A CORUÑA. Mirando al mar

A CORUÑA. Mirando al mar

MIRIAM GONZÁLEZ

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Coruña galerías de la Marina desde Palexco

Las galerías acristaladas del paseo de la Marina dan la bienvenida a quienes ponen un pie en A Coruña. Con un poco de imaginación pueden parecer una gran sonrisa abierta al océano, en este rincón de la península donde por poco acaba el mundo. Una ciudad que engancha a todo el que pasa por allí porque lo tiene todo: buena gente, mucha historia y una gastronomía que deja sin palabras. Aquí las reuniones y los eventos lucen y saben mejor.

 

Con solo sentarse un rato en la plaza de María Pita es suficiente para hacerse una idea de lo que es esta ciudad que mira siempre al mar. Tan pronto puede aparecer una banda de gaitas, un marinero un poco perdido al llegar a tierra, o gente con traje tomando una Estrella Galicia después del trabajo. Así, en general, es una “ciudad divertida en la que se pasa muy bien”, Picasso dixit.

A Coruña vive sin prisa la vida de una ciudad de tamaño medio donde casi todo está al alcance de la mano. Y sin mucha pausa, en perenne y constante cambio. Lo que siempre permanece es el mar que abraza a la capital formando una península, su pareja de baile desde tiempos remotos. Y como suele pasar en todas las relaciones, hay mejores momentos que otros.

La mayor parte son buenos, pues al mar —que en realidad es océano— le debe la ciudad el clima atlántico, con temperaturas suaves durante todo el año, especialmente envidiables por el resto de peninsulares en verano. También es responsable de llenar la lonja coruñesa —y por ende los mercados y restaurantes— de pescados y mariscos de auténtico sabor costero: difícil de describir, pero muy fácil de reconocer.

Sin embargo, por la mar llega también algún que otro temporal y, tiempo atrás, hasta los piratas. La flota del mismísimo y temido Sir Francis Drake intentó hacerse con el enclave, lo que dio pie a la heroica defensa que hizo célebre a María Pita. Mucho antes fueron los romanos los que dieron nombre a la ciudad, Brigantium, y algo mucho más duradero: la torre de Hércules, y su símbolo más reconocible. Desde el primer siglo de nuestra era este faro, declarado Patrimonio de la Humanidad, vigila desde sus 55 m de altura que todos los barcos lleguen a buen puerto. Porque todavía sigue en uso; no es solo un reclamo turístico.

Siguiendo el curso del paseo marítimo más largo de Europa (13 km) se llega hasta el Aquarium Finisterrae, más conocido como  lo que es, la ‘Casa de los Peces’. Este espacio se sumerge en la vida submarina con todo lujo de detalles sobre la fauna y flora, cómo funcionan las mareas… Y haber peces, haylos. De hecho, las 338 especies que conviven en las instalaciones son testigos ocasionales de eventos con auténtico sabor marino.

La sala Maremágnum puede llegar a acoger entre 150 y 200 personas con el telón de fondo de las gigantes peceras. Para reuniones más exclusivas —hasta 50 personas— el Aquarium ofrece la sala Nautilus, un auténtico viaje al mundo del Capitán Nemo. No llegan a ser 20.000 leguas, pero sí supone una estimulante experiencia bajo el mar, con tiburones y corvinas pululando alrededor.

SIEMPRE JUNTO AL MAR

El Aquarium forma parte de los Museos Científicos de A Coruña, junto con la Casa de las Ciencias y la Domus. Éste último fue el primer museo interactivo dedicado al cuerpo humano. Y sí, también en este espacio pueden celebrarse eventos de pequeño tamaño, o bien aprovechar las vistas a la bahía del Orzán que ofrece el restaurante anexo al museo.

Porque el mar y el graznido de las gaviotas acompañan en casi cualquier rincón de A Coruña, con el aliciente además de tener más de 2 km de playas urbanas. De la reunión con corbata al bañador en la arena solo hay un paso. De hecho, las más grandes, como Orzán o Riazor, están enfrente de Palexco, el palacio de congresos y exposiciones. O casi. Solo hay que atravesar el istmo que forma el centro de la ciudad, calles comerciales y edificios modernistas por medio. Por el camino también se puede encontrar la casa donde vivió Picasso cuatro años, hoy reconvertida en museo.

El recinto de Palexco, frente a las galerías acristaladas que saludan al mar, una de las postales clásicas de la ciudad, ofrece a los organizadores de eventos y congresos 9.000 m² de superficie regados por la luz costera del mar y distribuidos en 19 salas con distintas capacidades. Desde las 70 personas que pueden albergar las salas más pequeñas hasta las 1.500 del auditorio, todos los emplazamientos llevan nombres que hacen difícil olvidar al mar: Sotavento, Bitácora, halls de Proa y Popa… Y con el añadido de la terraza, desde la que se puede contemplar una excelente panorámica.

