GRANADA. Negocio, contemplación y fantasía

GRANADA. Negocio, contemplación y fantasía

José Luis García Lorente

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Más allá de su vertiente más turística, en pocos aspectos ha sabido Granada conjugar su historia y tradición con la modernidad como en el turismo de negocios. Llevar a cabo una convención, un incentivo o cualquier tipo de evento en Granada es como pasear por sus calles: tan sencillo como difícil. Porque la variedad es tan grande que cuesta elegir un emplazamiento cuando eso significa dejar de elegir otros.

¿POR QUÉ?
Encanto especial de sus calles y monumentos.
Posibilidad de esquiar y bañarse en el mar el mismo día.
La Alhambra, imprescindible.

¿CÓMO?
El aeropuerto Federico García Lorca Granada-Jaén, a 17 km. de la ciudad.
Una línea de autobus comunica el aeropuerto con diferentes puntos del centro.
Granada está unida por tren a diversas ciudades, entre ellas Madrid y Barcelona.

¿CUÁNDO?
Cualquier época del año.
No conviene olvidar el clima extremo de la ciudad, con inviernos muy fríos y veranos muy calurosos.

El aforo, lógicamente, es uno de factores que más condicionan. Pero eso tampoco es un problema en esta ciudad. Su Palacio de Exposiciones y Congresos dispone de más de 45.000 m2 repartidos en siete niveles. En la primera planta cuenta con 1.500 m2 de espacio amplio y luminoso. Y en la segunda planta ofrece otros 2.500 metros de espacio adaptable a todo tipo de actividades. A los dos auditorios grandes, los tres medianos y las tres salas de apoyo se suma la terraza y el anfiteatro Carlos I, así como despachos, almacenes y todo tipo de facilidades.

El Parque de las Ciencias, único en Andalucía, es otro lugar pensado especialmente para la organización de eventos, en especial su reciente ampliación. Allí pueden congregarse, en su fantástico auditorio, hasta 500 personas. El complejo cuenta también con salón de actos para 150 personas, sala de prensa, microcines, un anfiteatro anatómico y más de 1.000 m2 destinados a aulas y espacios de reunión de todo tipo, así como una carpa de usos múltiples de 600 m2. Todo ello en un entorno espectacular, ligado a la naturaleza, la ciencia y el conocimiento.

Otro espacio cargado de modernidad es el Centro Cultural de Caja Granada Memoria de Andalucía, conocido en la ciudad como El Cubo. Diseñado por el reputado arquitecto Alberto Campos Baeza, se trata de un edificio singular de más de 12.000 m2 y 45 metros de alto. Acoge el teatro Isidoro Máiquez, con capacidad para más de 320 personas, así como otras salas de menor tamaño y diferentes aforos, según la necesidad. En este edificio se encuentra también el Museo de la Memoria Histórica de Andalucía que, como el el Parque de las Ciencias, da una dimensión más académica y divulgadora a este lugar.

También el edificio Fórum Manzanil, donde se encuentra el hotel Abades Nevada Palace, ofrece un ambiente moderno donde llevar a cabo actividades profesionales vinculadas al turismo de negocios. En su planta alta se encontraba un restaurante giratorio, actualmente cerrado, muy adecuado para comidas profesionales y reuniones en general.

VENUES HISTÓRICOS

El moderno de Graná ni es moderno ni es ná”. La frase puede leerse en una pared de Albaicín, y viene a cuento porque resume la dualidad de la ciudad entre lo nuevo, alejado del centro y, en muchas ocasiones, en la periferia de la ciudad, y lo tradicional. Las empresas o sociedades que prefieren un entorno con más historia para sus eventos o, simplemente, más céntrico, están de suerte. A pesar de las dificultades de acceso con vehículo, lo cierto es que las posibilidades que ofrece el casco histórico de Granada merecen alojarse en su entorno y desplazarse a pie al lugar elegido.

