Inicio TENDENCIAS PANORAMA EL VIAJERO TECNOLÓGICO. En busca de la movilidad absoluta

EL VIAJERO TECNOLÓGICO. En busca de la movilidad absoluta

Álvaro Martín

Todo fluye… tecnológicamente. El mundo del viajero corporativo se beneficia de continuos adelantos inimaginables hace muy poco tiempo. Prácticos avances en la gestión, los transportes, las reuniones… Y en el epicentro, la movilidad absoluta. Las aplicaciones, para algunos demasiadas, y las distintas herramientas que las integran se han convertido en iconos indispensables en cualquier dispositivo móvil. ¿O todavía no?

Hace tan solo un mes se hizo público en un mismo día que Microsoft ya piensa en Windows 10, que Google creará un operador móvil virtual y que Ikea venderá muebles en los que se podrán cargar los dispositivos móviles… Estos anuncios, lanzados durante la celebración del Mobile World Congress en Barcelona, no hacen sino refrendar que el mundo es hoy por hoy pura tecnología, y que la apuesta del ser humano por la interconexión crece de manera exponencial.

En una sociedad en la que la atención que provoca un nuevo dispositivo o servicio dura solo hasta la presentación del siguiente, en una carrera en la que no parece haber meta, el viaje de negocios constituye un segmento representativo a la vez que apasionante.

«El entorno en el que vivimos está digitalizándose a marchas forzadas y el mundo de los viajes no es una excepción. Los viajeros cada vez tienen al alcance de su mano más información», reflexiona Eduardo González, director comercial de Carlson Wagonlit Travel España. Su compañía, además de por volumen de negocio, es también referente por sus aplicaciones tecnológicas aplicadas al mundo del viaje. Y esto es porque consideran que es una necesidad para el futuro: «La proliferación de Internet y los desarrollos en materia de tecnología móvil harán que en 2020 el mundo entero esté conectado online», explica González. Pero ¿cuáles son las claves de esta evolución?

 

PALABRA DE TRAVEL MANAGER

En el estudio Prioridades de la Gestión de Viajes para 2015 de CWT, más de la mitad de los gestores encuestados consideran una prioridad utilizar los datos de los viajes para elaborar análisis predictivos y comparativas, implementar una solución de seguimiento de tarifas y cambio de reservas, promocionar las aplicaciones móviles para incrementar la eficiencia de los viajeros durante sus desplazamientos, utilizar el big data para adaptar la política de viajes, racionalizar los procesos de gestión del gasto y, finalmente, tener en cuenta las oportunidades de precios dinámicos para las compras de hotel. Y esto solo es posible con un desarrollo tecnológico sostenido.

No obstante, como en cualquier sector, el cliente marca el paso. «La opinión de los clientes se incorpora de forma sistemática para las mejoras de nuestro servicio y en el desarrollo de nuevos productos y evolución de nuestras aplicaciones», comenta José Blanco, director Comercial de Europcar, quien incide en que el del alquiler de vehículos «es un sector muy competitivo, y las novedades tecnológicas, además de la calidad de tu servicio, son los ejes que pueden llegar a marcar la diferencia para que tu oferta sea siempre la mejor».

Herramientas profesionales como Click4wheels o EuropcarBiz facilitan la gestión de sus alquileres, mientras que la optimización de procesos y la sencillez de los trámites tienen una muestra en eReady, que permite preparar el contrato de alquiler con anterioridad a su llegada a la oficina o el uso de terminales móviles para devolver el vehículo directamente en el parking, sin pasar por el mostrador en grandes estaciones. «Gracias a estos avances, ahorramos mucho tiempo a nuestros clientes y a su vez mejoramos la eficiencia de nuestros procesos», asegura Blanco.

 

TECNOLOGÍA DE ALTOS VUELOS

Otro gran laboratorio tecnológico es el sector aéreo, que lleva en su adn una constante evolución. Seguridad, comunicaciones, agilización de procesos… Todo tiene su recorrido. Akbar Al Baker, director ejecutivo de Qatar Airways, daba en la clave durante la presentación de su nueva herramienta Privilege Club de la aplicación móvil de su compañía: «La movilidad es cada vez más importante en un mundo donde las personas pueden tener que cambiar o adaptar sus planes de viaje en el último momento». Precisamente ese dinamismo impregna un sector en el que aplicaciones de información actualizada, aviso de retrasos, cancelaciones o recálculo de rutas son las más descargadas, lógicamente junto a las de consulta de horarios, reserva y facturación.

El recién inaugurado aeropuerto de Hamad, con las últimas prestaciones en cada rincón; herramientas de obtención de visado electrónico en la web de la compañía; el sistema My Q-Tag de impresión de pegatinas para facturación de equipaje, y las aplicaciones qloud —para pilotos— y qruise —para personal de cabina— con toda la información actualizada, son solo ejemplos de la revolución tecnológica que viven las compañías aéreas.

Y todo sin contar con la joya de la corona: los aviones. Airbus y Boeing compiten ferozmente por sacar de sus cadenas de montaje auténticos milagros tecnológicos. El último es el A350 XWB, que la aerolínea catarí presentó en Doha el pasado mes de enero. Ofrece lo último en aerodinámica, diseño y tecnologías avanzadas, con la mayor conectividad del mercado, hasta tal punto que reduce considerablemente incluso el tiempo que se tardaría en averiguar la causa de un posible accidente. Además, según Airbus, consume un 25% menos de carburante. Tecnología aplicada al ahorro.

