
José Francisco García López, director de Zaragoza Congresos hace una valoración muy positiva del desarrollo de la industria MICE durante este año en la ciudad y avanza algunas previsiones para el próximo ejercicio.
¿Qué valoración realizan del ejercicio actual desde Zaragoza Congresos?
Este año se ha comportando muy bien, con un crecimiento de dos dígitos. Además, se trata de una evolución sostenida. Estamos muy contentos por el tamaño y la calidad de los eventos celebrados, así como por el impacto económico. Ya en 2022 Zaragoza acogió algunos de los congresos más importantes postpandemia de forma extraordinaria, gracias a nuestra situación geográfica y a nuestra conectividad con el AVE. En cualquier caso, lo importante para nosotros no son tanto los números absolutos como la calidad de los eventos o la satisfacción de los participantes. Los congresos en nuestra ciudad tienen un valor añadido, se complementan con experiencias que quizá no se pueden vivir en otros lugares.
¿Cuál es ese valor diferencial de Zaragoza como destino de reuniones e incentivos?
Una de nuestras grandes ventajas es la situación geográfica y la conectividad, a una distancia de apenas hora y media de Madrid y Barcelona. La conexión por tren es además un valor añadido medioambiental. La ciudad tienen un tamaño muy bueno, ni grande ni pequeña, con todos los servicios, con infraestructuras, con tejido hotelero de calidad, muy bien equipada, cómoda, amable, acogedora… Por otra parte, queremos crecer en cuanto a la identidad de Zaragoza como destino de congresos con respeto absoluto del medio ambiente. Tenemos el objetivo de ser climáticamente neutros en 2030.
Sin embargo, la sostenibilidad no es aún la motivación principal de los organizadores de la industria MICE.
Así es, pero el interés y la voluntad van creciendo. Va a cambiar, porque no tenemos más remedio. Todos vamos a tener que demostrar que somos destinos concienciados y equilibrados. Queremos acelerar en ese proceso.
¿Qué pasos concretos han dado en ese sentido?
Por ejemplo, tenemos una herramienta de sostenibilidad para medir el impacto de los congresos con la posibilidad de compensar plantando árboles en el Bosque de los Zaragozanos, con el objetivo de llegar a las 700.000 unidades nuevas en 2030. Además de compensar, nuestro trabajo va también dirigido también a concienciar para limitar la huella lo más posible y no tener que compensar tanto.
¿Podría dar más detalles de esta iniciativa?
Es un proyecto en el que las empresas contribuyen con dinero, pero también con actividad. Los empleados participan en la plantación. Hay varios espacios para ello en toda la ciudad. Para hacerlo, tenemos contactos con empresas que están muy avanzadas en sostenibilidad y acompañamos la actividad con catering, team building, etc. Es algo que estamos proponiendo a todos los que organizan congresos y coordinamos la acción junto con la concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento.
¿Qué otro tipo de apoyo ofrece Zaragoza Congresos a los organizadores?
Hacemos un acompañamiento completo y facilitamos un dossier para el acceso a todos los proveedores que pueden necesitar en función de la tipología de su evento. También apoyamos en los viajes de inspección, coordinamos las agendas… Somos el nexo de comunicación con la oferta del destino, unos facilitadores para que sea todo muy sencillo.
¿Solo en la ciudad?
También tenemos actividades en la provincia, con visitas a bodegas y otras a actividades en entornos naturales únicos.
¿Qué evolución ha habido en la tipología de eventos?
Hemos superado completamente la tipología de los eventos híbridos. Tenemos una gran necesidad de encontrarnos con las personas, más allá del negocio. Hacemos más networking, más actividades al aire libre.
¿Cuáles son los destinos competidores de Zaragoza?
Madrid y Barcelona, pero no solo. El mercado es muy global. Hay una ruptura de las categorías de los destinos. Competimos en un segundo nivel, junto a Valencia, Málaga, Sevilla, San Sebastian, Valladolid, Alicante o Granada.
¿Cómo se presenta el año que viene?
Todo se está planificando con menos tiempo. Antes te ponías nervioso si en el verano anterior no se habían concretado eventos para el año siguiente. Ahora la antelación es menor. Acabamos de presentar un congreso en Zaragoza de más de 2.000 personas. Hemos confirmado también otro de 1.500 y con muchas más perspectivas.