Desgraciadamente, los aforos y servicios que se pueden encontrar en este tipo de edificios no son tan adecuados como en los venues citados anteriormente. De todos modos, hay espacios interesantes en inmuebles espléndidos, testimonios de un pasado en ocasiones subyugante.

Un buen ejemplo de esto es el Hospital Real, con más de 500 años a sus espaldas, historias de fantasmas y patios fabulosos para un cócteles u otro tipo de eventos veraniegos (preferiblemente nocturnos) al aire libre. También propiedad de la Universidad de Granada es el Carmen de la Victoria, al final del Albaicín, en la frontera ya con el Sacromonte. Con una pequeña sala de exposiciones y un increíble jardín que permanece invariable desde hace más de un siglo, este carmen es otro de esos lugares ideales para dejarse llevar por la magia de Granada. Sus espectaculares vistas a la Alhambra atrapan al más avezado escapista, convirtiendo cualquier evento que aquí se realice en un éxito asegurado.

En esta línea encontramos también otros edificios históricos que, por una razón u otra, disponen de espacios privados donde llevar a cabo cualquier propuesta profesionales. Por ejemplo, la Fundación Rodríguez Acosta, de principios de siglo XX, una residencia para artistas que desarrolla actividades de todo tipo; la Casa de los Tiros, en el barrio del Realejo, a medio camino entre la Catedral y la Alhambra; o el Palacio de los Córdova, al final del Paseo de los Tristes, es decir, del Albaicín.

EMBRUJO

“Granada es una ciudad de ocio, una ciudad para la contemplación y la fantasía… Las horas son allí más largas y sabrosas que en ninguna otra ciudad de España”, escribió Lorca en “Granada. Paraíso cerrado para muchos”. Visitar Granada no requiere, en realidad, mucho tiempo. No es una ciudad demasiado grande. Además, toda su belleza se concentra en apenas dos de sus ocho distritos: Albaicín y Centro. En la práctica, todo se reduce a una zona amplia y con múltiples lugares dignos de visitar, pero que apenas cubre, en superficie, un tercio de los casi 90 km2 que ocupa la urbe.

Se trata pues de una ciudad en la que todos los puntos de interés se hallan concentrados en un espacio lo suficientemente reducido como para moverse de un punto a otro a pie. Lo cual es una suerte, porque Granada es una de las peores ciudades de España para conducir. La movilidad es una de sus asignaturas pendientes. La mayor parte del centro histórico está cerrada al tráfico durante el día y el barrio del Albaicín, visita ineludible, no es tampoco un lugar adecuado para circular en vehículo a motor.

Pero esa mala disposición urbana para el tráfico es también la razón de su atractivo. Las calles angostas e imprevisibles del Albaicín obligan a visitantes y residentes a subir y bajar por sus colinas viendo, del mismo modo, aparecer y desaparecer el conjunto monumental de la Alhambra y los jardines anexos del Generalife por cada una de sus esquinas.

El Albaicín es el barrio mágico de Granada, en el que cuestas y plazas se suceden entre paredes blancas y miradores desperdigados aparentemente al azar, pero siempre con un objetivo común: la majestuosidad de la Alhambra, justo enfrente, siempre altiva. Los turistas van al Albaicín para ver la Alhambra y luego, o antes, van a la Alhambra para ver el Albaicín. Un juego constante de gato y ratón que se repite una y otra vez, como un rito interminable, como una espiral que engancha sin querer.

El Albaicín da paso también al Sacromonte, una colina en cuyas cuevas se instalaron los gitanos siglos atrás, tras la reconquista de los Reyes Católicos y el fin de la ocupación árabe. Hoy son cuevas encaladas donde aún puede escucharse, si los hados sonríen, un cante o un quejío verdaderamente flamenco, a diferencia de algunos shows muy publicitados por toda la ciudad, pero pensados exclusivamente para el turista (en el peor sentido de la palabra).

