ESTRASBURGO. Europa en el corazón

ESTRASBURGO. Europa en el corazón

Javier Carrión

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Palacio de la Música y Congresos

Parlamento Europeo, Tribunal Europeo de Derechos Humanos, Consejo de Europa, Defensor del Pueblo Europeo… ¿Puede haber algún lugar más identificado con el proyecto de unidad del continente que Estrasburgo? Francesa, pero pegada a la frontera alemana, los dos grandes motores de la UE, es la segunda ciudad diplomática de su país y la tercera en celebración de conferencias. Su bagaje internacional, quizá solo comparable al de Ginebra o Nueva York, y su belleza la convierten en una gran opción para el segmento MICE.

 

El visitante que se acerca a la capital alsaciana enseguida se percata de la belleza de esta ciudad, Patrimonio Mundial de la Unesco desde 1988, con su maravillosa catedral y su encantadora “pequeña isla”, líder en su país en la lista de las “smart cities” y con un amplio bagaje en la organización de eventos internacionales.

Estrasburgo está también abierta al deporte, con 600 km de rutas en bicicleta que conforman la red ciclista más extensa de Francia; es sostenible por su red de tranvías, la mayor del país, distribuida en 7 líneas; motor económico gracias a las explotaciones vinícolas alsacianas, que aportan al mercado siete variedades de fama mundial; y baluarte del turismo de reuniones y eventos, al ocupar la tercera posición en el ranking de las ciudades francesas.

Este liderazgo se acentúa en algunos sectores muy dinámicos que tienen que ver con el cuidado de la salud, la tecnología médica, la movilidad inteligente en vehículos, la robótica, la ecología industrial, los materiales de construcción y la industria del futuro, entre otros, que son impulsados también por su prestigiosa universidad, clasificada entre las 100 mejores del mundo, con cuatro premios Nobel actualmente activos y más de 50.000 estudiantes en sus aulas.

Todo este desarrollo docente y económico ha impulsado, como no podía ser de otra forma, las cifras de Estrasburgo en cuanto a actividad MICE. Una de las instalaciones más emblemáticas, dentro de su activo Centro de Convenciones, es el Palacio de la Música y de Congresos, que cuenta con 10.000 m2 de espacios para eventos, entre los que se cuentan 23 salas con luz natural, tres auditorios con 1.870, 1.265 y 500 asientos y un restaurante modular para 1.500 invitados.

Le siguen en importancia, dentro de una amplia oferta, el Parque de Exposiciones, que ofrece una superficie de 50.000 m2, y el Zénith Europe, con una capacidad para 12.000 personas para espectáculos y grandes eventos y 8.500 para conferencias. Además, Estrasburgo dispone de una variada planta hotelera, con 150 establecimientos de diferentes categorías, muchos de ellos con salas perfectamente equipadas y casi 10.000 habitaciones a disposición de los visitantes.

El Palacio de Música y Congresos de Estrasburgo, situado en el la Place de Bordeaux, fue construido en 1976 y ampliado en 1988, pero su renovación más importante se produjo en septiembre de 2016, cuando aumentó su superficie y cambió de imagen, sobre todo gracias al acero inoxidable que lo circunda,  armonizando las anteriores construcciones con el nuevo espacio. Ese minucioso trabajo de los arquitectos Rey-Lucquetet y Dietrich Untertrifalle ha permitido que el complejo pueda albergar ahora los mayores congresos de Francia.

Por su parte, el Parque de Exposiciones, propone en el norte de la ciudad 4 naves modulables con más de 24,000 m² de espacio, adecuadas para ferias comerciales, convenciones, cenas de gala y otros eventos recurrentes. Entre los más conocidos y populares destacan la Feria Europea de Estrasburgo, con 200.000 visitantes cada año en septiembre; la Feria de Saint-Jean, en los primeros días del verano; la Feria del Turismo, la Feria Europea de Anticuarios, el Salón de los Enólogos Independientes o la Feria de Arte Contemporáneo St-Art, en el mes de noviembre.

OTRAS SEDE MICE

Junto a estos dos buques insignia de la industria de las reuniones en la capital alsaciana existen unas cuantas sedes más que no se quedan a la zaga. Entre las más utilizadas está Zénith Strasbourg Europe, un estadio cubierto construido hace algo más de una década, ideal para todo tipo de eventos, desde competiciones deportivas, hasta conciertos, grandes convenciones, mítines o cenas de gala, con un aforo de 12.049 plazas. Llama la atención su techo, que puede alcanzar los 16 m de altura.

