Gran Meliá Villa Le Blanc, lujo sostenible al máximo para la isla...

Gran Meliá Villa Le Blanc, lujo sostenible al máximo para la isla de Menorca

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Situado en la playa de Santo Tomás, en Menorca, Meliá abrirá este verano un nuevo resort vacacional 5 estrellas bajo la marca de lujo Gran Meliá: Villa Le Blanc, un refugio de piedra blanca frente al Mediterráneo. Completamente integrado en su entorno y conectado con la esencia de la isla, el hotel es un ejemplo de construcción eficiente.

Villa Le Blanc se erige en un entorno natural idílico de la costa de Migjorn, a medio camino entre Mahón y Ciutadella, un enclave estratégico para descubrir todos los atractivos culturales y naturales de esta isla, declarada Reserva de la Biosfera en 1993.

El hotel es propiedad de la sociedad Victoria Hotels& Resorts, creada en 2021 con participación de Meliá Hotels International, Bankinter, y otros inversores clientes del banco y con GMA actuando como socio gestor.

El proyecto de reforma del antiguo Sol Beach House, liderado por el arquitecto Álvaro Sans, combina un diseño contemporáneo envuelto en sencillez y lujo. Contará con 159 habitaciones, algunas con piscina privada, y se dispone como un gran balcón al mar y a la luz.

Será también todo un homenaje al trabajo de artesanos locales y, en el plano gastronómico, ofrecerá una cocina a base de producto de proximidad en sus distintos restaurantes.

A su vez, el proyecto ha sido concebido como un prototipo de hotel eficiente y respetuoso con su entorno, incorporando para ello instalaciones y tecnologías de última generación que le permitirán reducir sus emisiones de alcance 1 y 2 en un 87%.

Además, explorará alternativas para compensar el remanente de emisiones y asegurar así su neutralidad en carbono, uno de los objetivos perseguidos por la Meliá Hotels International.

Así, el hotel Villa le Blanc no solo mejorará la capacidad de la isla para atraer un turismo de mayor calidad, sino que también convertirá Menorca en una referencia internacional de hotelería eficiente y respetuosa con el entorno.

Contará con un sistema de gestión energética eficiente, basado en la implementación de energías renovables y tecnología domótica para favorecer niveles mínimos de consumo, tanto energéticos como hídricos.

Los sistemas de climatización del edificio usarán agua del mar para intercambiar energía, mejorando de este modo su eficiencia y logrando reducciones de consumo eléctrico de hasta un 40%. Además, adoptará modelos circulares en la gestión de los residuos.