REUNIONES EN BARCOS. Todos a bordo

REUNIONES EN BARCOS. Todos a bordo

Fernando Sagaseta

Compartir

Si hay un espacio donde combinar de una forma sencilla y natural el trabajo y el placer, el ocio y el negocio, es a bordo de un barco. Muchas empresas ya lo han probado y la experiencia no defrauda. Las convenciones, los incentivos o las presentaciones flotantes se están popularizando desde que las navieras se decidieron a sacar todo el partido posible a sus costosas flotas. Ya casi todo es posible en un crucero. Sólo hay que darle rienda suelta a la imaginación y preparar el evento con tiempo.

Los argumentos no pueden ser más contundentes. Elegir un crucero para celebrar una convención de empresa, una sesión de brain storming en un entorno relajado, la presentación de un producto, una cena de gala, un viaje de incentivo o un evento de cualquier tipo está cuajado de ventajas.

En primer lugar, el propio medio de transporte en sí. La sensación de movimiento en un espacio natural, junto con las comodidades que hoy en día integran los buques, genera ya de por sí en los participantes una placentera sensación de bienestar. La posibilidad de realizar escalas y conocer varias ciudades en poco tiempo sin necesidad de hacer y deshacer maletas es otro de los puntos a favor que no ofrece ningún otro producto turístico.

Muy importante para las empresas, sobre todo en momentos como el actual, es la oportunidad que ofrecen los cruceros de cerrar un presupuesto con todo incluido y evitar así las desagradables sorpresas de los extras. En un barco todos los servicios se tarifan de antemano, desde las habituales propinas a la tripulación hasta los forfaits para las bebidas, las excursiones o los traslados.

Por otro lado, la personalización del servicio llega en los cruceros a niveles mucho más elevados que en un hotel, aunque sólo sea por la proporción entre pasajeros y tripulantes. En los barcos calificados de tres anclas (o estrellas) suele ser de 4 a 1; en los de 4 anclas sube a un tripulante por cada 2,5 pasajeros y en los de mayor lujo, los de 5 anclas, normalmente más pequeños, puede alcanzar la relación 1:1.

Todo es posible

Tal nivel de atención es importante para las empresas porque les da la opción de personalizar su evento a voluntad a pesar de compartir travesía con el resto del pasaje. Con una apropiada negociación y planificando con tiempo, casi cualquier petición es posible. Las grandes navieras cuentan con departamentos de grupos que están diseñados precisamente para dar satisfacción a  las necesidades más variadas.

Si por algo están destacando los cruceros, y más según van creciendo en tamaño en esa carrera desbocada por entrar en el libro Guiness de los récords de la megalomanía, es por las instalaciones que albergan. En estas ciudades flotantes se pueden encontrar gimnasios, cines, teatros, restaurantes, salas de fiesta o bibliotecas, y realizar actividades increíblemente dispares, desde practicar puenting hasta jugar al golf, recibir un tratamiento de belleza o jugarse el dinero en el casino.

María Eugenia Gómez, responsable de Grandes Cuentas, Incentivos y Convenciones de Royal Caribbean, enumera además otros servicios tan importantes o más para el cliente corporativo: «En nuestros barcos los eventos son personalizables, damos cócteles de bienvenida, organizamos actos privados, entregamos los regalos en los camarotes de los asistentes, reservamos salas sin cargos para hacer presentaciones, reuniones o entrega de premios y contamos con puntos de información en el barco para los avisos del grupo o de la empresa».

Los cinco buques de su clase Voyager, por ejemplo, cuentan con equipamientos tan insólitos como un rocódromo a más de 60 metros sobre el mar, una pista de patinaje sobre hielo, un campo de golf de 9 hoyos, campos reglamentarios de baloncesto y voleibol y, lo más importante, un centro de convenciones de espacios convertibles que puede albergar hasta 1.300 asistentes si se añaden las instalaciones del teatro principal.

Quizá uno de los mayores atractivos de los cruceros, sobre todo de cara a los organizadores, es que evita la dispersión de los participantes en un evento. Cuántas convenciones de empresa, cuántos congresos se encuentran con problemas de asistencia, sobre todo cuando transcurre en un destino turístico atractivo. Las tentaciones de saltarse alguna sesión son demasiado poderosas.