Ocho kilómetros lo separan del Centre de Conférences de l’Aar, en el barrio europeo, a veinte minutos andando del Parlamento. Se trata de un elegante y moderno espacio de eventos compuesto por dos salas plenarias, dos para subcomités y un área de recepción. El auditorio ofrece 250 asientos y anfiteatro, dos salas que se pueden unir. También se pueden agregar cabinas de traducción. La instalación destaca por su tecnología y comodidad en un hermoso entorno natural que se disfruta desde la terraza cubierta de 100 m2, decorada con flores.

Otras opciones dentro del perímetro de la ciudad son el CCI Campus Strasbourg, que ofrece ocho salas, entre las que destaca un anfiteatro equipado con material de alta definición para la organización de todo tipo de encuentros, y el Centro Europeo de Investigación de la Diabetes, junto al Hospital General, con un auditorio totalmente equipado que se completa con salas de reuniones y otras áreas de recepción y exposición.

Próximo a Estrasburgo, pero ya fuera de la ciudad, a unos 9 km, se pueden contratar espacios para reuniones en L’Illiade, el centro cultural de la ciudad de Illkirch-Graffenstade, que brinda siete dependencias modulares, y en Le Bischenberg, a 30 km,  una amplio venue dedicado por completo a reuniones, conferencias y seminarios que está ubicado en una zona verde con vistas a la gran llanura de Alsacia. Su propuesta es muy variada: un anfiteatro de 300 asientos, 18 salas, dos áreas de restauración, una de ellas panorámica, y 177 habitaciones para alojarse en el complejo.

Por último, Estrasburgo propone también un paquete de lugares históricos y tradicionales que se han especializado en la organización de grandes cenas de gala. En este apartado destacan algunos castillos, como el de Pourtalès, con siete estancias, incluyendo un Gran Salón, que pueden albergar a 285 comensales. El lugar ha recibido a ilustres huéspedes a lo largo de su historia, como Metternich, Luis II de Baviera, Napoleón III y la emperatriz Eugenia de Montijo o Franz Liszt.

Otro de los históricos es el Palacio Rohan, con sus suntuosos decorados interiores, construido en 1742 para el cardenal Armand-Gaston de Rohan-Soubise, príncipe-obispo de Estrasburgo; sin olvidar el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo, que exhibe obras de Monet, Picasso, Kandinsky o Brauner, o el Pabellón Josefina, que data de 1804, ubicado en pleno Parque de la Orangerie, junto a las instituciones europeas.

UN PASEO POR LA CIUDAD

Llegar a Estrasburgo es muy sencillo. Su aeropuerto internacional se encuentra a 9 minutos del centro de la ciudad y mantiene conexiones directas con muchas ciudades europeas, entre ellas Madrid, gracias a la compañía Air Nostrum, que cubre el viaje en dos horas y veinte minutos. También es interesante el segundo aeropuerto de Alsacia, en Mulhouse, a 90 minutos de Estrasburgo. Incluso los de Fráncfort, Stuttgart y Zúrich se sitúan a menos de dos horas y media. Otra alternativa es el tren de alta velocidad con varias líneas conectadas con París, Fráncfort y Lyon.

Quizás habría que empezar la visita paseando por la Pequeña Francia, el barrio más encantador y sugerente, aunque no siempre fue así. Su nombre se debe a la ocupación que sufrió en 1515 por las tropas francesas de Francisco I cuando regresaban de una campaña por Italia. Las puertas de la ciudad no se abrieron en aquella ocasión para un puñado de hombres aquejados del “mal francés”, o la sífilis, en un espacio pestilente, llamado popularmente de la “mala vida”, en el que trabajaban curtidores, molineros y pescadores.

Paradójicamente, hoy es la zona más visitada por los turistas. Las sencillas casas de adobe donde vivían los más pobres siguen luciendo una “K” dibujada en sus fachadas, aludiendo a los hombres con piernas y brazos que “abrazaban” a sus casas para que no se cayeran. Ahora son patrimonio de las clases más pudientes y es casi una misión imposible adquirir alguna de estas edificaciones de los siglos XVI y XVII caracterizadas por sus grandes tejados inclinados y sus desvanes donde en otro tiempo se secaban las pieles. Son las más fotografiadas de la ciudad, junto con los canales, las esclusas y la presa Vauban, desde donde se disfruta de la mejor vista de los Puentes Cubiertos, con sus cuatro torres defensivas del siglo XIV, y la parte medieval.

Caminando casi en paralelo por el río en dirección del corazón de esta gran isla fluvial aparece inmediatamente la Iglesia de San Tomás, la más grande después de la catedral, que exhibe en su interior el célebre mausoleo del Mariscal de Sajonia. Su mayor fama procede, en cambio, de la teoría de que Mozart, tras contemplarlo en una de sus visitas, decidió utilizarlo como referencia para la última escena de su ópera Don Giovanni.

