IRLANDA. Rebelde con causa

IRLANDA. Rebelde con causa

Fernando Sagaseta

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La legendaria y verde Irlanda, la apasionada, orgullosa y rebelde Irlanda, se ha subido de nuevo al tren de la recuperación. Y tenía ganas de ello  tras la prolongada crisis que ha soplado por medio mundo en los últimos años. Experiencia en sobreponerse a las circunstancias no le falta. Su historia está cargada de episodios adversos. Ahora los dos grandes polos del MICE —Dublín y Cork— se presentan con ímpetus renovados para dar lo mejor de sí mismos ­— que es mucho—  en las reuniones e incentivos.

Poner el pie en Dublín o en Cork es casi como estar en casa. Que se lo digan si no al aluvión de estudiantes españoles que se dejan caer por allí para mejorar su inglés. Los irlandeses conectan con nosotros. Son más afectuosos que sus vecinos británicos, los mismos que ahora están en pleno debate sobre la desconexión de la Unión Europea (Brexit) y, por qué no decirlo, les gusta más la juerga. Allí los pubs son como los bares en España, un verdadero club social…

Hay un cierto sentimiento de condescendencia hacia su fatalismo, inflado por su tortuosa historia, desde la Gran Hambruna de mediados del s. XIX, hasta la dominación inglesa, el traumático proceso de independencia o los llamados Troubles, el eufemismo para referirse al conflicto en Irlanda del Norte entre católicos y protestantes. En fin, ellos lo combaten con buenas dosis de humor negro y con un espíritu más bien tranquilo y apacible.

Este año Irlanda celebra el centenario del Alzamiento de Pascua (Eastern Rising), detonante de la posterior separación del Reino Unido, obtenida en 1921, unos hechos que dan testimonio del carácter rebelde (con causa, eso sí) de los irlandeses. Con esta efeméride, el país se ha venido arriba: los indicadores económicos han mejorado, vuelven las inversiones y todo luce más bonito…

DUBLÍN

Empezando por la muy georgiana Dublín, donde las construcciones contemporáneas van poniendo el contrapunto. La última de ellas es el puente Samuel Beckett, inaugurado en diciembre de 2009, el segundo que diseña nuestro simpar Santiago Calatrava sobre el mismo río Liffey, tras el de James Joyce. Lo cierto es que la construcción se ha convertido en un nuevo emblema de la ciudad por su estampa en forma de harpa, el símbolo del país, con permiso de la fábrica Guinness, que la adoptó (y registró) primero en su logo.

Pegado a él se alza el Centro de Convenciones de Dublín (CCD), un edificio impecable, recogido pero espacioso a la vez, en los mismos márgenes del río, que abrió sus puertas hace apenas unos cinco años. El enorme huevo acristalado que se incrusta en su fachada, preparada para realizar proyecciones en forma de mapping (ideal para las personalizaciones corporativas espectaculares), conforma un atrio soberbio que asciende hasta la última planta.

A nivel técnico, el centro alberga un auditorio de 2.000 butacas, 22 salas de reuniones de distintas capacidades y 4.500 m2 de espacios expositivos, además de los que se encuentran en los amplios rellanos, donde también se pueden organizar cócteles o presentaciones con excelentes vistas sobre la ciudad, sobre todo por la noche, cuando el edificio se engalana con ribetes de neón que dan al conjunto un aspecto muy llamativo.

También hace gala de los últimos avances en arquitectura sostenible, que le han valido no pocos galardones internacionales, y que se concreta, entre otros muchos aspectos, en el sistema de recolección de agua de lluvia montado en la azotea. El centro recicla además el 90% de la basura que se genera en los eventos. Otro punto nada desdeñable, dados los problemas de conectividad que se suelen manifestar en recintos con alta concentración de personas, es su red wi-fi, que puede dar servicio hasta  24.000 dispositivos móviles.

En esta zona recuperada que en sus tiempos dio cobijo a viejos almacenes se concentra ahora una planta hotelera que suma unas 6.000 habitaciones en un radio que se puede recorrer a pie. También han proliferado edificios de oficinas, tanto aquí, como al otro lado del Liffey, donde tienen su sede europea gigantes de la talla de Google,Facebook, Oracle o Microsoft, que han encontrado aquí un rentable acomodo gracias a los suculentos beneficios fiscales que ofrece el Gobierno irlandés y la municipalidad. Empresas españolas como Bankinter, BBVA, GES, elSantander o Saica también han puesto una pica aquí.

