MÚNICH. iPad y polainas de cuero

MÚNICH. iPad y polainas de cuero

Eva Álvarez

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La tercera ciudad germana es un concentrado de aquello que suele gustar al viajero extranjero en Alemania: buena cerveza, salchichas y cordialidad bávara. Un gran sentimiento regional impregna la atmósfera del que para muchos es el corazón económico del país. Son numerosos quienes acuden a trabajar con la vestimenta tradicional y la última tecnología entre las manos.

Con 1,3 millones de habitantes, Múnich es la tercera ciudad germana, por detrás de Berlín y Hamburgo. Antes de la caída del Muro, los occidentales ya pensaban que el centro económico del país no era Bonn, sino la capital de la Bavaria: la región con mayor poder adquisitivo del país y sede de algunas de las empresas nacionales más pujantes. Casi 25 años después, las cosas siguen igual.

Múnich está bien conectada con España: a partir del 5 de mayo, Air Europa operará dos vuelos diarios desde Madrid. Iberia, Lufthansa, Air Berlin y Vueling  ofrecen rutas regulares desde Madrid, Barcelona, Bilbao, Valencia, Alicante, Palma de Mallorca y Málaga.

EL AEROPUERTO

Es claro reflejo de cómo es Múnich: a veces parece un pueblo siendo en realidad un centro financiero de primer orden. En este caso lo que parece un centro comercial, un agradable jardín de cerveza o un coqueto centro de convenciones, es en realidad parte del segundo hub alemán después de Fránkfurt.

El centro de convenciones Municon tienen mucha demanda entre quienes consideran que no hay nada como verse las caras para cerrar un acuerdo. Por eso cerró la sala de videoconferencia con la que contaba hasta hace dos años. Ofrece 27 salas con luz natural y capacidades entre 4 y 120 personas. Cabe destacar que no se pueden reservar las salas por horas: la tarifa mínima es de medio día.

Los organizadores de incentivo también tienen en el aeropuerto una venue muy interesante y por tres razones: los precios son los mismos que en el centro, así que se puede cerrar un programa con una sesión de shopping antes de volar. En segundo lugar, la terraza que domina las pistas se puede privatizar para fiesta hasta 250 invitados. Y como tercer atractivo, ningún otro aeropuerto del mundo cuenta con un jardín de cerveza de elaboración propia. Un salón con capacidad para 250 personas ya ha sido utilizado para celebrar una comida o cena de cierre en la que los participantes dejan el país con el sabor de la cerveza en la boca. Los precios son imbatibles: 2,60 euros la pinta de medio litro. Por eso tantos viajeros de negocios también se dan cita en una de sus mesas.

El aeropuerto está a 40 kilómetros del centro y bien comunicado con dos líneas de tren. El trayecto, de 45 minutos, conduce a Marienplatz, corazón del casco histórico. Muy cerca se encuentra la cervería por excelencia de Múnich: Hofbräuhaus, antigua suministradora de la Corte. Cuenta con seis espacios para eventos entre los que destaca una bonita sala de estilo medieval y capacidad para 130 personas. El gran hall de celebraciones es una opción para quienes quieran reproducir el Oktoberfest fuera de las fechas del evento.

OKTOBERFEST

Los receptivos dicen que si el festival de la cerveza más famoso del mundo no es el motivo del viaje de incentivo, mejor evitarlo. La fiesta bávara por excelencia, que siempre tiene lugar entre finales de septiembre y principios de octubre, dura 16 días y provoca que los precios en la ciudad se multipliquen hasta por cinco. Para presupuestos elevados, existe la posibilidad de privatizar un stand.

Los receptivos proponen que los grupos vivan la experiencia en otras fechas. Saliendo del centro, se puede privatizar una granja y reproducir el Oktoberfest. Algún CEO ya se ha animado a lanzar el chupinazo en forma de golpe de martillo que rompe el corcho del barril. A partir de ahí, cerveza y alegría corren a raudales.

Los jardines de cerveza son más que una institución en Bavaria. Son merenderos en los que el cliente solo tiene la obligación de adquirir la bebida. Locales y turistas comparten mesa y buen humor: el ambiente es siempre muy agradable. Resulta interesante ver cómo numerosos profesionales se dan cita en estos lugares, abiertos con los primeros indicios de buen tiempo.

Dos de los más bonitos son el Seehaus, con vistas al lago del Jardín Inglés, y el Chinese Tower, con la banda de música amenizando desde el primer piso y el agradable entorno de los mismos jardines. Sin embargo, como producto de incentivo es difícil de utilizar, ya que no aceptan reservas ni se pueden privatizar. Lo mejor es tenerlos en cuenta para una cita de trabajo informal o un afterwork entre colegas. Allí es fácil encontrar a uno de esos ejecutivos que viste el traje tradicional y se acompaña de la última tecnología para trabajar.

