scotland quiso resaltar durante 2013 con la celebración del “Año de la Escocia Natural”. La región sigue y seguirá impactando al visitante con la misma intensidad. Recorrer sus intrincadas carreteras es una experiencia difícil de olvidar, pero tampoco hay que perder de vista sus castillos y sus ciudades.
GLASGOW
La urbe más grande de Escocia era la cuarta de Europa en el siglo XIX gracias al crecimiento que generó la revolución industrial. Atrás quedó la época dorada del acero y la construcción naval, pero ese periodo dejó una riqueza tremenda que se expresa especialmente en su legado cultural, una herencia que hoy en día se aprovecha con éxito como oferta singular para reuniones y eventos.
Un buen ejemplo es el recientemente renovado Kelvingrove Art Gallery and Museum, situado muy cerca de los extensos jardines de la Universidad de Glasgow. Este imponente edificio ofrece la posibilidad de realizar galas y presentaciones que se pueden complementar con una visita a la colección.
Además del interés arquitectónico de la ciudad, llama la atención su vibrante actividad cultural, con una envidiable cantidad y variedad de exposiciones, conciertos, eventos deportivos, exhibiciones y museos. Destaca entre ellos la Burrell Collection, una exposición de 8.000 piezas de arte donadas por sir William Burrell y que constituye una de las mejores colecciones del mundo creada por un solo hombre. La muestra se exhibe en un edificio premiado a las afueras de la ciudad.
Otra opción muy recomendable para la celebración de eventos es el hotel Radisson Blue, que dispone de 250 habitaciones y 17 salas de reuniones y está situado en el centro de la ciudad, a un paso de las zonas con mayor actividad comercial. No lejos de Buchanan Street, la calle por excelencia del shopping, se encuentran elMalmaison Hotel y el Blythswood Square Hotel. El primero fue una antigua iglesia del siglo XIX, ahora reconvertida en un abigarrado establecimiento de 72 habitaciones, tres salas de reuniones y dos salones privados en un ambiente chic dedicado al vino y champagne. En el Blythswood Square el lujo y el glamur combinan a la perfección con la elegancia de otros tiempos, un clásico renovado con exquisitez en el que el diseño de sus salas flexibles con capacidad hasta 120 personas.
En el corazón del centro de la ciudad, El Corinthian alberga en cinco plantas una gran variedad de bares y salas privadas para eventos y reuniones dotadas con la más alta tecnología sin renunciar a su característico estilo victoriano.
La ribera del río Clyde, antes atestada de fábricas, cambió completamente su fisonomía y el símbolo más reciente de esa regeneración es el Scottish Exhibition & Conference Center (SECC), un complejo que dispone de un auditorio con capacidad para 3.000 personas y un recinto ferial con cinco salas que suman 23.000 m2 de exposición. En el anexo se encuentra el nuevo Hydro Arena, un impresionante espacio con 12.000 asientos diseñado también por el arquitecto Norman Foster e inaugurado el pasado 30 de septiembre.
En un paraje a dos horas de Glasgow, Portavadie Marina potencia las actividades outdoors en un enclave ideal para negocios y placer. Una actividad muy indicada para la noche es la cata de scotch, algo obligado en la tierra del whisky.
PAÍS DE CASTILLOS
Con casi 800 islas en territorio escocés, la de Bute, a 90 minutos de Glasgow, es una de las más accesibles. En una propiedad de 120 hectáreas y alrededor de los mejores jardines de Europa se encuentra Mount Stuart, un palacio gótico de extravagante arquitectura que sorprende por su grandeza, la riqueza de los materiales empleados y sus innovadoras soluciones de ingeniería procedentes de la época victoriana. Hasta hace pocos años era una residencia particular, pero ahora esta inmensa y exquisita propiedad está disponible para todo tipo de eventos.
Cameron House, por su parte, ofrece lo último en opulencia y relajación a tan solo 20 minutos del aeropuerto de Glasgow. Esta mansión rodeada de bosque en el lago Lomond dispone de un campo de golf de 18 hoyos, una marina privada, cuatro restaurantes, todo tipo de servicios que incluyen hasta de hidroavión, un lujoso spa y siete salas de reunión de diferentes ambientes y con luz natural.
