
Mas de 2.500 quejas ya han sido registradas oficialmente por la Administración de seguridad aérea. Los pasajeros rechazan unos registros que consideran desproporcionados, principalmente ligados a los escáneres corporales.
El sábado pasado un pasajero norteamericano se enfrentó a las autoridades policiales en un aeropuerto a causa del control de seguridad. No se trata del primero: la prensa norteamericana revela que la Administración de seguridad aérea ya ha registrado 2.500 quejas formales por el tratamiento recibido durante los controles.
«Me están desnudando», «no soy un criminal», y hasta acusaciones de tocamientos indiscretos forman parte de los argumentos en las denuncias. La implantación de los escáneres corporales no ayuda a mejorar la situación: de los 68 que existen actualmente en los aeropuertos estadounidenses se pasará a 1.000 a finales del año que viene, por lo que se prevé que el ánimo de los pasajeros empeore.
Numerosos viajeros ya han denunciado que a causa de las imágenes de este escáner los tocamientos por parte de los agentes de seguridad sobrepasan los límites del respeto.
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