 

¿CÓMO PAGO EL HOTEL?

Y tecnología aplicada a la facilidad de transacciones. Hace tan solo unos días, el grupo hotelero Marriot anunció que el pago en sus establecimientos podrá hacerse desde el iPhone 6, a través de Apple Pay,  y también con su wearable: el Apple Watch. Desde este reloj inteligente (hay otros, como los de Google, Samsung, Sony o LG, con sistema Android) ya se pueden usar aplicaciones de Expedia, TripAdvisor o American Airlines. La última compañía turística en presentar una ha sido Starwood, que ha apostado por The Starwood Preferred Guest. Con ella no solo se puede pagar el hotel, sino hasta abrir y cerrar las puertas de la habitación… Tecnología aplicada al confort.

 

UN FUTURO DE APLICACIONES

El estudio Prestaciones móviles: la gestión de los viajes en la economía digital, de CWT, tras preguntar a casi 2.000 viajeros de negocios y a 173 gestores de viaje de todo el mundo, llegaba a la conclusión de que una de cada cuatro reservas online que se realicen en 2017 se efectuarán desde un dispositivo móvil. Paralelamente, se modificarán los modos de control por parte de los gestores de viaje e influirá en la experiencia del viajero corporativo, que además tendrá una mayor conexión con su empresa. En dos años, afirma el estudio, el número de reservas desde la tablet o el smartphone se duplicará.

Pese a la bondad del mundo app, en cada vez más foros, especializados o no, se comenta que estamos viviendo una segunda burbuja tecnológica: la de las aplicaciones. Todos los días se presentan nuevas funcionalidades, y los catálogos para Android y iOS comienzan a ser interminables. El segmento del viaje en general y del corporativo en particular no podían ser menos.

El número es enorme y sigue creciendo. Para los amantes de los catálogos, más de 200 aparecen de la Guía apps turísticas 2015, exhaustivo recopilatorio anual que realizan Segittur e Intelitur. Fuera de nuestras fronteras, por citar alguna, la Mobile Travel App Guide, de ITB, muestra algo más de un centenar.

«Hay tal saturación de información, de aplicaciones, que al final el viajero no se decide a instalarlas. Es necesaria una simplificación de mensajes, una integración de aplicaciones en plataformas que aporten al viajero corporativo todo aquello que necesita», asegura Borja Rodríguez Niso, socio de ReiniziaT y Velentis, compañías dentro del ámbito de la consultoría estratégica, la tecnología y la innovación que tienen en el turismo uno de sus principales campos de juego.

Este reconoce que grandes proveedores, como CWT —con CWT to Go—, American Express Global Business Travel o BCD Travel, están avanzando en esa dirección, «pero, hoy por hoy, el problema es que para cubrir sus necesidades, el viajero se tiene que descargar por lo menos siete aplicaciones, y eso no es operativo. Al final provoca que no las utilice», concluye. Esa es la clave: la integración.

 

AVANCE SEGURO

Por supuesto, todo tiene que evolucionar con la máxima seguridad. «Uno de los mayores desafíos a los que se enfrenta la industria de los viajes de negocios es la forma de integrar efectivamente las expectativas y las tecnologías basadas en el consumidor sin sacrificar la seguridad o la eficacia», afirmaba Kim Goodman, presidente de American Express Global Business Travel, en la presentación de sus nuevas funcionalidades tecnológicas, entre las que destaca su plataforma AX Connect.

No obstante, esta integración no es fácil. La crisis ha suspendido las cuantiosas inversiones que hubieran sido necesarias y, según subraya Rodríguez Niso, «todavía en España no hay una cultura de mobility como en otros países». Y es que, según él, otra realidad «incómoda» detectada es que, pese a la amplia repercusión mediática, el uso de aplicaciones referentes al viaje corporativo no está tan extendido, frente a lo que sucede con las personales y de ocio, en las que España está en los primeros puestos de la listas de expansión.

Ahora, con un panorama económico menos negativo, puede comenzar el verdadero desarrollo corporativo que llevará a una mayor oferta de plataformas integradas, lo que redundará en una más competitividad y, por extensión, beneficios para el cliente.

 

Camino de integración

Para avanzar por este camino, el de la integración, CWT sugiere siete cuestiones a tener en cuenta a la hora de realizar la integración de servicios móviles: tomar cartas en el asunto para evitar las fugas en el programa de viajes, buscar el apoyo de proveedores adecuados, evitar el exceso de aplicaciones, adaptarse a la rapidez de los cambios en el aprovisionamiento y la demanda, trabajar de la mano de expertos en ti para tratar los temas relacionados con la seguridad, contar con la aportación de otros departamentos y, finalmente, formar a los viajeros y mantener una comunicación constante con los mismos.

A simple vista no parece fácil, pero merece la pena realizar el esfuerzo si redunda en esa ansiada integración. Tecnología, toda, pero con orden para hacer la vida más fácil al viajero corporativo, que a fin de cuentas es de lo que se trata.

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