En Dirleton, al este de Edimburgo, en una ubicación privilegiada entre dos renombrados campos de golf, se encuentra Archerfield House. Además de respirar el ambiente de una tradición deportiva con más de 500 años de historia y disfrutar de las bellas vistas al course, el resto del paisaje es sencillamente espectacular, sobre todo la isla de Frida, la que sirvió de inspiración a Robert Louis Stevenson para su inolvidable novela La Isla del Tesoro. Aunque la oferta de alojamiento y espacios para eventos es variada, la verdadera joya es la antigua mansión, totalmente renovada.
Más posibilidades. Gosford House, también cerca de Edimburgo, es una imponente mansión neoclásica finalizada en el año 1800. Está disponible para eventos con capacidad para 100 personas sentadas en su enorme salón o 400 en las distintas estancias del hall. Entre las actividades complementarias que propone están el golf, por supuesto, y una iniciación a los Highland Games, que incluyen deportes de carácter local como el lanzamiento de troncos.
Otro castillo para impresionar es el Carberry Tower, a 20 minutos de la capital, que tiene un pasado con mucha historia por los huéspedes allí alojados. La excelencia de sus instalaciones y los grandes espacios para desarrollar actividades de team building son sus grandes atractivos.
EDIMBURGO
En la capital escocesa la oferta para el turismo MICE es tan extensa como variada. Un valor seguro, sin duda, lo constituye el Castillo de Edimburgo, con sus imponentes vistas sobre toda la ciudad, que ofrece espacios flexibles para meetings y cenas exclusivas, además de la posibilidad de disponer del recinto entero para grupos de hasta 1.000 personas.
Por lo que respecta a los hoteles, vale la pena contemplar la opción del Missoni, un establecimiento de diseño fresco y moderno que se encuentra muy bien situado en el centro de la capital. En su esfuerzo por hacer sentir al cliente mejor que en casa, la decoración y el free mini bar ya forman parte del estandarte de esta cadena. El restaurante Cucina Missoni y el bar Missoni atraen a lo más selecto de la ciudad.
Entre las venues más grandes se encuentra el Edinburgh International Conference Centre. Con capacidad para albergar 2.000 personas y con un sistema de movimiento de suelo que permite configurar las salas con gran flexibilidad, es uno de los lugares más destacados para la celebración de congresos. Estratégicamente situado a sus puertas se encuentra el Sheraton Grand Hotel & Spa con excelentes vistas al Castillo.
Pero Edimburgo bien merece también una inmersión peatonal, porque pasear por sus calles es una auténtica delicia, sobre todo cuando llega el buen tiempo y la ciudad rebosa de vida, movimiento y manifestaciones artísticas espontáneas. Un buen organizador no debería olvidar este aspecto a la hora de programar los tiempos libres.
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La Escocia más ancestral
Desde los juegos de las Tierras Altas hasta representaciones de batallas entre clanes o cenas de gala con música de gaitas, muchas son las opciones para sorprender e involucrar a un grupo de empresa. “Homecoming 2014”, una iniciativa para atraer la diáspora escocesa a la madre patria, celebra el patrimonio local con un ambicioso programa de eventos y festivales que tendrán lugar durante todo el año y que se desarrollarán alrededor de la gastronomía, los deportes, la naturaleza, la tradición y la creatividad.
Pero la Escocia ancestral está también presente en multitud de elementos tradicionales que pueden contribuir al éxito de un viaje de negocios o incentivos:
Clanes
Tienen su origen en las antiguas tradiciones celtas, nórdicas o galo normandas y ya en el siglo XIII se encontraban firmemente arraigados en las Highlands (Tierras Altas). Una simpática representación de batallas entre clanes puede ser más divertida aún designando al rival con el nombre real de la empresa de la competencia.
Juegos de las Tierras Altas
Los antiguos jefes de los clanes animaban a sus hombres a participar en alardes de fuerza, destreza y resistencia que demostraban sus dotes para la batalla. Suelen comprender actividades como lanzamiento de martillo, lanzamiento de tronco, tira y afloja con cuerda, pruebas de atletismo y concursos de danza y gaita. Toda una experiencia para liberar adrenalina y reforzar la cohesión de equipos.
Iconos nacionales
Desde una memorable cena de gala escocesa donde no falte el whisky en los postres, o un address to the Haggis, el ceremonial discurso en torno al plato nacional del país, hasta un baile durante toda la noche en unacéilidh, la tradicional fiesta privada con música. Además, en fábricas y sastrerías locales se pueden encargarkilts, las emblemáticas faldas que usan los hombres, y otras prendas de tartán que los participantes agradecerán llevarse a casa como recuerdo.










