
Sitges siempre ha causado esa inevitable atracción que hechiza a visitantes de todos los orígenes y condiciones. Así lo constataron los pintores, escultores y escritores que a finales del siglo XIX se instalaron en la villa. Y es que la naturaleza y la luz han sido especialmente generosas con la ciudad que ocupa un envidiable emplazamiento frente a las cálidas aguas del Mediterráneo y a los pies del macizo del Garraf. Una gran oportunidad para el ocio y el negocio.
Situada a 35 km de Barcelona, Sitges se encuentra a 25 minutos del aeropuerto internacional de la ciudad condal, a 35 minutos de la estación del AVE y a 45 minutos del aeropuerto de Reus. Esta excelente ubicación, unida a su atractivo natural y a la calidad de las instalaciones hoteleras y los espacios para reuniones, la han posicionado en los últimos años como la segunda ciudad de turismo de congresos y negocios de Cataluña, después de Barcelona.
Cuenta además con una gran capacidad alojativa, entre la que destaca un hotel de cinco estrellas y 12 de cuatro que suman alrededor de 3.000 habitaciones, y con un centro de convenciones dotado de un auditorio para 1.400 personas. Como complemento de ocio, no hay que olvidar el indudable encanto de sus 17 playas, que se pueden disfrutar buena parte del año gracias a los 300 días de sol y la temperatura media de 18,7ºC.
EL MODERNISMO
A mediados del siglo XIX, miles de jóvenes de Sitges emigraron a las colonias españolas en América con el propósito de hacer fortuna. Muchos de esos aventureros consiguieron su sueño y volvieron. Fueron nombrados popularmente “americanos” y formaron la nueva burguesía de la ciudad. A ellos se debe la construcción de muchos de los edificios de estilo modernista que se pueden encontrar por sus calles.
Parte de este esplendor se debe a Santiago Rusiñol, que en 1891 se instaló en el Cau Ferrat de Sitges atraído por su luz y sus posibilidades pictóricas, así como por la comunidad de pintores de la escuela luminista. A partir de aquí la ciudad se convierte en un lugar de encuentro para los artistas de la época. El pintor y dramaturgo fue un excelente dinamizador de la vida cultural, en parte impulsado por las cinco Fiestas Modernistas que organizó y que congregaron a los músicos, literatos, críticos, escultores y pintores más importantes de Cataluña.
Un paseo por el centro de la villa, especialmente las calles Illa de Cuba y Francesc Gumà, muestra obras de algunos de los más destacados arquitectos de la época, como Gaietà Buïgas, con excelentes ejemplos del decorativismo en algunas de las fachadas, con trabajos de hierro forjado, cerámica, esgrafiados o vidrieras.
Ahí están la Casa Bonaventura Blay (1901), la Casa Manuel Planas (1908) o la Casa Pere Carreras (1906), sin olvidar el interior del Teatro Prado, donde se celebraron dos de las fiestas modernistas del maestro Rusiñol. La ruta puede continuar con la visita del Patio Azul, el único que se conserva de estas características y que sirvió de fuente de inspiración para el pintor, no solo para sus cuadros, sino incluso para la obra de teatro del mismo nombre.
El Museo Cau Ferrat, que fuera la casa-estudio del artista, alberga una gran colección integrada por obras de El Greco, Ramon Casas, Ignacio Zuloaga, Picasso y el propio Rusiñol, entre muchos otros, así como una importante muestra colección de hierro forjado, cerámica y vidrio. Además de Cau Ferrat, la ciudad cuenta con una importante oferta museística, buena elección para ofrecer un plus cultural a cualquier evento, como el anexo al Palau Maricel, el Museo Romántico Can Llopis o la Fundació Stämpfli, especializada en arte contemporáneo.
LUGARES PARA REUNIONES
Además de los espacios para grupos numerosos, localizados sobre todo en los hoteles Meliá y Dolce, detallados en el apartado de Recomendados, la bella localidad mediterránea ofrece varios venues singulares donde imprimir un carácter diferente a los eventos. Por ejemplo, la Casa Bacardí, en el emblemático edificio modernista del Mercat Vell, abierta a la organización de gymkanas, masterclass de coctelería, formaciones o presentaciones de producto, entre otras actividades. Como complemento, ofrece un recorrido guiado a través de sus diferentes salas, donde los asistentes se sumergen en la historia de Sitges, su relación con la familia Bacardí y la revolución que ésta aportó, hace 150 años, al proceso de elaboración del ron.
Otro de los sitios que merecen la pena es el Palau Maricel. Construido en 1910 por el millonario norteamericano Charles Deering para alojar sus colecciones de arte, en la actualidad es uno de los espacios más emblemáticos de Sitges, y donde mejor se lucen los eventos. La planta noble del palacio presenta dos salones de gran belleza: el Saló d’Or y el Saló Blau, cada uno de ellos con su particular decoración. Habilitadas para recepciones y actos al aire libre, las terrazas constituyen un privilegiado mirador sobre el Mediterráneo.
