¿Cómo ser un turista responsable?

¿Cómo ser un turista responsable?

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como ser turista responsable

La sostenibilidad cada vez gana más peso en la maleta de quienes se deciden por un hotel o destino en lugar de otros. Según una encuesta llevada a cabo por TripAdvisor, el 55% de los españoles elige alojamiento atendiendo a criterios de sostenibilidad. Aquí van unos cuantos consejos para quienes quieran viajar siendo responsables.

Preparar el viaje y la maleta

No hace falta empollarse el destino antes de ir como si nos fueran a hacer un examen al llegar, pero sí al menos tener una idea de lo que nos vamos a encontrar allí. De esa forma, se podrá poner en contexto aspectos relevantes como la cultura, el idioma, religión…y cómo influye en el día a día de la comunidad a visitar. De esta forma tan simple, se pueden evitar incómodas faltas de respeto.

Además, al preparar la maleta, se puede optar por productos reciclables y el menor número de envases de un solo posible. Una buena idea es incluir una botella de metal que será la que siempre utilicemos rellenándola con agua –siempre que sea posible- en lugar de comprar una de plástico cada vez que tengamos sed.

Reservas con respeto

Si se opta por reservar con un tour operador, antes hay que hacer los deberes y asegurarse de si parte de sus beneficios revierten en las comunidades menos afortunadas. A la hora de volar, es conveniente saber que no todas las compañías aéreas tienen el mismo compromiso con la reducción de la huella de carbono y optar por alojamientos en los que la política de responsabilidad social sea una de las máximas.

Consumir productos locales

Ya estamos en el destino y queremos llevarnos el souvenir típico para decirle luego a todo el mundo ‘yo estuve allí’. La forma responsable de hacerlo es comprarlo en establecimientos de artesanía o tiendas locales para apoyar el comercio de la comunidad. Lo mismo ocurre a la hora de comer: no solo será más enriquecedor probar la gastronomía local sino que impulsará la economía local. Las hamburguesas del payaso o las del rey se pueden consumir en cualquier otro momento del año.

Dejarlo todo como está…o mejor

Todos en alguna ocasión hemos tenido la tentación de llevarse a casa la estrella de mar o los restos de coral de la arena. Cuidado, porque no sólo puede acarrear sanciones económicas si nos pillan sacándolo del país, sino que además se causa un perjuicio impagable en los ecosistemas que hemos disfrutado.

Además, también hay que evitar comprar objetos hechos con materiales conseguidos gracias a la caza ilegal, como el marfil o algunos tipos de pieles.

Y por supuesto, no dejar nuestro rastro allá por dónde pasemos. Ya sea en el campo o en la playa, hay que procurar dejarlo mejor que está, recogiendo los residuos que hayamos generado o que nos encontremos.

Fotos sí, pero con respeto

Los que viven los sitios a los que vamos de vacaciones no son figurantes para nuestro Instagram puestos ahí para la ocasión, por lo que conviene pedirles permiso para hacerles una foto.

Lo mismo ocurre con los animales, es mejor informarse antes si el paseo con elefantes supone una explotación de los mismos y no forzar situaciones en los que los animales puedan sentirse atemorizados con nuestro objetivo.