‘Destinos 2030’, las ciudades se posicionan para atraer al nuevo turista

‘Destinos 2030’, las ciudades se posicionan para atraer al nuevo turista

Compartir

El Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC) y la firma especializada en gestión de inversiones JLL acaban de publicar el estudio ‘Destinos 2030: Ciudades globales ante el crecimiento del turismo sostenible’, en el que analiza los retos ante el nuevo turismo postpandemia.

 

El informe ‘Destino 2030’ aborda lo que hace que una ciudad esté lista para los viajes y el turismo sostenibles. Para ello se ha analizado 63 ciudades globales para clasificarlas en cinco niveles de preparación.

Según el estudio, los niveles de preparación varían en escala, desde destinos turísticos emergentes hasta los más maduros en diferente grado.

Las categorías se determinaron mediante el análisis de datos sobre 79 indicadores, además de los pilares incluidos en el informe anterior: escala, concentración, ocio, negocios y preparación urbana; y se agregaron dos nuevos: la preparación ambiental y la seguridad y protección.

Destinos emergentes, como Nueva Delhi o Riad, son ciudades con infraestructura turística incipiente, un crecimiento lento y menor concentración de visitantes. Una de las ventajas es contar con una pizarra limpia en la planificación del desarrollo turístico a largo plazo, con muchas oportunidades por delante.

Infraestructura turística emergente, en ciudades como Dubrovnik o Buenos Aires, que están experimentando un creciente impulso turístico. Sin embargo, los destinos en esta categoría pueden experimentar presiones y desafíos como el hacinamiento.

Dinámicas equilibradas, como Auckland o Vancouver, son las de ciudades que han establecido una infraestructura turística y un potencial para un mayor crecimiento de los viajes y el turismo, tanto en los segmentos de ocio como de negocios, y equilibran la escala y la concentración.

Rendimiento sensato, como Miami, Berlín o Hong Kong, con un gran volumen de viajes de ocio y negocios, y una infraestructura turística madura. A medida que buscan impulsar aún más el crecimiento de los viajes y el turismo, deberán considerar de manera proactiva las presiones potenciales, así como las oportunidades de diversificación para evitar tensiones relacionadas con los volúmenes de visitantes.

Gestión de impulso histórico, como hacen Ámsterdam, Londres o Las Vegas, ciudades de alto crecimiento respaldadas por una infraestructura turística muy consolidada. Por el contrario, sienten la presión de equilibrar las visitas y la concentración a medida en que siguen creciendo.