Más adelante, tomando a la izquierda la rue du Maroquin y dejando a la derecha, en la otra orilla del río, el Museo Alsaciano, instalado en tres hermosas casas renacentistas, la silueta de la catedral asombra por sus dimensiones y su belleza escultórica. El templo se encuentra en el centro de una gran plaza pavimentada como muchas otras de origen medieval y reúne un excepcional conjunto de vidrieras de los siglos XII al XIV que muestran a los príncipes y emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico.

Por fortuna, casi todas se salvaron de su destrucción durante la II Guerra Mundial, cuando el pueblo las desmontó en el templo y las introdujo en cajas que fueron escondidas en un castillo de la Dordoña, primero, y en unas minas de sal norte de Alsacia, más tarde. Los estrasburgueses temían una invasión nazi, que se produjo finalmente, pero los soldados alemanes se encontraron una ciudad vacía y una catedral sin vidrieras. Solo una de ellas, en 1944, resultó dañada por una bomba de la aviación aliada y es la única de estilo moderno que se puede contemplar en el interior del templo desde 1959. Una Virgen con el niño, coronada con la bandera europea, regalo del Consejo de Europa.

Hay muchas más joyas en el interior de la catedral. Su maravilloso rosetón en un marco delicadamente calado, atribuido a Erwin de Steinbach, director de las obras del templo de 1284 a 1318; el cercano órgano, en forma de nido de golondrina, fijado al muro norte con sus muñecos articulados desde el siglo XIV; o el prodigioso reloj astronómico de 18 m en el crucero sur, cuyos doce apóstoles desfilan delante del Cristo todos los días a las 12:30 h

Por último, el famoso pilar de los ángeles (1230), una “maravilla en piedra” con doce esculturas maestras del gótico y un hombrecito que tiene los codos apoyados en una barandilla a unos metros de la columna. Según la leyenda, era un arquitecto rival que sigue esperando con su mirada fija, ochocientos años después, que el pilar se desmorone “por no poder soportar una bóveda de tal tamaño”. La obra es para muchos el más bello y sublime “Juicio Final” con Cristo y sus discípulos en el arte medieval.

SORPRESAS DEL CENTRO HISTÓRICO

Al abandonar el majestuoso templo resulta casi inevitable que la vista se dirija a la Maison Kammerzell, en una de las esquinas de la plaza de la Catedral, junto a la Oficina de Turismo. Se trata de la casa más bella de la ciudad, construida en el siglo XVI por el comerciante de quesos Martin Braun. Se puede visitar porque en su interior funciona con gran éxito un restaurante tradicional.  De la casa fascina la viguería esculpida de las plantas superiores, donde se puede ver la fecha de 1589 inscrita en el primer piso.

Hablando de esculturas, resulta todavía más sorprendente la visita al Museo Casa de la Obra Notre-Dame, para deleitarse con un puñado de estatuas originales de los portales de la catedral que se salvaron milagrosamente del furor revolucionario y otras obras maestras de la escultura de la Edad Media.

El recorrido del centro histórico genera muchas más sorpresas. Como la encantadora iglesia de San Pedro el Joven, la única de la ciudad que ha conservado su coro alto, con un claustro en el que subsisten unas pequeñas columnas del siglo XI y unas pinturas en el interior fascinantes. No hay que perderse la Navicella, réplica de la barca de San Pedro de Giotto, en el muro oeste o el Cortejo de las Naciones al pie de la cruz, a la izquierda de la entrada principal de esta iglesia protestante, donde destacan los abanderados de Castilla y Aragón. El templo es, sin duda, el favorito de los habitantes de Estrasburgo y en él se refugian para desconectar de los problemas de la vida diaria.

Ya fuera del casco viejo, la visita se puede concluir con un paseo a pie por el Barrio Alemán o Imperial, con sus plazas, grandes avenidas aireadas y decoradas con árboles, y los grandes palacios y edificios oficiales prusianos, con algún que otro guiño a las construcciones art noveau llamativas como la Casa Egipcia.

Un poco más apartado, pero comunicado incluso gracias a los barcos ómnibus de la ciudad protegidos por cristales panorámicos al estilo de los de Ámsterdam, el Barrio Europeo, con sus calles y edificios que evocan a los fundadores de la Unión: Jean Monnet, Winston Churchill, Robert Schuman, Louise Weiss

Estrasburgo fue elegida capital europea tras la II Guerra Mundial como símbolo de la reconciliación entre los pueblos y el futuro del continente. Actualmente es la única ciudad del mundo, junto a Nueva York y Ginebra, que alberga instituciones internacionales sin ser capital de un Estado. Por algo será.