En un barco, no hay posibilidad de escapar. El control sobre los asistentes es mayor. Sin embargo, tampoco hay sensación de encierro. El tiempo de placer y el tiempo de trabajo se van alternando de una forma muy relajada y es éste precisamente uno de los principales factores que influyen en el éxito o fracaso de la convocatoria.

A medida

Los grandes buques tienen mucho que ofrecer, pero también muestran sus limitaciones. Están sujetos a programaciones, itinerarios, escalas y puertos de cabecera. Dependen en gran medida del cliente vacacional y pocas grandes navieras cuentan con producto específico para los grupos. A pesar de que están abiertas a cuantas opciones se les planteen, no pueden competir en flexibilidad con los barcos más pequeños que se ofertan como experiencias a medida.

Según advierte José Ramón García, ex director del Real Club Náutico de Barcelona y uno de los más experimentados asesores del país de barcos para eventos, «cuando una empresa quiere chartear un buque grande, a veces debe hacerlo con uno o dos años de antelación. Eso crea unas dificultades de previsión y organización importantes».

García, propietario de la consultora naviera G3.BCN, apunta que se pueden contar con los dedos de la mano los clientes que tienen capacidad para alquilar un crucero de grandes dimensiones entero, y por eso «lo más habitual es negociar una tarifa de grupo compartiendo espacio con el resto del pasaje, aunque con ciertos servicios personalizados». El problema es que hay que ajustarse al itinerario del buque y pasar el número de noches a bordo que exige la travesía. «Hay empresas que sólo quieren estar tres días a bordo y se encuentran con cruceros que no hacen menos de siete», apunta.

En España existe una notable flota de goletas, bergantines, yates vip y catamaranes, tanto marítimos como fluviales, que se ofrecen para el mercado charter. Lamentable, como señala José Ramón García, «son más conocidos por los extranjeros que por nosotros». Grandes turoperadores de fuera están muy al tanto de las posibilidades que ofrece nuestro país como destino para contratar pequeños cruceros a medida. Estas agencias se aprovechan de la mayor cultura crucerista que existe en países como Alemania, Reino Unido o la región escandinava.

Las ventajas de este tipo de embarcaciones son evidentes. Al ser más accesibles para el llamado full charter (alquiler completo) la flexibilidad y personalización es máxima. En función de su presupuesto, cualquiera puede plantearse una tematización del barco y pedir, por ejemplo, que la tripulación vaya ataviada de época si pretende aportar la máxima originalidad a su evento. Las excursiones en tierra también son a la carta e incluso puede variarse el itinerario sobre la marcha como factor sorpresa a los participantes.

Además de las convenciones, las presentaciones de productos o los viajes de incentivo, el alquiler de barcos se está utilizando cada vez más como espacio para celebrar cócteles y cenas de gala. Con un bergantín fondeado en el puerto, una buena decoración y un catering apropiado el resultado no puede ser más impactante.

Actividades

Tanto si es grande o pequeño, ultramoderno o réplica de una embarcación antigua, el crucero da para mucho más. A lo largo de la travesía y en función de los lugares que se visiten, pueden programarse todo tipo de actividades: clases de iniciación o perfeccionamiento de navegación a vela, motonáutica, carreras de “dragon boats”, ski náutico, windsurf, kayas, buceo, inmersión con tiburones, natación con delfines, etc.

La base de operaciones se puede situar en el mismo buque o en tierra, aprovechando las instalaciones de los puertos o de los clubes marítimos. La versatilidad de los cruceros da para mucho y la posibilidad de combinar actividades a bordo o en los desembarcos multiplica las opciones.

Como señala Mariano González-Santiso, director de Crucemar, «las compañías todavía no tienen una política clara de marketing hacia el business travel, porque están muy volcadas hacia el vacacional». Por eso, y sean cuales sean las necesidades de la empresa, lo cierto es que cualquier actividad en grupo a bordo de un barco requiere un esfuerzo de programación previa y negociación directa con el proveedor. Aunque las navieras se están acercando cada vez al cliente corporativo creando producto específico, lo normal es contratar a la carta.