En las proximidades también se pueden encontrar opciones interesantes. Es el caso de la Masia d’en Cabanyes, en el municipio de Vilanova i la Geltrú. De estilo neoclásico y señorial, inspirada en modelos del renacimiento italiano, es un espacio con personalidad y muy versátil. La sala Alexandre de Cabanyes, sin columnas y con luz natural ofrece una rica decoración del siglo XIX. El lugar se complementa con la galería porticada que lo envuelve, ideal para los coffee-breaks, y por un gran jardín romántico con capacidad para unas 250 personas.
A cinco minutos de Sitges, en la localidad de Sant Pere de Ribes, la finca Mas Solers combina la elegancia de un palacete de estilo novecentista de finales de siglo XIX con un equipamiento a la última. Entre sus espacios destaca el salón Hispano Suiza, de 1.200 m2, así como el entorno con sus 6.000 m2 de jardines.
OCIO Y GASTRONOMÍA
La importante carga cultural y sus venues históricos, no pueden ocultar el hecho de que Sitges es uno de los puntos neurálgicos de la restauración de calidad y el ocio nocturno de la costa mediterránea española. Una característica para tener en cuenta, porque la oferta es tan diversa como sofisticada.
Además, y como no podía ser menos, la práctica de deportes náuticos es uno de sus grandes reclamos, desde las excursiones en barco por el litoral, hasta salidas más atrevidas en canoa o para practicar windsurf. También es un buen lugar para organizar una regata. En la zona tienen su sede numerosas empresas de incentivo.
La gastronomía, típicamente marinera, es otro de los puntos fuertes del destino. Además, los vinos procedentes de la vecina región del Penedès, que cuenta con su propia denominación de origen, redondean maravillosamente el producto. De hecho, la villa está rodeada de viñedos, por lo que es un lugar ideal para programar catas o maridajes en la Torre del Beguer, Bodegas Torres o las cavas Vilarnau.
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MELIÁ SITGES ****
Todo un gigante de las reuniones, con más de 300 habitaciones y 4.000 m2 de salones multifuncionales que pueden recibir hasta 2.000 invitados y acoger diversos eventos simultáneos. El centro de convenciones dispone de recepción individualizada, con un amplio hall para coffee-breaks, cócteles y aperitivos. Su auditorio tiene capacidad para 1.380 personas, un escenario de 225 m2 sin limitaciones de accesos y una acústica excepcional. El equipamiento se completa con los medios técnicos más avanzados.
Carrer de Joan Salvat-Papasseit, 38
Tel. 938 110 811
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DOLCE SITGES *****
Otra de las referencias MICE, a pocos minutos del centro de la ciudad. Cuenta con 263 habitaciones y suites con terraza, la mayoría situadas frente al mar. Todas ellas comparten un ambiente cálido e íntimo con una decoración chic y moderna. Además, ofrece 2.175 m2 de espacios para eventos con un anfiteatro, 11 salas de reuniones y 27 salas de subcomisión.
Av. Camí de Miralpeix, 12
Tel. 93 8 10 9 000
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CALIPOLIS ****
En primera línea de costa y en el mismo centro de Sitges, combina el encanto de su ubicación con las prestaciones de un gran hotel. Alberga 170 habitaciones reformadas y con vistas al mar, además de piscina de verano, solariumy salón-bar con terraza. Dispone de wi-fi gratis en todo el establecimiento. Para convenciones, reuniones y actos sociales dispone de un gran restaurante con vistas al paseo y ocho salones con luz natural.
Avenida Sofía, 2
Tel. 938 941 500
[email protected]
TERRAMAR ****
Ubicado en primera línea de mar, con una panorámica espectacular de la villa y junto al campo de golf. Totalmente reformado en 2014, cuenta con cuatro restaurantes temáticos, así como bares, zona de chill-out, discoteca ybeach club. La oferta para eventos está formada por siete salas de reunión, todas ellas exteriores, con luz natural y totalmente equipadas.
Pg. Marítim, 80
Tel. 938 940 050
[email protected]
EL VIVERO DE SITGES
Un local de referencia desde hace más de 40 años por su cocina tradicional. El nuevo diseño, obra de la reconocida diseñadora Estrella Salietti, refuerza la impresión de estar casi sobre el mar. Con capacidad para 180 comensales, el restaurante dispone de un espacio polivalente para todo tipo de eventos.
Paseo Balmins, s/n
Tel. 938 942 149
[email protected]
PICNIC
En pleno paseo marítimo, delante de la playa, tiene una cocina basada en especialidades marineras, arroces y pescados. Consta de varios comedores, uno de ellos privado, y dos magníficas terrazas con capacidad para 200 personas. El lounge bar es un espacio perfecto para presentaciones y eventos.
Passeig de la Ribera, s/n
Tel. 93 8 110 040
[email protected]