RECOMENDADOS

EXCURSIÓN EN BATORAMA
Las excursiones en barco por el río Ill constituyen la atracción turística más popular de Estrasburgo. Durante los recorridos se puede descubrir la riqueza arquitectónica de los barrios de la Pequeña Francia, Tanneurs y los Puentes Cubiertos, la terraza Vauban, los impresionantes edificios civiles y religiosos, el barrio alemán y el europeo, con los edificios del Parlamento, el Consejo de Europa y el Tribunal de Derechos Humanos. Los comentarios emitidos a través de auriculares individuales están disponibles en doce idiomas, lo que da idea de la vocación internacional de la ciudad.

ESCUELA DE VINOS MAISON ARTHUR METZ
Fundado en 1904, Arthur Metz es uno de los principales productores de vino alsaciano y, sobre todo, del espumoso Crémants d’Alsace. Se encuentra en Marlenheim, en plena ruta de los vinos de la región, y permite entender mejor el proceso de elaboración de sus caldos que, por supuesto, pueden ser degustados tras la visita. El espacio multifuncional de la marca combina salas de reuniones, comedores, visitas a bodegas y catas de vinos con comentarios de expertos y enólogos.

PARQUE INDOOR DE BICICLETAS
Una excitante experiencia es la que ofrece el parque cubierto Stride, el más grande de los que se pueden encontrar en Europa, para disfrutar de la bicicleta de montaña. La atracción —situada en el 48, Chemin Haut de Estrasburgo— ocupa un espacio de 12.000 m² con unas instalaciones muy originales que funcionan como pistas de esquí y una señalización que refleja el nivel de dificultad: verde, azul, rojo y negro. Los circuitos se desarrollan en diferentes zonas  para probar diferentes especialidades con este vehículo: cross country, manejabilidad, piscina de espuma, pumptrack, iniciación…

MERCURE STRASBOURG PALAIS DES CONGRES ****
Está situado frente al Centro de Convenciones y a solo 5 minutos en tranvía del edificio del Parlamento Europeo. Destaca el espacio Europa, que ofrece una superficie total de 583 m² y un aforo para reuniones o cócteles de 500 personas, 300 en el caso de almuerzos o cenas. Este espacio, ubicado en la planta baja, está formado por siete salas modulares con luz natural y mobiliario moderno y ergonómico.
20, Place de Bordeaux
Tel. +33 3 8837 8000
www.accorhotels.com/es

HILTON STRASBOURG ****
En el distrito de las instituciones europeas, frente al Palacio de Congresos, y a solo 15 minutos en coche del aeropuerto. Todas las habitaciones cuentan con vistas a la catedral o al Parlamento Europeo y el acceso es gratuito a la sala de fitness y a la sauna del centro de bienestar. Para reuniones, el hotel pone a disposición de los organizaodres 14 salas de eventos modulares de 1.200 m² que pueden albergar hasta 650 invitados.
1, Avenue Herrenschmidt
Tel. +33 3 8837 1010
www.hiltonhotels.com

CHATEAU DE I´LLE  & SPA *****
Enclavado en un parque arbolado junto al  río Ill, el establecimientos es un auténtico santuario aislado con influencias de diseño francesas y alemanas, a 10 km de Estrasburgo. Sorprende su arquitectura del siglo XIX, con vistosos torreones, interiores de colores vivos y 62 elegantes habitaciones, además de instalaciones muy exclusivas de spa y dos magníficos restaurantes.
4, Quai Heydt. Ostwald
Tel. +33 3 8866 8500
www.slh.com/hotels/chateau-de-lile-hotel

MAISON DES TANNEURS
Posiblemente, el mejor de la ciudad. La antigua Cámara de los Curtidores, construida en 1572, se transformó en restaurante en 1949 y fue renovado con motivo de su cuarto centenario. El chucrut es la especialidad de la casa, aunque también resulta tentadora la terrina de pato con nueces o el magret de pato con salsa de miel y especias. Todo a las órdenes de François Lenhardt.
42, rue du Bain-aux-Plantes
Tel. +33 3 8832 7970
www.maison-des-tanneurs.com

L’ANCIENNE DOUANE
En el centro de Estrasburgo, este establecimiento está catalogado como monumento histórico y tiene capacidad para 600 personas en sus cuatro comedores privados, más el salón principal y el sótano Caveau. Excepcional cocina alsaciana que también puede disfrutarse en la terraza de verano con una vista excepcional sobre el río Ill.
6, rue de la Douane
Tel. +33 3 8815 7878
www.anciennedouane.fr

MAISON KAMMERZELL
Junto a la imponente catedral, este edificio renacentista de los siglos XV y XVI es una de las joyas arquitectónicas de la ciudad. Cuenta con diez salones privados que permiten recibir a 360 invitados. El lugar tiene reservado una zona de hotel y se accede a este singular espacio a través de una escalera del siglo XVI que conduce a las habitaciones de estilo contemporáneo.
16, Place de la Cathédrale
Tel. +33 3 88324214
www.maison-kammerzell.com