La excelente conectividad con España ha favorecido mucho este movimiento. Actualmente se pueden contar hasta 20 ciudades de nuestro país con vuelo directo. Además, en 2010 se inauguró la reluciente Terminal 2 del aeropuerto, al que se llega realmente en un santiamén gracias al túnel que se extiende a lo largo de una parte importante del recorrido desde el centro de la ciudad. Y un detalle simpático para matar el tiempo, por si la espera se alarga: en el aeródromo han montado un simulador con el que, por 45 €, se puede pilotar un B737.

PENSANDO EN GAÉLICO

La esencia y el orgullo irlandés se manifiesta, entre otras cosas, en los deportes tradicionales, a los que se les puede encontrar vínculos con el mundo MICE en un templo de profundo simbolismo como es el estadio de CrokePark, que en 2009 cumplió su 125º aniversario. Sus gradas respiran historia por los cuatro costados: el fondo conocido como Hill 16 aún conserva la estructura original, realizada con los escombros de O’Connell Street, arrasada por los ingleses durante el Alzamiento de Pascua. Todo un icono. Aquí también pesa la masacre cometida en 1920 por la policía títere creada por Londres, que acabó con la vida de 13 espectadores y un jugador.

Todo este oscuro pasado contribuyó a convertir el fútbol gaélico (parecido a rugby pero con balón redondo) y el hurling (una especie de hockey sobre hierba, que también cuenta con versión femenina: el camogie) en auténticos iconos de la identidad nacional, sobre todo porque en tiempos estuvieron prohibidos. Los grupos de incentivos disfrutarán sin duda de una clase práctica seguida de un partidillo, después de celebrar su reunión en los innumerables espacios que ofrece el recinto, unos espacios que huelen a nuevo, porque fueron remodelados hace poco más de un año. La mayoría de ellos tiene vistas al terreno de juego gracias a la enorme galería acristalada que rodea el estadio por el interior.

Como remate, la jornada puede finalizar con una visita guiada, con una vuelta por el interesante museo montado por la Gaelic Athletic Association (GAA), donde también se celebran cenas de gala de hasta 120 comensales, o con el Skyline Rooftop Tour, un circuito de plataformas metálicas que discurre por las alturas, desde donde contemplar Dublín y aprender algo de su historia.

Justo enfrente se encuentra el hotel The Croke Park, de la cadena local The Doyle Collection, que aunque no tiene vinculación societaria con el campo, trabaja codo o codo con sus gestores para dar servicio a los visitantes que necesiten alojamiento cercano. También cuenta con ocho pequeñas salas para reuniones de hasta 50 personas. A diez minutos en coche se sitúan notables venue culturales, como el 3Arena o el Gáis Energy Theatre.

SABER Y BEBER

Corpore sano in mente sana… La indiscutible institución del saber en todo el país es el Trinity College, un oasis genuinamente estudiantil en pleno centro de la capital, donde tiene su sede la Universidad de Dublín. Fundado por la reina Isabel I en 1592, el campus ocupa casi 20 hectáreas, con varios edificios llenos de encanto en torno a grandes patios y campos de juego.

Uno de los más sugerentes es el Dining Hall, que parece enteramente el comedor de la escuela de Harry Potter, abierto a eventos y cenas (con candelabros y todo) en las horas en las que no está ocupado por los estudiantes. Los grupos más ceremoniosos tienen a su disposición el púlpito desde el que antiguamente (y ahora también, para no perder la tradición) se daba las gracias a dios en latín por los alimentos. Al lado hay como un corral de comedias, que también se puede alquilar, así como un pequeño salón privado.

La gran estrella del Trinity es el Libro de Kells, uno de los manuscritos iluminados (ilustrados) más extraordinarios que se conservan de la Edad Media, custodiado como un tesoro en la Old Library.  Aquí se encuentra también la magnífica Long Room, su sala principal, con 65 m de largo atiborrados de anaqueles, desde el suelo hasta el techo, donde reposan 200.000 libros antiguos. La estancia se puede alquilar para cócteles o presentaciones con un gusto añejo y solemne como pocos lugares. El campus ofrece también dos centros de conferencias y aulas para reuniones en algunas de sus facultades, de construcción mucho más moderna.

