LA NUEVA T1 DE BARCELONA. El aeropuerto de El Prat se hace...

LA NUEVA T1 DE BARCELONA. El aeropuerto de El Prat se hace mayor

Eva López

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Una tercera pista, a la que podría seguir una cuarta construida sobre el mar, la flamante torre de control… y la Terminal 1. Así finaliza la actual fase de ampliación del aeropuerto de Barcelona. El Prat, segundo de España y noveno de Europa, aumenta su capacidad de 35 a 55 millones de pasajeros anuales. La ciudad lo estaba pidiendo a gritos.

Barcelona está de estreno. Casi diez años de trabajo y 3.000 millones de euros van a permitir al fin a la ciudad disfrutar de la ansiada ampliación del aeropuerto de El Prat y entrar en el ránking de los grandes aeropuertos del mundo. Todo esta listo para la apertura de la nueva T1, una infraestructura que permitirá dar servicio a 55 millones de pasajeros/año. La última fase de la ampliación contempla una terminal satélite que permitirá recibir hasta 70 millones de viajeros al año. Pero eso será en 2013.

Al cierre de esta edición aún estaba por decidir la fecha exacta de inauguración, aunque en principio se mantienen las previsiones de entrar en servicio durante la temporada de verano, una vez evaluadas las pruebas en curso. Las compañías aéreas insisten sobre el riesgo de «despegar» en plena estación estival y piden prudencia para evitar desastres como la puesta en marcha de la T5 de Londres-Heathrow, en abril del año pasado, sin duda un buen ejemplo del que huir.

Tres espacios

El nuevo edificio se organiza en torno a tres espacios:

1- Al llegar al aeropuerto el viajero se encuentra con una zona denominada «edificio procesador», donde se ubican los mostradores de facturación.

2- En la planta de abajo se sitúa la zona de llegadas que se articula como un gran vestíbulo bautizado como La Plaza. En esta parte del aeropuerto confluirán quienes esperan a los viajeros y quienes llegan a Barcelona, teniendo acceso por pasarelas a los diferentes aparcamientos, la lanzadera que transportará hasta la terminal T2B y Renfe y las paradas de taxi y autobús.

3- El Sky Center: es la zona comercial por excelencia, una vez superado el control de seguridad. El mejor restaurante de la terminal contará con la cocina de Carles Gaig, reconocido con una estrella Michelin.

Dos diques laterales y uno central servirán para el embarque: en total 43 aviones estarán en contacto con la terminal. Esto significa que el 90% de los viajeros no utilizará autobuses (jardineras) para acceder al edificio.

En total, más de 74 aeronaves podrán estar aparcadas simultáneamente en la nueva terminal, con lo que la capacidad total de la plataforma catalana asciende hasta 90 operaciones de despegue y aterrizaje a la hora que se añaden a las 64 operaciones de la Terminal 2. Por cierto, y para que no haya confusiones, las antiguas terminales A, B y C se rebautizan como T2A, T2B y T2C.

Transporte público

Dos líneas de tren de cercanías y una nueva línea de metro (línea 9) llegarán a la nueva terminal, aunque no en el momento de su inauguración. La fecha prevista se sitúa entre 2012 y 2013. Al menos, los túneles que conducirán el metro hasta ella ya están construidos.

La llegada del tren de cercanías hasta la T1 también quedará pendiente. De momento una lanzadera partirá de la T2B hacia la T1 tras la llegada de cada tren, mientras que en sentido inverso habrá posibilidad de cambiar de terminal cada 5-6 minutos.

La llegada del AVE es otro de los proyectos para los que ni siquiera existe de momento licitación ni, por tanto, fecha estimada de puesta en marcha. Con ello, en el momento en que empiece a funcionar la T1, el único transporte público directo será el autobús.

En total, cinco líneas de autobús interurbano y cinco de regional se añaden a la posibilidad de llegar al aeropuerto en bicicleta gracias a la construcción de un carril especial. En cuanto a los taxis, la nueva terminal dispone un aparcamiento de 750 vehículos en espera. En total, 36 coches podrán estar simultáneamente recogiendo pasajeros en dos paradas.

Vehículo personal

Una nueva carretera conduce a la terminal directamente desde Barcelona (C31), siguiendo el desvío B22. En total, 1.015 plazas se destinarán al aparcamiento de larga duración, mientras que 1.000 corresponden a VIP y contingencia. El parking de usuarios tiene capacidad para 11.000 vehículos, 9.400 de ellos en espacio cubierto. Las tarifas no variarán de momento: 1,63 €/hora.

Cinco oficinas de alquiler de coches serán operadas por Avis, Hertz, Europcar, National Atesa y Sol-Mar. Dos bancos tendrán sede en la nueva terminal, a los que acompañarán 22 cajeros automáticos.

Centro de negocios

Un centro de negocios de 2.583 m2 entrará en funcionamiento junto con la terminal. Será gestionado por Gestió i Serveis Trade Center S.A. (empresa gestora de los proyectos World Trade Center Barcelona) y contará con cinco salas de reuniones panelables de 49m2 cada una, con capacidad para 16 personas en cada una de ellas. También están previstos cinco despachos completamente equipados y posibilidad de trabajar con ordenador personal.

Las grandes reuniones tendrán cabida en la gran sala panelable de 240 m2 que puede acoger hasta 160 personas. Todos los espacios para reuniones y trabajo están dotados de luz natural.

Una zona wellness se destinará a los pasajeros, los clientes del centro de negocios y todo el personal del entorno del aeropuerto. Contará con cabinas para masajes y tratamientos de estética, peluquería y gimnasio.

Nueve habitaciones, una suite y un bar-restaurante de 70 cubiertos completan los espacios de este centro que esta situado junto a las instalaciones del corredor Madrid-Barcelona.

Gestió i Serveis Trade Center gestionará además las tres salas VIP de la T1 (zona internacional, UE y puente aéreo) y las dos salas VIP de la terminal actual.

 

ESCASAS CONEXIONES INTERNACIONALES.. DE MOMENTO

La capacidad del aeropuerto se dobla al año siguiente de haber perdido el 8% del tráfico. La culpa: la competencia del AVE, el bajón de la demanda y la consecuente reducción de rutas.  Aun así, conseguir que el aeropuerto de Barcelona se convierta en un hub intercontinental es el propósito del Comité de Desarrollo de Rutas Aéreas (CDRA). De momento, los pasajeros en vuelos intercontinentales solo representan el 1,7% del total.

Actualmente es limitada la lista de vuelos destinos transoceánicos operados desde El Prat: Filadelfia, Atlanta, Nueva York, Méjico DF, Bogotá y Buenos Aires en el continente americano; Singapur, Islamabad y Lahore en Asia. Las compañías que operan vuelos de largo recorrido pertenecientes a las alianzas aéreas Oneworld, SkyTeam y Star Alliance, así como las no asociadas, se instalarán en la flamante T1. Haber destinado tres de las ocho salas VIP a los vuelos internacionales demuestra la voluntad del CDRA de aumentar el número de frecuencias. Dubai, Shanghai, Shenzhen y Hong Kong son destinos operados desde Barcelona, pero de momento solo en cargo.