LOGROÑO. Maneras de vivir

LOGROÑO. Maneras de vivir

CARLA ROYO-VILLANOVA

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Ciudad frontera entre reinos, camino de prosperidad y declarada primera Ciudad Comercial de España en 1997, Logroño siempre apuntó buenas maneras. Pequeña y manejable, sus mejores escaparates se reparten entre el casco antiguo, el ensanche del siglo XIX y el nuevo modelo urbano, construido a mediados del XX. Su potencial económico la convierte en epicentro de reuniones comerciales de ámbito nacional e internacional y, por ende, en un variado callejero de compras.

 

La Luci Delicatessen Gourmet

El centro de Logroño nunca ha dejado de ser el motor de la ciudad. La peatonal y hermosa Portales continúa aglutinando los comercios más conocidos, los de toda la vida, y es, junto a Laurel, un emblema de la capital. En su número 3, a la altura de la Plaza del Mercado, comienza una ruta que alterna gastronomía, arte y moda. Aquí se encuentra La Luci Delicatessen Gourmet, que ha conseguido en pocos años convertirse en un clásico del producto local. Javier Tuesta fundó este comercio en honor a su abuela, que durante años vendió pollos en el Mercado de Abastos. La mayor parte de lo que ofrece es riojano y presta especial atención al aceite de oliva virgen extra de la región. El establecimiento ha recibido incluso un premio del Consejo Regulador por su promoción del producto.

Avanzando por la misma calle se llega hasta la librería Castroviejo, con ediciones limitadas, libros minoritarios e incluso folletos de museos o teatros. Un catálogo realmente único y diferente compuesto por cerca de 13.000 títulos. Un poco más allá, sombreros y tocados se dan la mano en la que seguramente sea la tienda más antigua de Logroño, Dulin Sobrerero. Más de 120 años adaptándose a los nuevos tiempos y a todo tipo de cabezas con calidad artesana y las mejores marcas.

Della Sera

Justo enfrente, la heladería Della Sera es otro orgullo de la ciudad. Fernando Sáenz, su fundador, cuenta nada menos que con el Premio Nacional de Gastronomía. No en vano, puede pasar meses investigando nuevos sabores para sus famosos helados. El más riojano quizá sea el que llama ‘choco barrica’, elaborado con cacao y esencias de auténticas barricas viejas. Él y su mujer, Mª Ángeles González, seleccionan las mejores frutas y productos de cada temporada sus creaciones.

La calle Laurel es buen lugar para reponer fuerzas probando los pinchos y tapas de sus famosos bares. En la prolongación, la pequeña calle El Peso, espera uno de las tiendas más queridas de la ciudad. Los amantes del buen picante no pueden pasar por alto las ‘alegrías riojanas’ de Frutas Pedro. Ya en Sagasta se encuentra otro establecimiento muy famoso, Botas Rioja, que elabora típicas botas de vino artesanas que incluso se pueden personalizar. En la calle Hermanos Monroy, los diseños de Marina Blanco para su boutique EME son de los favoritos de las logroñesas más alegres.

Marta Berra Design Estudio

Siguiendo por la calle de El Cristo se encuentra Mitsou Arte Shop & Studio, una simpática y colorida tienda de grabados, litografías, regalos personalizados, manualidades y divertidos recuerdos. Justo en el portal de al lado, otras de las innovaciones de la ciudad: Marta Berra Design Estudio, un encantador taller de cerámica donde, además de cursos, venden creativos objetos de diseño propio con gran capacidad para transmitir sensaciones y contar historias.

El shopping en Logroño pasa también por recorrer la calle Juan XXIII, al otro lado del Paseo del Espolón, conocido popularmente como el Paseo de las Cien Tiendas. Otro recorrido peatonal para ir sin prisas. En él destaca la tienda de Chelo Ruiz, con reconocidas firmas, como Antik Batik, Lío de Falda, Europa Couture, Livianna Conti o Teria Yabar. Siguiendo por Jorge Vigón aparece la boutique Mikonos, de las hermanas Manuela y Marian Niño, uno de los referentes en moda de la capital.

Trece Marmotas

Ya en la zona nueva, uno de los principales focos comerciales es la calle García Morato, que pronto cambiará su nombre por el de Pilar Salarrullana. En el nº 4, aparece la floristería Feliñarán, donde Arancha siempre está dispuesta a preparar sus magníficos ramos. En el siguiente portal, la zapatería Trece Marmotas ofrece buena variedad de calzado y bolsos en un ambiente con mucho encanto. Otro de los iconos de la alimentación también se ubica en esta calle. De Torre Gourmet, que nació como colmado en los años 30, hoy en día es un referente en toda La Rioja, especialmente por sus quesos.

No lejos de aquí, en María Teresa Gil de Gárate, se ubica una de las últimas y más novedosas aperturas logroñesas, Odisea, fundada por Susana Miranda y el diseñador de interiores David da Cruz para deleitar a sus visitantes con su propio vermú, una selección delicatesen de las mejores latas de conservas y lo último en diseño, un proyecto muy personal cargado de encanto en el que no faltan las exposiciones.

Y para hacer un guiño de complicidad a la salud del planeta, nada como darse una vuelta por El Rincón de Epicuro, en la avenida Pérez Galdós, la primera tienda a granel de la ciudad, un paraíso para comprar al peso, desde frutas deshidratas hasta especias, pasando por arroces, pastas, sémolas, legumbres, frutos secos, té, café o chocolate. Un sinfín de productos para llevar lo justo y necesario.