Otros venues están relacionados con dos de las señas de identidad inequívocas de los irlandeses, con permiso deSan Patricio: el whiskey (escribir con “e” para distinguirlo del whisky escocés) y la cerveza negra. Una de las novedades en la ciudad es la Teeling Distillery que, a diferencia de otras, convertidas en museos, produce sin cesar el preciado líquido inventado por los monjes del s.XV y al que llamaron “agua de vida”. Sus instalaciones, inauguradas hace un año (aunque la marca data de 1782), están abiertas a la celebración de todo tipo de eventos con un máximo de 300 personas, que se pueden complementar, con catas, además de la visita a la fábrica o a la pequeña exposición.

Por lo que respecta a la cerveza, Guinness Storehouse es la gran referencia. De hecho, la fábrica, reconvertida en un edificio temático e interactivo, tremendamente seductor, es desde hace tiempo la principal atracción turística de Irlanda. Ahí es nada. Por eso está siempre llena de gente, y no es para menos. En sus seis plantas hay mucho que ver y mucho que hacer como, por ejemplo, aprender a tirar una buena pinta.

Todos sus espacios para eventos son tentadores. En la planta 5 están los más versátiles, como Arthur’s Bar, Brewers’ Dining Hall o Gilroy’s Bar, con espacio para 650 invitados, además de The Arrol Suite, que puede dar cócteles para 500 o almuerzos y cenas para 320. Otro sitio muy agradable es la Guinness Academy, como capacidad para 90 personas. Pero el más sorprendente de todos es el Gravity Bar, en la última planta, como suspendido en el aire, que brinda unas espectaculares vistas 360º a través de su enorme cristalera circular.

AIRES DEL SUR

Además de Dublín y de Belfast (en Irlanda del Norte, que oficialmente pertenece al Reino Unido), el otro gran polo en la isla para el turismo de reuniones e incentivos es Cork, a menos de tres horas en coche al sur de la capital irlandesa, donde en lugar de Guinness prefieren la Murphy’s, que también es negra (stout).

La gran baza del convention bureau es el centro de convenciones proyectado en el centro de la ciudad, en una antigua fábrica de cerveza, cuya apertura está prevista para 2018. El edificio vendrá a suplir en parte el cometido de la Cork Opera House que, con sus 900 butacas, es el recinto con mayor aforo, al margen de los hoteles.

Lo primero que llama la atención en esta apacible ciudad surcada por dos ramales del río Lee es el English Market, abierto desde finales del s. XVIII, un estupendo sitio para perderse entre puestos bien surtidos de productos locales, en especial quesos artesanales, carnes, pescados y panes. El lugar que vino a visitar expresamente la reina Isabel II —cómo no— hace cinco años se puede alquilar después del horario comercial para cualquier evento.

Algo más tétrica es el Cork City Gail, un castillo situado en la parte alta de la ciudad que funcionó como prisión durante cien años. La exposición que alberga da cuenta de su amargo pasado, con maniquíes que representan condenados reales, algunos con historias de lo más truculentas. Una de las celdas se puede probar y todo, para que el visitante se haga una idea de cómo era vivir allí. En este escenario se organizan eventos para 250 personas de pie y 150 sentadas.

Sin desmerecer del Trinity College dublinés, la Universidad de Cork es otro de esos lugares donde se respira conocimiento y sabiduría desde tiempos ancestrales, concretamente desde 1845, que es cuando fue erigida. En su campus, donde viven 1.200 estudiantes, hay variadas posibilidades para reuniones y eventos. El espacio más amplio es Devere Hall, con aforo de 430 personas. El lugar merece la pena por sus vistas. En el Aula Máxima caben unos 220 invitados y hay otras 20 estancias más con distintas capacidades.

En el mismo recinto se encuentra la Galería Glucksman, un edificio que se ha ganado un montón de reconocimientos internacionales por su sencilla e imaginativa propuesta arquitectónica a base de hormigón, cristal y madera envejecida. Funciona como un centro de arte y cultura, con exposiciones permanentes y temporales, pero sus espacios se ofrecen también para eventos privados.