VENTAJAS DE LOS CRUCEROS

  • Se percibe como un viaje de lujo por parte de los participantes, a pesar de que el costo total suele ser menor que un programa terrestre.
  • Posibilidad de visitar varios destinos sin las molestias de viajar en otros medios y cambiar de alojamiento.
  • Los precios incluyen básicamente todos los servicios, por lo que el control del presupuesto es mayor.
  • Combina los placeres y comodidades de un buen hotel  con la emoción de conocer nuevos lugares.
  • Actividades y entorno personalizables para el grupo.
  • Experiencia normalmente novedosa en viajes de trabajo.
  • Facilidad para alternar sesiones de trabajo con actividades de ocio.
  • Alta calidad de servicio.
  • Excelentes equipamientos y variedad de gastronomía.

Fuente: www.crucerosymas.com

 

CLAVES PARA VALORAR LA CALIDAD DE UN BUQUE

En la valoración de la calidad de los barcos ocurre como en los hoteles. A pesar de que existen sistemas de calificación más o menos objetivos, al final cuentan tanto o más las referencias directas de los profesionales o clientes con experiencia. En todo caso, es posible hacerse una idea analizando dos grandes aspectos: las características técnicas del buque y la calidad del servicio ofertado.

El primero tiene que ver con el año de construcción, las renovaciones realizadas, las dimensiones de la embarcación (importante para saber en qué puertos puede fondear y en qué puertos no), la velocidad, la bandera que utiliza, la capacidad y la nacionalidad de la tripulación, así como el número de camarotes, sus categorías, tamaños y situación (interiores o exteriores). También hay que tener en cuenta factores de la construcción y los equipamientos, como por ejemplo la proporción de espacios comunes y exteriores, la decoración, el mobiliario, las instalaciones deportivas, la existencia o no de centro de convenciones, teatro, biblioteca, etc. Sobre todo, a la hora de valorar la comodidad, es conveniente tener claras las características de los camarotes y la movilidad en el interior de los mismos.

La calidad del servicio se manifiesta en muchísimos detalles. Uno de los más apreciados es la gastronomía. De ahí la importancia de conocer el número y las características de los restaurantes y el tipo de cocina que ofertan. El programa de entretenimiento es también una parte esencial para disfrutar al máximo de la travesía. Otro de los indicadores fundamentales es la proporción entre pasajeros y tripulantes. Algo más técnica es la relación entre el peso del barco y el pasaje total. En principio, cuanto mayor sea esta proporción, más espacio hay para cada pasajero. Conviene tener en cuenta asimismo la organización de los turnos de comedor para ver si responde a las necesidades del grupo.

Junto a estos indicadores, es bueno informarse de la idiosincrasia de cada crucero. En los últimos años, las compañías navieras están tendiendo a crear ambientes determinados en algunos barcos. No está demás atender a este factor, algo más intangible, si uno no quiere encontrarse de repente rodeado de solteros buscando pareja desesperadamente o personas de la tercera de edad en competencia por demostrar sus habilidades como bailarines otoñales. La nacionalidad mayoritaria de la tripulación contribuye también a imprimir una determinada personalidad a los cruceros. Hay clientes que huyen de los barcos con un ambiente excesivamente internacional.

 

LA CRISIS NO AFECTA A LOS CRUCEROS

La disminución del consumo no parece afectar a los cruceros. Según datos de Logitravel.com, especialista en la venta de este producto turístico, sus reservas aumentaron un 50% el año pasado. Tomeu Bennasar, director de la agencia online, señala que este buen comportamiento se debe en gran parte al hecho de que las navieras «han apostado fuertemente por el mercado español, con más barcos y más salidas desde puertos nacionales». Aunque el dato de Logitravel se puede extrapolarse al resto del sector, lo cierto es que las compañías navieras esperan un aumento de peticiones corporativas para la segunda mitad del año. Las previsiones indican que la presidencia española de la Unión Europea servirá, entre otras cosas, para promocionar a nuestro país como destino de congresos y convenciones en todo el continente.
www.logitravel.com

 

NCL / FREESTYLE CRUISING
Flexibilidad ante todo
La feroz competencia entre navieras, que tienen que afrontar cuantiosas inversiones en sus flotas y necesitan rentabilizar los buques al máximo, está sirviendo para flexibilizar las condiciones de utilización de los cruceros como forma de atraer al mayor número de pasajeros posible.

