LISTA NEGRA DE AEROLÍNEAS. El peligro está en el aire

LISTA NEGRA DE AEROLÍNEAS. El peligro está en el aire

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Air_Libya

No todo en el mundo son aeronaves de última generación con altos estándares de fiabilidad y servicio, ni modernos aeropuertos que garantizan la tranquilidad del tránsito. En los cielos occidentales existen «listas negras» de compañías con expresa prohibición de volar por falta de seguridad o incumplimiento de la normativa. La Unión Europea tiene identificadas cerca de 200 aerolíneas de unos 20 países.

La idea de establecer una lista europea de aerolíneas prohibidas empezó a fraguarse en 1996, pero no fue hasta 2004 cuando, tras el accidente de la aerolínea charter egipcia Flash Air, Bruselas se puso manos a la obra. Aun así, hubo reticencias de algunos países, pero el hecho de que se siguiesen produciendo accidentes obligó a tomar una decisión. Además, ya había miembros, como Reino Unido, Francia o Bélgica, que habían advertido de que pondrían en marcha su propia lista en caso de no llegar a un consenso.

Por fin, en 2005 vio la luz un reglamento comunitario que tenía como objetivo unificar los criterios y, sobre todo, elevar el nivel de seguridad del espacio aéreo. Nacía así la «lista negra» de aerolíneas de la UE, que destaca por su dinamismo, pues puede actualizarse cada tres meses. Cerca de 200 compañías de casi una veintena de países suelen estar incluidas en ella, con prohibición expresa de volar.

Lo llamativo —e inquietante— es que la autoridad aérea da por hecho que puede haber otras que incumplan los requisitos pese a no estar en la lista. La razón, explican, es que las autoridades competentes en material de aviación civil en los Estados miembros de la UE solo pueden inspeccionar las aeronaves de las compañías aéreas que operan vuelos con origen o destino en aeropuertos de la Unión. Además, reconocen que, dado el carácter aleatorio de dichas inspecciones, resulta imposible comprobar todas las aeronaves.

Tipos de restricción

Las autoridades comunitarias de aviación civil imponen en la actualidad tres tipos de restricción: a compañías, a países y a aparatos. En lo que respecta a las aerolíneas, actualmente hay seis que tienen prohibido volar en los cielos europeos: Avior Airlines (Venezuela), Blue Wing Airlines (Surinam), Iran Aseman Airlines (Irán), Iraqi Airways (Iraq), Med-View Airline (Nigeria) y Air Zimbabwe (Zimbabue).   

La segunda prohibición afecta a todas las compañías aéreas de un país, haciendo hincapié especialmente en unas cuantas por incumplimientos más flagrantes. Los países incluidos en la última actualización son Angola, Congo, República Democrática del Congo, Yibuti, Guinea Ecuatorial, Eritrea, Gabón, Kirguistán, Liberia, Libia, Moldavia, Nepal, Santo Tomé y Príncipe, Sierra Leona y Sudán.

Entre las naciones que más compañías prohibidas acumulan están República Democrática del Congo (21), Nepal (18), Kirguistán (13), Sudán (12), Moldavia (9) Congo (8) y Angola (7). Pero, por supuesto, de la lista se puede salir. Es el caso de Kazajistán, cuyas aerolíneas han podido volver a operar desde al año pasado en los cielos comunitarios.

La tercera prohibición es la que afecta a aparatos, a modelos de avión concretos. Varias compañías pueden operar, pero siempre y cuando no usen modelos expresamente prohibidos. En esta situación se encuentran Air Services Comoras (Islas Comoras), Afrijet Business Service (Gabón), Iran Air (Irán) y Airo Koryo (Corea del Norte).

Todas las compañías de la lista, por tanto, quedan fuera de los cielos de la UE. Solo pueden operar en régimen de wet lease, es decir, mediante alquiler de aviones con tripulación incluida de compañías que no están en la lista, aunque esto es difícil que suceda porque, con un punto de lógica, estar en la lista te convierte en un «apestado».

Procedimiento

La función de las autoridades comunitarias es doble: actualizar la lista y darla a conocer. Los encargados de suministrar información son los propios países de la UE, así como la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) y otros organismos internacionales y de otros países. Por ejemplo, resultan fundamentales las auditorías realizadas por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) y las propias inspecciones a pie de pista que efectúan organismos nacionales, como la española Agencia de Seguridad Aérea (AESA), que lleva a cabo cientos de ellas.

Una vez con la información en su poder, la Comisión Europea, a través de sus organismos específicos, actualiza la lista e informa a las aerolíneas afectadas de que pueden verse incluidas en la lista. Entonces, estas tienen un periodo para revisar, presentar alegaciones, aportar documentación complementaria, etc. Cada tres meses la CE revisa si la lista necesita una actualización. Además, es compatible con alertas específicas que puede declarar un país en función de determinados acontecimientos políticos, económicos o sanitarios.

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La encargada de estas funciones en los cielos norteamericanos es la Administración Federal de Aviación (FAA). Este organismo es el que certifica si una aerolínea cumple con los estándares de seguridad exigidos a escala internacional. Para lograrlo, se centra en diferentes aspectos, que incluyen formación, vigilancia, licencias, marco legislativo y regulación, entre otros. Cerca de un centenar de compañías están catalogadas como tipo 2, es decir, no pueden volar al país norteamericano. El año pasado estaban incluidas, por ejemplo, todas las de Ghana, Curaçao, Bangladesh, Isla de San Martín, Barbados y Uruguay.