A 20 minutos a pie del centro de congresos —lo de las distancias es un tema menor en A Coruña— se levanta otro de los venues más emblemáticos de la ciudad. El Palacio de la Ópera, precursor de Palexco, además de ser sede de la Orquesta Sinfónica de Galicia, es la casa por donde pasan los mejores eventos culturales de la ciudad. Y aquí se pueden seguir organizando eventos. De hecho, el Auditorio Principal cuenta con algo más de 1.700 butacas. Además, dispone de otras 11 salas para reuniones de menor tamaño, con capacidades que varían desde las 60 hasta las 400 personas en montaje de teatro.

MÁS ALLÁ DEL CENTRO

Para grandes eventos, la referencia es Expocoruña. Con más de 25.000 m² de espacio disponible, de los que 18.900 m² están cubiertos, en este mega recinto se puede organizar todo lo imaginable: desde presentaciones de producto hasta grandes congresos y ferias, así como reuniones de menor tamaño en un espacio totalmente personalizable. Un venue que se define por su versatilidad. De hecho, las posibilidades son tantas como creatividad (y presupuesto) tenga el organizador, ya que los 14 espacios con los que cuenta el recinto se complementan entre sí, con el fin de ofrecer todas las facilidades de una experiencia total.

El Atrio Central es el núcleo principal de Expocoruña, con una superficie de 5.200 m² y una altura máxima de 17 m. Además, tantos para grandes congresos como reuniones menores, el recinto dispone de tres aulas panelables con una superficie total de 150 m² que se pueden utilizar como espacio para secretaría técnica, cursos de formación, salas de prensa, backstage de desfiles, etc. También cuenta con un auditorio con aforo de más de 420 personas. Y todo esto a tres minutos en coche del centro y a cinco del aeropuerto.

En la misma comarca de A Coruña también se pueden encontrar sedes singulares para la organización de eventos. Un poco más lejos, a 15 o 20 minutos en coche del centro, no faltan espacios con encanto en los que respirar la tradición adaptada a los nuevos tiempos y circunstancias. Porque, ¿cómo irse de este enclave gallego sin disfrutar de una jornada en un típico pazo?

En la parroquia de Rutis, en Culleredo, se alza una espléndida casa señorial del siglo XIX que se ofrece para eventos de todo tipo en los que no suele faltar el típico conxuro de las queimadas. El salón principal del Pazo de Vilaboa puede dar cabida a 500 personas en formato banquete. También cuenta con otras cuatro salas decoradas con mucho gusto para convocatorias más pequeñas. Aunque, si algo llama la atención son los jardines, con árboles centenarios, ideales para celebrar eventos al aire libre, donde dan ganas de ponerse a leer poemas de Rosalía de Castro.

Por su parte, la Finca Montesqueiro, ubicada en Oleiros, es lo más parecido al concepto de pazo, pero en moderno. Nunca fue una villa, sino que se hizo hace cinco años por y para los eventos, aunque la impresión es la misma. Sus instalaciones son un gustazo. Merece la pena asomarse al Salón Dorado, con capacidad para 400 personas en banquete, para ver el original entramado de varillas en el techo que, además de decoración, aporta una singular luz al espacio.

Completan las instalaciones otro salón algo más pequeño y un jardín con arces y camelias, así como una terraza para disfrutar de las vistas. En total, más de 1.200 m² de espacio disponible para eventos en un ambiente de los más cool. Y como en todos los demás espacios coruñeses, con el regalo para los sentidos que supone ponerse delante de un plato. A Coruña también queda en la memoria por el paladar.

RECOMENDADOS

MEGA MUNDO ESTRELLA GALICIA
Es casi imposible hablar en Galicia en general y A Coruña en particular sin asociarlo a la estrella gallega más conocida en España. En 1906, la familia Rivera comenzó a elaborar la cerveza Estrella Galicia en la fábrica de Cuatro Caminos. Este año se acaba de inaugurar la experiencia Mega Mundo Estrella Galicia, una actividad que asegura 100% la conversión en beer lover. Se trata de un espacio de 2.500 m² en el que de forma interactiva y muy amena explican el procedimiento de elaboración desde que es un grano de cebada hasta que la degustamos en el vaso. La visita repasa también la historia de la familia Rivera y los hitos más importantes de la marca. Además, se pude completar con un taller para aprender a tirar una caña en condiciones. Por supuesto, no hay visita que termine sin la pertinente cata. Además, el recinto cuenta con facilidades para la celebración de eventos en sus instalaciones, tanto en la sala de degustación como en el salón de actos.
www.mundoestrellagalicia.es


