
No habrá con ello traslado del impuesto a la tarifa final, aunque algunas compañías ya habían empezado a cobrarlo.
La Unión Europea ha sucumbido a las presiones de compañías aéreas y gobiernos, principalmente estadounidense y chino, y congela durante un año el cobro por contaminar que se había comenzado a aplicar en enero de 2012. Las tarifas por tonelada emitida aún no habían sido fijadas.
La anulación temporal afecta a los vuelos de larga distancia y se aplica tanto a compañías extracomunitarias como con sede en cualquiera de los países miembro. A finales de 2012 se había dictaminado que las europeas estarían sujetas al impuesto.
El impacto de la tasa medioambiental en la tarifa final se había estimado en torno a 10 euros por trayecto internacional. Algunas compañías ya habían comenzado a trasladarlo al cliente. Además de las aerolíneas americanas, es el caso de Lufthansa, Air France o Brussels Airlines. La alemana llegó a cobrar 122 euros en forma de recargo por combustible.
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