Otro venue interesante en Cork es el Blackrock Castle Observatory, un torreón restaurado en 2006 para difundir la ciencia, especialmente el origen y la evolución del universo. Aquí encontramos espacios para grupos reducidos, de unas 50 personas máximo, muy apreciados por las empresas tecnológicas. Las pantallas de la exposición se pueden usar con fines privados y en la azotea hay una grada para celebrar actos al aire libre. Además, cuenta con un agradable restaurante, por si hay que echar el día.

Para acabar con una estampa verde que deje en la retina el color nacional durante una buena temporada (y en el paladar todo el sabor de la cocina de la abuela), es muy recomendable darse una vuelta por Ballymaloe House. Este primoroso caserón familiar del siglo XVII en mitad del campo no sólo ofrece alojamiento rural de altísima calidad, con unas poquitas habitaciones que parecen de cuento de hadas. También es granja, escuela gastronómica muy reconocida, en la que se pueden organizar pequeños talleres, y centro de eventos en un antiguo granero de 400 m2 con una programación musical admirable y que se puede alquilar para reuniones, presentaciones o cenas de gala. Irlanda en estado puro.

Más información:
www.dublinconventionbureau.com
www.corkconventionbureau.com
www.meetinireland.com
www.turismodeirlanda.com

THE SHELBOURNE *****
Una de las grandes joyas del Dublín georgiano, la quintaesencia del lujo y la elegancia, con cerca de doscientos años de historia. El establecimiento que regenta la cadena Renaissance frente al soberbio parque de St. Stephens Green acumula una lista interminable de huéspedes ilustres, desde los Kennedy hasta los Clinton, desde Grace Kelly hasta Julia Roberts. No hay más que consultar sus antiguos libros expuestos en un pequeño museo junto allobby, donde también se encuentra la silla de Michael Collins, el héroe de la independencia. Entre sus salas para eventos, una de las cuales sirvió de escenario para la firma de la Constitución, destaca The Great Room, con capacidad para 500 personas en formato teatro.
27, St. Stephens Green. Dublín
Tel. +353 1 663 4500 / yvonne.donohue@renaissancehotels.com

INTERCONTINENTAL DUBLIN *****
Completó su remodelación hace apenas unos meses para abandonar el paraguas de Four Seasons. Se encuentra en Ballsbridge, una de las zonas nobles, donde proliferan las embajadas. Clásico y señorial, acoge un hermoso patio con jardín. Uno de sus mayores atractivos es la gran cantidad de obras de arte contemporáneo de autores irlandeses con las que está decorado, especialmente un cotizadísimo cuadro de Sean Scully. El bar ofrece un centenar de marcas de whiskey. Un chupito de la más cara cuesta ¡500 €! Todos los salones están bañados en luz natural, el más grande con un aforo de 600 personas. Recomendable el popular Ice Bar, donde a veces hacen elcheck in para los grupos.
Simmonscourt Road. Dublín
Tel. +353 1 665 4000 / sales@icdublin.com

DOUBLE TREE BY HILTON – BURLINGTON ROAD ****
Un gigante de las convenciones que compite en espacios con el mismo CCD. El Fitzwilliam Hall puede acoger nada menos que 1.200 asistentes en montaje de teatro y cuenta con cuatro salas más en torno a los 400 m2 cada una. En la segunda planta hay otras 18 de menor tamaño. Con una reforma de 20 millones de euros acometida hace un par de años, revienta las cifras también con su capacidad alojativa: 500 habitaciones.
Upper Leeson Street. Dublín
Tel. +353 1 618 5600 / rachelle.o’brien@hilton.com

HAYFIELD MANOR*****
Un hotel-boutique de 88 habitaciones con enorme encanto y un servicio exquisito que emana desde la familia Scally, la propietaria, hasta el último empleado. Situado un poco más arriba del campus universitario de Cork, en una zona muy tranquila de la ciudad y en medio de frondosos jardines, muchos de los productos que ofrece se hacen allí mismo, en plan casero. La piscina es fantástica y ofrece cinco salones, el mayor de los cuales puede acoger hasta 110 personas.
Perrott Avenue. College Road. Cork
Tel. +353 21 484 5900 / enquiries@hayfieldmanor.ie

