
Aurelio Vázquez e Inmaculada Benito, presidente y vicepresidenta, respectivamente, de la Federación Empresarial Hotelera de Mallorca.
El Régimen Especial para Alojamientos Turísticos (REAT) que propone la Federación Empresarial Hotelera de Mallorca es un paquete de cincuenta medidas fiscales, laborales, administrativas y financieras de aplicación en el ámbito nacional para impulsar el alargamiento de la temporada, incentivar la inversión y la renovación turística y fomentar del empleo.
Para la FEHM es necesario el impulso de esta nueva regulación, como ya la tienen el sector cinematográfico o del automóvil, por causas como “competencia creciente en el Mediterráneo, de destinos como Grecia, Turquía y Túnez con sólidos crecimientos en los últimos años; la reducción de la estancia media; el incremento de la presión fiscal sobre el sector turístico; el déficit de inversiones tanto públicas como privadas; la disminución de los ingresos del sector y un crecimiento estancado del PIB turístico y del empleo”, según explica la federación en un comunicado.
El nuevo reglamento es voluntario, afecta a empresas de alojamiento en el ámbito nacional y requiere de un registro público de las compañías que se acojan a él. Viene acompañado de 50 medidas fiscales, administrativas, laborales y financieras que tienen como objetivos “la sostenibilidad económica y social, la mejora de la oferta, la mejora de la financiación, el alargamiento de la temporada y el incremento de la rentabilidad de las empresas”.
Entre las principales medidas fiscales, el nuevo reglamento incluye el establecimiento de deducciones en el Impuesto de Sociedades; la eliminación de las limitaciones aplicables a la deducibilidad de los gastos financieros; la aplicación de un tipo superreducido de IVA en la hostelería y a los servicios mixtos de hostelería; la no sujeción al Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados o el establecimiento de deducciones en el Impuesto sobre Bienes Inmuebles. Todo ello con el fin último de obtener beneficios fiscales directos, disminuir la presión fiscal y promocionar los servicios complementarios a la actividad turística.
Por su parte, las medidas laborales están orientadas a flexibilizar las condiciones laborales y económicas de los trabajadores así como de la empresa, de cara a toma de decisiones respecto al colectivo. Por ello, el REAT establece un marco regulador que favorezca la actividad en las épocas en las que el sector acusa una menor ocupación, así como flexibilidad en las condiciones de contratación en temporada baja.
En el ámbito administrativo, la nueva legislación integra una regulación marco para aportar seguridad jurídica en el sector; el establecimiento de una actividad más coordinada y sólida en las diferentes competencias turísticas; la creación de una Agencia Española de Turismo que aglutine a los agentes del REAT y el sector; el mantenimiento de las infraestructuras y la posibilidad de ceder para actividades de turismo otras en desuso así como espacios naturales y culturales, respetando siempre la protección de dichos ámbitos.
Otras de las medidas propuestas es la creación de una Línea ICO para financiar las inversiones de las empresas que se acojan al REAT y promover nuevas modalidades de contratos de colaboración entre el sector público y privado para el desarrollo de proyectos.
Según Aurelio Vázquez, presidente de la FEHM la propuesta es “dinamizadora para los alojamientos turísticos, cuya misión es la futura aprobación de una ley estatal que aborde los problemas estructurales del sector y conseguir una mejora y mayor rentabilidad en el ámbito turístico”.
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