Buen ejemplo de ello es el “Freestyle Cruising” que comercializa la compañía noruega Norwegian Cruise Line (NCL). Manteniendo las características del crucero tradicional, la naviera ofrece unas opciones de personalización que hacen más agradable la estancia tanto de particulares como de grupos. En esencia, el “Freestyle Cruising” supone una mayor libertad en los servicios que ofrece el crucero. Así, los pasajeros no tienen que someterse a unos horarios fijos en los restaurantes. Unas pantallas colocadas en lugares estratégicos informan en todo momento del nivel de ocupación de cada comedor. Una de las posibilidades más interesantes para los grupos es que se puede reservar la misma mesa todas las noches. La compañía trata de garantizar total flexibilidad para elegir dónde, cuándo y con quién compartir mesa. También mantiene una política relajada en cuanto a vestimenta. Las cenas de etiqueta son opcionales, aunque cada restaurante organiza una cena formal al menos una noche de la travesía. La compañía ha mejorado además el servicio al cliente al alcanzar la proporción de un miembro de la tripulación por camarote ocupado.
www.ncl.com


MSC CRUCEROS
Personalización a lo grande
MSC Cruceros ofrece en todos sus barcos la posibilidad de realizar reuniones de empresa, eventos y programas de viajes de incentivos. La compañía cuenta en la actualidad con 10 buques navegando por cinco regiones del mundo y está a punto de aumentar la familia con el deslumbrante MSC Magnifica, que se bota en Hamburgo (Alemania). En España hay ocho puertos de embarque a los que llegan siete barcos de la flota, entre ellos el Splendida y el Fantasía, los barcos más grandes construidos por un armador europeo. En toda la flota se ofrece la posibilidad de adaptar el viaje a las necesidades de la empresa personalizando los servicios a bordo con la imagen corporativa. Todos ofrecen salones, un gran teatro y una excepcional variedad de tiendas, restaurantes, bares, instalaciones deportivas, piscinas y spa.
www.msccruceros.es

 

HOTELES YATE
Sólo para los VIP
En España existe también una importante flota de yates de lujo que muchos altos directivos demandan para celebrar reuniones restringidas o como forma alternativa de alojamiento a los hoteles tradicionales en destinos marítimos. Es una forma de disfrutar de una ubicación relajada, lejos del bullicio de la ciudad, pero convenientemente próxima, donde experimentar la atmósfera y el sabor marinero de los mejores puertos del Mediterráneo en un marco distinguido y diferente. Desde luego, lleva camino de convertirse en toda una tendencia, aunque sólo al alcance de los vips de las empresas.

Ser espectador del último rayo de sol en el horizonte, adornado por los ecos de las gaviotas en un ambiente distinto y especial está animando a algunos directivos a utilizar estas embarcaciones como alojamiento, con la ventaja añadida de encontrarse relativamente cerca de la ciudad. Entre los servicios que suelen incluir estos yates están el de mayordomo 24 horas, chef propio o catering a domicilio, limpieza o tintorería, así como la última tecnología en comunicaciones. Existe una amplia gama de tarifas en función de los barcos alquilados y la temporada.
www.g3bcn.com

 

STAR CLIPPERS
Exclusividad y distinción
La compañía Star Clippers, sinónimo de exclusividad y distinción entre en el mundo de la navegación privada a vela, ha lanzado por primera vez un catálogo en castellano. Sus tres barcos ofrecen una selección de actividades muy apropiada para el turismo de reuniones e incentivos de forma íntima y lejos de masificaciones. Durante el viaje, el barco hace escala cada día en una bahía diferente.