TORRE DE HÉRCULES
Nadie debería abandonar la llamada ‘ciudad herculina sin conocer su principal símbolo. Cuenta la leyenda que el gigante Gerión tenía atemorizados a los habitantes del asentamiento romano de Brigantium y éstos decidieron pedir ayuda a Hércules. Después de una intensa lucha, éste enterró al coloso bajo una colina sobre la encendió una antorcha y, de paso, fundar la ciudad de A Coruña. Los libros dicen que la torre la construyeron los romanos en el siglo I para guiar las naves que iban destino a las islas británicas. Su luz no se ha apagado desde entonces y es, de hecho, el faro más antiguo del mundo. Leyenda e historia se puede conocer en visita teatralizada de la mano de Míl Espáine, el padre de los celtas, según la mitología irlandesa. También se hace un recorrido por el parque escultórico de la torre de Hércules, un museo al aire libre cuajado de leyendas.
www.dmcgalicia.com

NH COLLECTION A CORUÑA FINISTERRE *****
Es el único cinco estrellas de A Coruña y desde junio lo gestiona NH Hotel Group. Ha entrado en la cadena por la puerta grande ya que, tras un buen lavado de cara, ha pasado al portfolio de la marca premium. Está cerca de todo —Palexco incluido—, pero lo suficientemente apartado. Sus habitaciones tienen unas vistas estupendas de la ciudad y cómo no, del mar. Dispone de 6 salas, con capacidad hasta 1.000 personas, por lo que ni siquiera hay que salir de allí para celebrar un evento. Para terminar una intensa jornada de trabajo, un paseo hacia el casco antiguo o una sesión wellness en el spa lo terminan de arreglar todo.
Praza Parrote, 2- 4
Tel. 916 008 146
www.nh-hoteles.es

EUROSTARS ATLÁNTICO ****
Lo mejor de este hotel es su proximidad a Palacio de Exposiciones y Congresos de La Coruña: a menos de dos minutos andando. Y es que el Eurostars Atlántico está en el puerto, y eso implica que también está al lado de la Marina, del casco histórico. Las 199 habitaciones están decoradas con un estilo funcional. Dispone además de 6 salas de reuniones que pueden dar cabida a 250 personas. Un hotel muy cómodo para descubrir la ciudad sin tener que desplazarse mucho.
Avenida Porto da Coruña, 4
Tel. 981 226 500
www.eurostarshotels.com

MELIÁ MARÍA PITA ****
Ubicado en el paseo marítimo, frente a las playas de Orzán y Riazor y a pocos minutos andando del centro. El hotel tiene 180 habitaciones dobles —las superiores con espectaculares vistas al mar— y 3 suites. Además, cuenta con 6 salas de reuniones, una de ellas con carpa exterior anexa. Desde la terraza se puede disfrutar de una de las mejores panorámicas del atardecer coruñés.
Avenida de Pedro Barrié de la Maza, 3
Tel. 981 205 000
www.melia.com

ÁRBORE DA VEIRA
El es el único restaurante con estrella Michelin de A Coruña y, desde luego, merece la pena darse un homenaje en una de sus mesas. La cocina rinde un tributo gastronómico al Atlántico con productos de proximidad y temporada dando forma a los menús de degustación —a elegir entre ocho y doce platos— o a las delicatesen de la carta firmada por Luis Veira. Su magnífica ubicación, completa una experiencia total.
Estrada Os Fortes, s/n
Tel. 981 078 914
www.arboredaveira.com

A MUNDIÑA
Este restaurante, ubicado en la calle principal del centro, es ideal para disfrutar de la ‘cociña mariñeira’ de Galicia. Con esa carta de presentación y los pescados de las lonjas de Costa da Morte es inevitable sentarse a la mesa con la impresión de que algo bueno va a pasar en el plato. Gastronomía tradicional con un toque de vanguardia que no defrauda. Y para abrir boca, nada mejor que empezar a sentirse en casa en la taberna antes de pasar al restaurante.
Calle Real, 77
Tel. 881 899 327
www.amundina.com

A PULPEIRA DE MELIDE
Es una de las primeras recomendaciones al llegar a la ciudad: “tienes que ir a Melide”. En este restaurante de tradición familiar el pulpo es el protagonista. Realmente se deshace en la boca. El buen producto es el pilar de la fama bien ganada a base de platos sencillos con auténtico sabor a ría. Imperdonable irse de allí sin probar el postre.
Plaza de España, 16
Tel. 981 152 197
www.pulpeirademelide.com