Al pie del Albaicín se encuentra el distrito centro, donde late la historia de la ciudad. Granada no tiene muchos atractivos contemporáneos, es decir, lo bello es lo antiguo. Pasear por esta zona es dar vueltas sobre un sinfín de calles tan parecidas como distintas. Caminar en solitario de madrugada por los alrededores de la Catedral, la Capilla Real, donde se hallan enterrados los Reyes Católicos, la Alcaicería o la Madraza es una experiencia evocadora que transporta a un pasado difuso.

LAS TAPAS

Una visita a Granada bien hecha no sólo debe pasar por Albaicín, Alhambra, Catedral, Cartuja y demás puntos de interés habituales en las guías de viaje. La ciudad ofrece algo común a toda Andalucía pero que aquí parece haber tocado techo: las tapas. Es una costumbre, un hecho diferencial del que presumen orgullosos los granadinos: las tapas en Granada son gratis. No hay mejor forma de finalizar un evento o una convención que hacer una ronda por los mejores bares de la ciudad. Y barata.

Los granadinos tienen fama bien asumida de no ser demasiado simpáticos en comparación con el resto de andaluces. Es lo que se conoce como mala follá granaína“, una característica difícil de definir pero fácil de observar en el momento en que un despistado (no necesariamente un turista) protesta la decisión de un oriundo. Puede ocurrir, por ejemplo, en la elección de la tapa. Si el camarero es granaíno no hay duda: el cliente cascarrabias se quedará sin ella. Y no hay nada más triste en Granada que una cañita sin tapa. Tapear en Granada, a diferencia de otros sitios no es un lujo, es una obligación.

AC PALACIO DE SANTA PAULA *****
Palacio del siglo XIX rehabilitado para convertirse en un hotel moderno cargado de historia. Con 75 habitaciones y espacios para reuniones. Mención especial para el restaurante El Claustro, situado, como su nombre indica, en torno al claustro del convento, en la antigua biblioteca. La visita ya vale la pena.
Gran Vía de Colón, 31
Tel. 958 805 740
/ www.espanol.marriott.com

NAZARÍES BUSSINESS & SPA *****
Posiblemente, el hotel más impresionante de Granada, con 253 lujosas habitaciones y un sofisticado spa con increíbles vistas panorámicas. Dispone de varios salones, a cual más espectacular, para todo tipo de eventos. Destaca el auditorio modulable, con capacidad de hasta 1.200 personas.
Maestro Montero, 12
Tel. 958 187 600
/ www.hotelnazariesgranada.com/es

MELIÁ GRANADA ****
Muy bien situado, cerca de la catedral y de la Capilla Real. Dispone de 232 habitaciones de cuatro categorías distintas, entre ellas algunas Estándar con terraza. Tres salones con capacidad para 180 personas, así como una sala nueva para 30 en la sexta planta. Wi-fi de cortesía en zonas nobles. Desayuno con servicio de show cooking y restaurante a la carta especializado en arroces.
Ángel Ganivet, 7
Tel. 958 227 400 / melia.granada@melia.com

NH VICTORIA ****
En pleno centro de la ciudad, en Puerta Real. Bellísimo hotel de 69 habitaciones ubicado en un edificio del siglo XIX. El Salón Real, con capacidad para 90 personas, así como otros espacios adicionales, lo convierten en un destino ideal para eventos privados de todo tipo.
Puerta Real, 3
Tel. 958 536 216 / www.nh-hotels.com

HOSPES PALACIO DE LOS PATOS *****
Sus 42 habitaciones, situadas en un edificio catalogado como Bien de Interés Cultural se enfrentan a un edificio de nueva planta donde se ubica el restaurante Senzone, muy recomendable. Dispone de spa y diversas salas para reuniones y eventos.
Solarillo de Gracia, 11
Tel. 958 535 790 / www.hospes.com/hotel-granada-palacio-patos