El comedor está concebido para transformarse fácilmente en una sala de reuniones. Dispone de pantalla, sistema de vídeo y proyector de diapositivas. El puente también ofrece diferentes posibilidades. Además, el Royal Clipper  dispone de una sala de conferencias que puede acoger a 50 personas sentadas. Otras opciones son la zona de bar, en la que organizar reuniones o la biblioteca, que puede acoger recepciones de pequeños comités.

La práctica de actividades náuticas se encuentra al más alto nivel y está supervisada por monitores multilingües. Star Clippers ofrece vela, windsurf, esquí acuático, buceo en apnea o  paseo en zodiac. Además, aquellos pasajeros que lo deseen pueden contratar sus prácticas de submarinismo. Todos los equipos están disponibles a bordo gratuitamente, excepto los de submarinismo.

Reservando con una antelación de 8 a 12 meses Star Clippers ofrece la posibilidad de fletar en exclusiva y personalizar cualquiera de sus veleros. Si el tiempo lo permite, se pueden organizar breves cruceros de 3 a 7 días. Entre las empresas que han contratado cruceros con Star Clippers destacan Pirelli, Mitsubishi, L’Oréal, Diac, Sony o Laboratorios Janssen.
www.starclippers.com


LA VIDA ES BELLA
Una de piratas
Especializada en el márketing de experiencias, la empresa La Vida es Bella también incluye barcos entre sus más de 1.300 propuestas de ocio. Una de ellas es la llamada «Reunión de trabajo a bordo». Se trata de una salida de 3 horas de duración por las costas de Altea, Valencia, Cádiz y La Coruña en varios tipos de velero. El mínimo de participantes es de 5 personas. Hay que consultar la posibilidad de embarcar en otros emplazamientos. Otra de sus propuestas es la «Búsqueda del Tesoro». Empieza la jornada navegando hacia la isla de Tabarca, en Alicante, antigua base de piratas berberiscos que se encuentra a 3 millas del cabo de Santa Pola. Una vez allí, la aventura consiste en encontrar tesoros escondidos interpretando pistas y mapas. Para terminar el día, nada mejor que degustar el tradicional caldero tabarquí (opcional).
www.lavidaesbella.es


C
ATAMARÁN ORSOM
Más estabilidad
El Catamarán Orsom tiene su base en Barcelona y es uno de los más grandes, modernos y estables de Cataluña. Fue construido en el astillero Fountaine Pajot en Francia y puede navegar a una velocidad de 14-16 nudos. Con capacidad para 80 pasajeros, es un barco especializado en charters personalizados para grupos corporativos pequeños y medianos. Ofrece una alternativa original y profesional para diferentes actividades, ya sea para reuniones de empresa, para entretener a clientes importantes o simplemente para relajarse durante el receso de una conferencia de empresa. Para el catering, ofrece aperitivos, tapas y un buffet de especialidades catalanas. También organiza sesiones de música en vivo. El catamarán Orsom puede personalizarse para los eventos con banderas y pancartas.
www.barcelona-orsom.com


SIDORME
Navegación low cost
La cadena de Quality Low Cost Sidorme Hotels propone un recorrido por la costa catalana en un velero de bajo coste. La nueva promoción consta de un paseo de tres horas por la costa del Maresme en alguno de los barcos de la empresa StilSailing (los modelos Gambas, Damm 5.5 y Hunter), una clase para aprender a manejar el velero, patrón, seguro y una noche de hospedaje en el hotel Sidorme Granollers con desayuno buffet continental incluido. Todo por 70 euros más IVA por persona.
www.sidorme.com


DRAGON BOAT RACING
Exotismo y trabajo en equipo
Mezcla de exotismo, competitividad y trabajo en equipo, la “dragon boat racing” se está convirtiendo en una de las últimas sensaciones para grupos en el entorno marino o fluvial. Una práctica surgida en China hace más de 2.000 años recuperada como actividad divertida y original. Se trata de realizar carreras en alargadas canoas en forma de dragón que son impulsadas por remeros a ritmo de tambor.

La actividad suele durar entre tres y cuatro horas, contando con la presentación, la distribución del material, la sesión de calentamiento, las prácticas, los descansos y el fin de fiesta. Hay que formar dos equipos de entre ocho y diez remeros, además de un tamborilero. El timonel es un profesional que suele aportar la empresa que oferta el servicio.

