ADVERTORIAL / Reales Atarazanas de Barcelona, el lugar ideal para eventos inolvidables

ADVERTORIAL / Reales Atarazanas de Barcelona, el lugar ideal para eventos inolvidables

Compartir

En un mundo donde todo está conectado, el continente es tan importante como el contenido. Y por eso sabemos que el lugar donde se celebra tu evento, el entorno escogido, puede marcar en la memoria de tus clientes una experiencia inolvidable. Por ello, las Reales Atarazanas de Barcelona, un edificio con más de 700 años de historia, donde se ubica el Museo Marítimo, ofrecen un entorno y una experiencia inmejorable.

 

Cinco espacios diferentes, según las características del evento, y adaptables a las necesidades del cliente: la Sala Gran, el Jardín del Museo, el Jardín del Baluard, los espacios interiores Botigues de la Generalitat y la Grada Mayor de las Atarazanas.

La Sala Gran es el espacio más representativo de las Reales Atarazanas. De estilo gótico, con sus arcos de medio punto, es un reclamo tanto para eventos más conservadores como para actos más rompedores. Entre sus piedras se han celebrado desde representaciones de teatro contemporáneo hasta conciertos de música antigua, cenas, congresos y otros eventos como ferias de arte o exposiciones.

La Sala Gran, con más de 1500 m2 y con capacidad para albergar casi 1.000 personas, dispone de climatización para verano e invierno. Si deseas impregnar tu acontecimiento de un carácter único y marcar la diferencia, este es el espacio que estás buscando.

 

REALIZA AQUÍ UN TOUR VIRTUAL

 

El Jardín del Museo y el vestíbulo, llamado también Botigues de la Generalitat, son excelentes para la celebración de recepciones, aperitivos y cócteles, antes o después del evento. Las Botigues representan un espacio diáfano y decorado con objetos que forman parte de las colecciones del Museo. Y la Grada Mayor representa un lugar inigualable, con la réplica a tamaño original de la Galera Real, nave capitana en la Batalla de Lepanto, como protagonista de tu evento para aportar a tu celebración un carácter singular.

La situación de las Reales Atarazanas al final de Las Ramblas, con buena comunicación en trasporte público y privado, junto al puerto de Barcelona, y cerca de las playas, hace del lugar un punto privilegiado de encuentro entre pasado y futuro, un puente entre historia y el porvenir. Además, se pueden concertar visitas al Museo Marítimo privadas y únicas, para grupos de la organización.

Sea cual sea tu necesidad, tu espacio está aquí. Proyecta tu momento, y haz historia en las Reales Atarazanas de Barcelona.