HONG KONG. El show del shopping

HONG KONG. El show del shopping

Miriam González

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En Hong Kong es difícil encontrar más de dos metros cuadrados sin ocupar por una tienda, por lo que en cuestión de shopping, lo realmente complicado es encontrar tiempo para disfrutar de tanta oferta. Desde el omnipresente ‘Made in China’ hasta las firmas de lujo más exclusivas, pasando por galerías donde encontrar el último cachivache de tecnología puntera, la antigua colonia británica es uno de los mayores escaparates imaginables.

 

Para los que presuman de ser más rápidos desenfundando tarjeta que Clint Eastwood en sus escarceos en el Oeste, en Hong Kong van a encontrar su particular Arcadia. A fuerza de haber sido colonia británica, la capital ofrece lo mejor de Oriente y Occidente. Con sus toques asiáticos para no olvidarnos que estamos en China, pero con el capitalismo más exacerbado brotando en cada esquina. Posiblemente ese maridaje tan bien llevado ha supuesto que la mega urbe pueda presumir de reunir toda Asia en una ciudad. La falta de impuestos sobre las ventas y derechos de importación hacen el resto.

Con esta presentación casi queman las carteras en el bolsillo. Pero antes de seguir, es importante tener en cuenta que quienes tengan intolerancia o fobia a las luces brillantes o parpadeantes, mejor se abstengan de ir a Hong Kong. Porque cuando cae la tarde, es muy difícil dejar de mirar los miles de neones que intentan atrapar la atención. Y vaya si lo hacen. Ir de compras en Hong Kong es un espectáculo, sobre todo por la noche.

Calles de Mong Kok
Calles de Mong Kok

Kowloon, el cajón de sastre

Kowloon es la parte continental de Hong Kong, con una oferta comercial prácticamente inabarcable. Se puede encontrar desde lo más kitsch hasta tiendas de lujo de primera. Nathan Road es una de las principales arterias y aquí la vista se pierde entre la cantidad de centros comerciales en ambas aceras y, sobre todo, el oro de las muchas joyerías que se encuentran cada dos pasos… Y muchas bolsas que van y vienen… El ritmo de compras es casi frenético. Para los que se hayan dejado el traje en casa, al final de la calle, en Tsim Sha Tsui Mansion, los hacen a medida y con un 25% de descuento respecto a lo que se puede encontrar en Europa.

Mercado cerca de Queens Road
Mercado cerca de Queens Road

Si hay un distrito icónico de Hong Kong es Mong Kok. Algunas guías de viaje lo describen como el área más densamente poblada del mundo. Sin entrar en competiciones de cifras, lo cierto es que aquí va y viene mucha gente, así que comprar es toda una experiencia. Para gangas, Mong Kok ofrece incontables posibilidades, sobre todo las últimas tecnologías en fotografía e imagen. Buscando el objetivo ideal se llega a Ladies Market. Ojo, no hay que fiarse del nombre, ya que en este gran mercado al aire libre se puede encontrar de todo para todos. Desde el clásico gato de la fortuna moviendo la pata hasta micrófonos para karaoke con tantas melodías como colores. Y si se quiere quedar bien con los cuñados al volver sin gastar mucho, toda clase de imitaciones de ropa. Siempre bajo la condición del regateo casi profesional que consiste en averiguar quién se cansa antes: el comprador o el vendedor.

Si la cuestión es no quedarse con la rareza de turno, no hay que irse de Kowloon sin pasar por Temple Market. Aunque la actividad de los puestos comienza sobre las 4 de la tarde, lo que realmente tiene más encanto es que este mercado cierra a medianoche, por lo que adquirir el ‘Trolex’ a la luz de la luna puede tener su punto.

Milla de Oro, con firmas exclusivas
Milla de Oro, con firmas exclusivas

La isla, de lujo

Aunque por toda la ciudad es relativamente fácil encontrar tiendas de firmas de lujo, algo así como la Milla de Oro se extiende en torno a la Estación Central, ya en la isla de Hong Kong. A pocos metros del edificio de HSBC, diseñado por Norman Foster siguiendo las premisas del feng shui, las firmas de moda más exclusivas, como Chanel, Cartier o Bulgari, se suceden una detrás de otra en torno al hotel Mandarin Oriental. Y sin tener colores tan apabullantes como en otras zonas, lo cierto es que los luminosos también tienen mucho estilo.

Mong Kok
Mong Kok

Quienes quieran el último grito de Apple lo pueden encontrar en el centro comercial IFC, en la estación Central. Aunque solo sea por curiosear, es una de las Apple Store más grandes del mundo y se levanta en un puente sobre una avenida de seis carriles. Ojo, antes de comprar conviene comparar precios con España y comprobar que la garantía tiene cobertura mundial. Para relajarse después de soltar unos cuantos dólares honkoneses, nada como pasarse en el mismo centro comercial por Fook Ming Tong para comprar el mejor té chino.

Desde aquí, moverse a otra de las grandes zonas comerciales de Hong Kong es tan fácil como seguir la línea de metro de la isla. En pocas paradas se llega a Causeway Bay, plagado de centros comerciales, entre otros Fashion Walk, donde también se pueden adquirir firmas de lujo.

Aunque una de las experiencias más apasionantes —aquí y en cualquier ciudad— es dejarse llevar por el instinto del pateo y toparse, por ejemplo, cerca de Queens Road, con un mercado de los de toda la vida donde los honkoneses llenan su cesta de la compra. En un sitio como este quizá lo que menos apetezca es comprar, pero el espectáculo en los puestos está servido.