La “dragon boat racing” es apta para cualquier grupo de edad, tanto hombre como mujeres, y no requiere de preparación ni experiencia previa, aunque sí es necesario saber nadar. Habitualmente se realiza primero una carrera de prueba más suave y luego la competición verdadera en un recorrido de unos 300 metros. La sesión finaliza con la entrega medallas para los ganadores y diplomas para el resto de los participantes.
www.barcelona-dragonboats.com

 

CRUCEROS FLUVIALES

La navegación fluvial es otra posibilidad a la hora de organizar reuniones y eventos a bordo. Un cóctel de empresa navegando por el Duero en Oporto o una presentación en el Sena parisino ya forman parte de los clásicos. Las noches a bordo, al contrario de lo que pueda parecer, son en muchos casos más económicas que el alojamiento en un hotel.

Es importante recordar que la profundidad variable de los ríos a lo largo del año puede reducir algunas salidas en determinados meses. También hay que tener en cuenta que de mayo a septiembre es la temporada alta en el turismo fluvial, y en estos meses los productos a bordo están más orientados al público vacacional.

En los cruceros fluviales, los barcos son mucho más pequeños que los marítimos. Lo habitual es que no lleguen a los 200 pasajeros. El ambiente, por tanto, es más tranquilo y familiar. Generalmente, no se navega de noche. Las salidas se producen por la mañana temprano y las distancias que se recorren son más cortas. Los servicios suelen ser más modestos que en los cruceros marítimos y lo normal es un turno único de comidas.

Operadores europeos como CroisiEurope trabajan con empresas de noviembre a marzo. Sus cruceros transitan por los ríos Sena, Ródano y Rhin (www.croisieurope.com). Otras como Thema Cruise, ofrecen sus servicios a lo largo del año para cruceros en todo el mundo, aunque no dispone de barcos propios. Su misión es encontrar la opción que más se adapta a las necesidades del cliente, desde decorar el navío entero según el estilo del Renacimiento hasta configurar menús medievales. La empresa se ofrece incluso a buscar patrocinadores que ayuden a equilibrar el presupuesto. Los grupos han de tener un mínimo de 20 personas (www.themacruise.com).

En España / Portugal

Los cruceros fluviales en España y Portugal se ofertan sobre todo en el Duero, el Guadiana y el Guadalquivir. Son destinos que están recibiendo cada vez más clientes de empresa y donde es frecuente la celebración de seminarios, convenciones y presentaciones de productos. Los barcos, algunos con capacidad para más de cien personas, mantienen un servicio comparable al de los hoteles de 4 estrellas. Habitualmente, las sesiones de trabajo se complementan con espectáculos por la noche, así como las actividades habituales que se pueden desarrollar en el gimnasio, la piscina, los baños turcos o los salones de belleza.

La empresa Crucerosfluviales.com, del grupo Crucemar, ofrece diversos  barcos con una capacidad máxima de 180 personas que se pueden personalizar para eventos especiales. Los forfaits verían en función del tamaño del grupo. Una estancia de medio día, con sala de reuniones totalmente equipada, un coffee break y almuerzo completo sale por 69€/persona cuando el número de participantes llega a 120. Si son 40, el precio se eleva a 90€. El paquete de día entero con cena y noche de fiesta varía entre los 104€ y los 135€, según la cantidad de asistentes. Por unos 50€ más se puede pernoctar en el barco. Los precios no incluyen las bebidas ni, por supuesto, las actividades o excursiones opcionales que se puedan contratar.

Una travesía muy habitual es la que une Oporto (Portugal) con Vega de Terón, cerca de Salamanca. Son 200 kilómetros en los que se alternan plácidos viñedos, sobrios monasterios y majestuosos caseríos, pasando por algunas de las mayores esclusas que se pueden contemplar en Europa. Hay opciones para 5 ó 7 noches a bordo.