HORNO DE SANTIAGO
Con un amplio salón comedor y varios espacios privados, ofrece carnes y pescados de primerísima calidad en su variada carta. La iluminación crea un ambiente acogedor y agradable donde degustar una cocina original y tradicional al mismo tiempo.
Plaza de los Campos, 8
Tel. 958 223 476 / www.hornodesantiago.com

CUNINI
A espaldas de la catedral. Restaurante especializado en servir el mejor marisco, pescado y, en general, materias primas de calidad contrastada. Cocina mediterránea y andaluza que recuerda la cercanía de Granada a la costa.
Plaza Pescadería, 14
Tel. 958 250 777 / www.marisqueriacunini.es

CHIKITO
Galadornado con todo tipo de premios gastronómicos, es el restaurante de referencia de la ciudad desde hace décadas. Se asienta sobre el antiguo Café Alameda, lugar de reunión de la famosa tertulia literaria “El Rinconcillo”, de la que formaba parte Federico García Lorca.
Plaza del Campillo, 9
Tel. 958 223 364 / www.restaurantechikito.com

HUERTO DE JUAN RANAS
Excelente ubicación bajo el Mirador de San Nicolás, en pleno barrio del Albaicín. Ofrece una fantástica vista de la Alhambra, tanto desde su comedor como desde su terraza. Cocina tradicional de base andaluza, árabe y española.
Atarazana vieja, 8.  Mirador de San Nicolás
Tel. 958 28 69 25

SENZONE
El restaurante del hotel Palacio de los Patos ofrece una cocina vanguardista y atrevida, prestando especial atención a la calidad de sus productos, cocinados con los mejores ingredientes. Gran bodega, con más de 80 referencias.
Solarillo de Gracia, 1
Tel. 958 535 790 / www.fuenso.com

La Alhambra
El monumento más visitado de España en 2011 no debería requerir presentación. Fue palacio, ciudadela, fortaleza,  residencia de sultanes y fuente de inspiración de 1001 cuentos, como mínimo. A los Palacios, la Medina y la Alcazaba se suman los Jardines del Generalife y el Palacio de Carlos V, para ofrecer un conjunto monumental de visita obligada. Junto al barrio del Albaicín, frente al que se encuentra, son la aportación de la ciudad a la Lista del Patrimonio de la Humanidad.

Sierra Nevada
La visita a Granada se realiza siempre bajo la estricta mirada de la vecina Sierra Nevada. Allí se encuentran los montes más elevados de la Península Ibérica: el Mulhacén y el Veleta, visible perfectamente desde varios puntos de la ciudad. El principal atractivo de Sierra Nevada, aunque no el único, son sus 95 kilómetros esquiables y sus 103 pistas, algunas de ellas por encima de los 3.000 m de altitud. Además del esquí de pista y de fondo, el resto del año la sierra es un destino ideal para actividades como el cicloturismo y el senderismo, pero también para el montañismo, la escalada e incluso el parapente y la espeleología.

Costa Tropical
La excelente ubicación geográfica de Granada la sitúa a medio camino entre la montaña y el mar. Los 80 kilómetros de litoral granadino se conocen como la Costa Tropical, debido al característico cultivo de frutos como el aguacate, la chirimoya, la papaya o el mango, que crecen gracias al excepcional clima durante todas las estaciones del año. Decenas de playas y pequeñas calas de aguas cristalinas donde llevar a cabo todo tipo de deportes acuáticos.

Alpujarra
La comarca granadina de la Alpujarra, a medio camino entre la sierra y la costa, completa la oferta del entorno de la ciudad con un paisaje compuesto por pequeños pueblos cargados de encanto y carisma. Un destino ideal para el turismo rural y la práctica de deportes de aventura. Especial atención merece la arquitectura alpujarreña, adaptada al abrupto relieve de la zona, siguiendo sus accidentes geográficos. Los pequeños pueblos que componen esta región granadina destacan por su belleza: Pampaneira, Bubión, Cádiar, Órgiva, Lanjarón y Trevélez, el pueblo más elevado de la provincia y cuna de un jamón con denominación de origen.