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Minor Hotels organiza Chef Masters League, su primera competición gastronómica

Minor Hotels

Minor Hotels ha celebrado en Casino de Madrid, gestionado por NH Collection Hotels & Resorts, la gran final de Chef Masters League, una iniciativa internacional creada para reconocer el talento gastronómico de sus equipos e impulsar la excelencia culinaria. La primera edición reunió a cerca de 100 profesionales de 97 hoteles, 20 nacionalidades y cinco de sus marcas.

Minor Hotels organizó la pasada semana la gran final de Chef Masters League, su primera competición culinaria interna de carácter internacional, promovida por el Departamento de Food & Beverage de Minor Hotels Europe & Americas.

Tras una exigente jornada de competición, el jurado proclamó vencedor de la primera edición de Chef Masters League a Marco Van Rutten, chef de Anantara Grand Hotel Krasnapolsky Amsterdam. 

Esta primera edición contó con una participación inicial de cerca de 100 profesionales inscritos, en representación de 97 hoteles diferentes. Las marcas participantes fueron NH Hotels, con 43 hoteles; NH Collection, con 37; nhow, con 6; Anantara, con 5; Tivoli, con 4; y Avani, con 1 hotel.

Chef Masters League contó con un jurado formado por tres perfiles de referencia en el ámbito gastronómico internacional: Paco Roncero, Chris Naylor y Roberto Ruiz Vélez.

Tres fases

El concurso se desarrolló en tres fases diferentes. En la primera, denominada Inscripción y Receta Original, cerca de 100 candidatos presentaron una receta original acompañada de un escandallo y del proceso de elaboración paso a paso. Los platos debían reflejar la identidad local de cada chef, incorporando ingredientes, técnicas y matices propios de su gastronomía regional.

En la segunda fase, correspondiente a las semifinales, solo 9 chefs fueron seleccionados. En esta etapa, los semifinalistas tuvieron que elaborar una nueva receta a partir de una market list acotada y común para todos los concursantes.

Sus propuestas fueron evaluadas en directo mediante un Culinary Meet-up por un jurado internacional, que valoró el atractivo visual, la creatividad, la precisión del escandallo, la escalabilidad del plato a otros hoteles y la capacidad de presentación de cada chef.

La tercera fase culminó con la gran final, celebrada el 2 de julio en el Casino de Madrid, gestionado por NH Collection Hotels & Resorts, donde los tres mejores chefs clasificados compitieron por el título de Chef Masters League.

Tres finalistas

Los tres finalistas representaron la diversidad, la experiencia y el talento culinario de Minor Hotels.

Gabriele Barrale, de Italia, chef del NH Collection Palermo Palazzo Sitano, llegó a la final con 10 años de experiencia en cocina. El más joven de los tres finalistas destacó por adaptar los ingredientes de la market list para rendir homenaje a las técnicas tradicionales de la cocina siciliana.

Juan Sebastián Rojas Galindo, de Colombia, chef ejecutivo del NH Collection Bogotá WTC Royal, cuenta con 15 años de trayectoria. Su propuesta sobresalió por el uso del producto local, la promoción de la cocina tradicional colombiana y su visión sobre la industria gastronómica.

Marco Van Rutten, de Países Bajos, chef ejecutivo del Anantara Grand Hotel Krasnapolsky Amsterdam, aportó 32 años de experiencia. Destacó por poner en valor el producto local y la cocina de aprovechamiento integral, demostrando un alto nivel de habilidad y el dominio de técnicas modernas.

La gran final: técnica, creatividad y presión

La final se celebró en directo en el Grand Ballroom del Casino de Madrid, un edificio construido a principios del siglo XX, declarado Bien de Interés Cultural y considerado una obra maestra de la arquitectura ecléctica.

La prueba consistió en presentar y elevar a la categoría de obras de arte tres Clásicos de Hotel: una ensalada, un sándwich y una hamburguesa. Cada chef tuvo que reinterpretar estas elaboraciones desde una mirada propia, manteniendo su esencia reconocible y demostrando su capacidad para transformar platos habituales de la restauración hotelera en propuestas de alto nivel gastronómico.

La dinámica exigió una presentación rigurosa en intervalos de un plato cada 30 minutos. Cada finalista sirvió cinco raciones idénticas por cada elaboración ante el jurado.