VENUES SINGULARES

Para convenciones e incentivos de alto standing, el Maximilianeum, actual sede del Parlamento bávaro, ofrece sus espacios. Destaca la sala con capacidad para 200 personas en una cena de gala. Conducir a los comensales en carruaje es solo un toque de lujo más. Los más originales preferirán los viejos autobuses de la ciudad.

En contraposición a su estilo clásico, el Skylounge está de moda entre los organizadores de afterworks o fiestas impregnados de modernidad y con magníficas vistas de la ciudad. Una cena en la terraza puede congregar a 200 personas.

Un convención con aire vintage puede tener lugar en el Krongresshalle, que tiene un bonito auditorio con 850 asientos. Además, 10 salas de reuniones, con el aliciente de la cafetería decorada estilo años 70, ideal para unafterwork hasta un máximo de 120 personas.

Para eventos con un toque artístico, el museo de arte contemporáneo Lenbachhaus dispone de un bonito hall dominado por una impresionante lámpara que puede albergar cócteles hasta 450 invitados. Para los amantes deKandinsky será un deleite: el museo alberga la mayor colección de obras del artista.

Qué sería de Múnich sin la industria del motor. Junto a la ciudad olímpica, el recinto de BMW no dejará indiferente a nadie, incluso entre los menos aficionados a los coches. Qué decir entre quienes admiren algunos de los mejores ejemplos de la ingeniería alemana. Un incentivo con mucho éxito es recoger a los invitados en el aeropuerto para que, llave en mano, se lancen a disfrutar de la velocidad en las autopistas germanas. El último récord registrado por el receptivo MyDmc asciende a ¡314 kilómetros por hora!.

Las oficinas centrales de la marca se ubican junto al museo y el centro de exhibiciones donde se presentan los últimos modelos de BMW, Mini y Rolls Royce. Aquí se encuentra el auditorio: un gran espacio negro con 680 plazas y entrada propia, y las seis salas restantes ofrecidas para eventos. Entre ellas resalta una bonita terraza y el exclusivo Business Club, cosy y refinado junto al restaurante a la carta con una estrella Michelín. Todo con un toque sofisticado y atrevido.

Se puede visitar la planta de fabricación de coches en un recorrido de dos horas. La lista de espera es de seis meses: no es un plan last minute para los días de lluvia, bastante frecuentes en invierno.

MUCHA LUZ

Dicen los alemanes que “el cerebro necesita espacio cuando trabaja”. Por eso, tanto los hoteles como el resto devenues ofrecen salas en las que la luz natural no se consigue a través de ventanas, sino directamente con paredes de cristal. Muy apreciable en una ciudad de inviernos largos.

Los espacios verdes de Múnich también deben contribuir al éxito de un destino que se jacta de tener pleno empleo, ser la sede de importantes empresas y de una clase media-alta que consume productos de calidad sin despreciar su pasado ni sus aspectos más tradicionales. A veces no es fácil, porque aquí fue donde se fundó elpartido nazi, una ciudad cuyas cervecerías fueron centros de reclutamiento de adeptos a la ideología. Para remate, Dachau, modelo para los campos de concentración de toda Europa, está a 20 kilómetros del centro. El habitante de Múnich lo menciona sin reparo y no duda en comentar qué significó para la ciudad ese episodio de su historia. Sin duda es una prueba de que aceptación y evolución van de la mano.

La ventaja de Múnich a la hora de organizar un incentivo es que hay muchos clásicos que no requieren alto presupuesto. Los receptivos afirman que los grupos siempre disfrutan durante una reproducción del Oktoberfest y degustando salchichas con cerveza. También cenando en un biergarten y dejándose llevar por el ambiente local.

Incluso entre los viajeros de negocios es muy fácil encontrar direcciones económicas donde quedar bien tras una comida o durante un afterwork: basta con recurrir a los jardines de cerveza. En cuanto llega el buen tiempo es garantía de éxito. Al contrario de lo que muchos piensan, en esta parte de Alemania es fácil sentirse como en casa. Sin olvidar que ritmo de Alemania no es el mismo que el de España: en Múnich las cervezas se suelen pedir por litro.