Otro de las más demandadas en España es la ruta de los llamados Arribes del Duero, que tiene dos variantes: la presa de Aldeadávila y la ermita de Pereña. El embarque en un catamarán para 100 personas máximo se realiza en la playa del Rostro, en la localidad salmantina de Corporario. La travesía discurre entre moles graníticas de hasta 400m. Por su parte, la mayorista Politours mantiene un crucero exclusivo por el Duero de 8 días de duración.
www.crucerosfluviales.es
www.g3bcn.com

En Francia

El país vecino cuenta con una larga tradición en turismo fluvial. La organización de eventos de empresa navegando por los grandes ríos franceses es muy común. También lo empieza a ser para las empresas españolas, debido a la relativa cercanía. En el caso del Sena las propuestas se enriquecen día a día. Como ejemplo de la oferta para seminarios o convenciones, una mañana de trabajo a bordo culmina con una escala para comer en el museo de las artes feriales del barrio de Bercy, y una visita guiada del mismo por la tarde. La jornada, de 9h a 16h30, incluye desayuno, comida y visita, por un precio de 97€ por participante para grupos entre 30 y 50 personas.

Otro ejemplo en la capital francesa es una mañana de trabajo, comida en restaurante en tierra firme y tarde de iniciación que incluye un paseo en zodiac por el canal del Ourq, junto al de St. Martin. Para grupos entre 30 y 60 personas esta jornada cuesta 117€ por asistente.

A la hora de organizar recepciones, presentaciones o cenas las posibilidades son aún más amplias: cócteles amenizados por magos a bordo, cenas precedidas de cursos de baile, comidas en movimiento contemplando los monumentos… El producto más básico (un cóctel de dos horas) ronda los 50€ por persona.

Un crucero por el Sena no tiene por qué limitarse a París. La travesía de Normandía es tan espectacular como la visita de la capital francesa, con magníficos paisajes y escalas pintorescas, como las del pintoresco pueblo de Honfleur o la ciudad de Rouenc. Para este tipo de trayectos hay que contar con cuatro noches a bordo y un presupuesto mínimo por persona de 400€.

Navegando por el Ródano se pueden visitar algunos de los lugares más bonitos del sur de Francia, como la región de la Camarga, Avignon o Arles. Lo más habitual es pasar dos noches a bordo y visitar de bodegas, viñedos, y monumentos. Los tres días de trabajo a bordo, amenizados con interesantes escalas, cuestan en torno a los 300€ por persona.

Por Europa

El crucero por el Rhin, en la frontera entre Francia y Alemania, es uno de los productos estrella del turismo fluvial europeo. Según su duración es posible hacer escala en Estrasburgo, Colonia y Amsterdam contemplando a lo largo del itinerario los interesantes pueblos y castillos que salpican las riberas. Esta travesía implica una estancia de ocho noches a bordo y en torno a 1.000€ por persona. Una de las amenizaciones posibles es la música clásica a lo largo del recorrido.

Los cruceros fluviales no sólo se circunscriben a los ríos. Navegando por canales es posible recorrer la distancia que separa Amsterdam de Berlín, aunque hay que contar con una estancia mínima de una semana en el barco. Los precios superan los mil euros.

Siguiendo el Danubio es posible atravesar Alemania, Austria y algunas de las fronteras naturales más atractivas de Europa: Hungría-Eslovaquia, Croacia-Serbia y Rumanía-Bulgaria. Un ejemplo de viaje de incentivo de gran interés es el llamado «crucero transeuropeo» que, navegando por el Rhin, el Main y el Danubio, ofrece algunas de las mejores imágenes de Europa en 13 días. Otra opción en el Danubio es seguir el curso del afluente Tisza en Hungría a partir de Budapest, con una incursión en Serbia y la ciudad de Novi Sad.

Otro de los clásicos fluviales es el crucero por el Volga, de Moscú a St. Petersburgo. Hay que contar once noches a bordo y un mínimo de 1.400€ por persona. También es buena opción navegar hacia la ciudad de Astracán y el mar Caspio. Uno de los mayores especialistas en este tipo de viajes es la mayorista Politours, que a través de su división Politours River Cruises, oferta un gran número de cruceros por toda Europa, especialmente por el Danubio, el Rhin, el Mosela, el Volga y el Dniéper.
www.politours.es