LOUIS HOTEL
Este bonito hotel-boutique está estratégicamente situado para quienes quieran disfrutar del centro y el Viktualienmarkt. Inaugurado en 2009, ofrece 72 habitaciones y un restaurante de cocina japonesa. Dos salas para reuniones y bonita terraza con vistas a las torres de la catedral para cócteles hasta 80 personas. Wi-Figratuito.
Viktualienmarkt 6
Te. + +49 89 4111 9080 /
contact@louis-hotel.com

ANGELO WESTPARK****
Inaugurado en enero, es una de las novedades de la ciudad. Design basado en mostazas y rojos que encandilará a los amantes de la moqueta, el colorido y los detalles especialmente pensados para el viajero business, como la caja fuerte con enchufe en el interior. 8 salas de reuniones con capacidad máxima para 250 personas. 207 habitaciones y un restaurante, con espacio privado para 30 comensales. La conexión a internet de baja velocidad es gratuito en las categorías inferiores.
Albert Rosshaupter-Strasse, 45
Tel. +49 89 4111 1130 / info@angelo-westpark.com

KEMPINSKI AIRPORT
En realidad es una magnífica estructura de cristal situada a 20 metros de la terminal 2 (Lufthansa), la estación de tren y el centro comercial del aeropuerto. Nadie diría que cumple 20 años. El vanguardismo del enorme atrio-recepción, que ya ha sido utilizado para eventos hasta 1.000 personas, contrasta con el estilo vintage de las habitaciones. 30 salas de reuniones, la mayor para 500 asistentes en teatro. Están muy bien pensadas las habitaciones en las que se esconde la cama y se utilizan para reuniones hasta seis personas. Se pueden reservar los espacios en tramos de dos horas.
Terminalstrasse Mitte 20, München-Flughafen
Tel. +49 89 9782 3670 / meetings.munichairport@kempinski.com

THE WESTIN GRAND
Entre los clásicos más utilizados por los viajeros de negocios en la ciudad, que aprecian la cercanía de los espacios verdes de Arabellapark para hacer footing al final del día. El hotel propone un servicio de running concierge y equipamiento deportivo de la mano de New Balance. 627 habitaciones en 22 pisos con Wi-Fi gratuito en los espacios comunes. El salón ejecutivo del piso 23 es uno de los mejores de Múnich y cuenta con un salón para reuniones hasta 12 personas. En cuanto a salas, 20 espacios y uno de los diáfanos más grandes del destino, para 1.000 personas en teatro. Spa, con solarium incluído, y jardín interior.
Arabellastrasse, 6
+49 89 92640 / grandmuenchen@westin.com

Velocidad sin límite
En las instalaciones de la fábrica de BMW, un incentivo de alto presupuesto incluye la conducción de los mejores coches en condiciones adversas. Una manera de mejorar las costumbres al volante y, sobre todo, de disfrutar de algunos de los mejores coches del mercado. También se puede recibir a los invitados en el aeropuerto con la llave del coche que podrán conducir y  disfrutar de las autopistas alemanas, sin límite de velocidad.
www.proske.com

Triathlon por la ciudad
Weichlein organiza un combinado para la visita de la ciudad que incluye trayectos en bicicleta, parte del recorrido a pie con tareas que cumplir en equipo, y remate con un paseo en barca de pedales en el Jardín Inglés. Al final, el grupo puede disfrutar de una comida en un biergarten degustando la cerveza de elaboración propia y compartiendo mesa con los locales.
www.weichlein.de

Tour de mercados
En el Viktualenmarkt se encuentran todos los productos típicos. Cada participante se responsabiliza de una de las viandas que llenarán la mesa, hasta de la decoración. El mercado de Schrannenhalle, cercano al anterior, es más gourmet y se puede privatizar completamente.
www.weichlein.d
e

De cervezas
En Múnich se produce la mitad de las cervezas de Bavaria y varias marcas internacionalmente reconocidas abren sus puertas a la visita. No se puede fabricar cerveza, pero si organizar una degustación de varios tipos. Uno de los lugares cercanos al centro es Paulaner Nockherberg, centro de producción de una de las marcas más famosas.

Fiesta en el tranvía
Se pueden privatizar los vagones, con capacidad para 150 personas, y organizar una fiesta bávara. Antes, los grupos pueden aprender las coreografías que se bailarán durante la velada. Salchichas, bretzel y cerveza no puede faltar.

Visita de la ciudad en rikscha
Al tener pocas cuestas, Múnich se puede visitar en esta especie de carrito de inspiración oriental y empujado por una bicicleta con capacidad para dos personas. Una manera original de descubrir el destino (chabuka77@yahoo.es).

Surf en Múnich
Aunque parezca mentira, uno de los canales del río Isar ofrece una ola muy frecuentada por los aprendices de surf o quienes quieren entrenarse durante el invierno.

Adrenalina pura
En el estadio olímpico se puede saltar desde 35 metros de altura para admirar durante la caída y los 200 metros de recorrido las instalaciones construídas para los Juegos de 1972.