FOTA ISLAND RESORT *****
Un complejo verdaderamente completo en la isla del mismo nombre, a pocos kilómetros de Cork. El hotel dispone de 123 habitaciones, dos restaurantes y una sala multiusos con capacidad para 300 personas en formato teatro y con un jardín chino adyacente. Otro espacio con aforo de 160 y divisible en tres está actualmente en construcción. El spa, diseñado por Christian Jost, ofrece sesenta tratamientos distintos. También se puede optar por algunos de los 100 bungalows. Cuenta también con un campo de golf de 27 hoyos y con instalaciones para practicar fútbol,rugby y hurling.
Fota Island. Cork
Tel. +353 21 488 3700 /
reservations@fotaisland.ie

ROCHESTOWN PARK ****
Con el centro de convenciones quizá más grande del condado de Cork, lo mejor de este hotel de 150 habitaciones situado en las afueras de la ciudad y muy cerquita del aeropuerto es su imponente atrio acristalado, que otorga una luminosidad especial al conjunto. Entre sus diez salas repartidas en dos pisos destaca una estancia con capacidad para 800 delegados.
Rochestown Rd. Douglas
Tel. +353 21 489 0800 / res@rochestownpark.com

POWERSCOURT HOTEL RESORT & SPA *****
Inaugurado en 2007, este complejo de estilo palladiano que gestiona Marriott en las colinas de Enniskerry, en el condado de Wicklow, también conocido como “el jardín de Irlanda”, a unos 30 min de Dublín, derrocha lujo y clasicismo. Las suites de la planta superior, todas ellas con terraza, son una gozada. Dispone de diez salas de reuniones, la mayor de ellas para 500 personas, un estupendo spa y dos campos de golf de 18 hoyos. Además, se encuentra junto a Powerscourt House, una extraordinaria mansión con varias estancias para reuniones y eventos, rodeada de majestuosos jardines con diseños diferentes, un lago y hasta un cementerio de mascotas.
Powerscourt Estate, Enniskerry. County Wicklow
Tel. +353 1 274 8888 / info@powerscourthotel.com

THE PIG’S EAR
Con buenas vistas al Trinity College, llaman la atención sus especialidades relacionadas con el cerdo, como indica su nombre, entre las que no faltan la lengua o las carrilleras. Tampoco hay que hacerle ascos al excelente irish salmon. Recomendado por la guía Michelin como Bib Gourmand, es decir, un sitio donde comer bien a precio razonable. Consta de tres pisos, para 48, 60 y 10 comensales, respectivamente.
4, Nassau St. Dublín
Tel. +353 1 670 3865 /
info@thepigsear.ie

CLIFF TOWN HOUSE
Un distinguido lugar, en un edificio georgiano, para obtener casa y comida, ya que en la parte superior ofrece nueve habitaciones, por si la opípara cena impide el movimiento y hay que quedarse a dormir. Está especializado en mariscos y pescados, con unas ostras realmente deliciosas, así como en cocina moderna irlandesa.
22, St. Stephen’s Green. Dublín
Tel. 353 1 638 3939 / info@theclifftownhouse.com

NASH 19
Una institución en Cork desde hace 20 años. Su ubicación es muy céntrica y, aunque no pasa de ser algo más que un snack bar, con platos abundantemente surtidos, tiene un ambiente muy animado, debido en parte a la zona de galería, donde organiza exposiciones temporales. Se ofrece para eventos privados.
19. Princes St. Cork
Tel. +353 21 427 0880
/ info@nash19.com

VERDE Y TOSTADA

En un país tan verde, tan acogedor y con tanto sabor local, cualquier actividad o incentivo se luce especialmente. Su privilegiada naturaleza ofrece mil opciones, las tradiciones tan arraigadas son otra fuente de diversión y las dos grandes bebidas nacionales, el whiskey y la cerveza negra, dan muchísimo juego por las noches.

Sin embargo, poca gente sabe que Irlanda es el mayor consumidor de té per cápita del mundo, y no su vecina Inglaterra, como cabría pensar, aunque lo que más apreciará el españolito de a pie es la cerveza, que corre como un maná por los entrañables pubs, muchos de ellos amenizados con música tradicional. Varias agencias organizan el llamado Pub Crawl, es decir un recorrido por varios de estos establecimientos de la mano de un músico irlandés. El paquete completo es el que ofrece el Traditional Irish Boot Camp Experience, una tarde de diversión en la que se aprenden canciones irlandesas, se escuchan viejas historias del héroe mitológico Cuchuláinn, se baila el ceili y se toca el bodhrán (tambor irlandés).

Para los menos apegados al folclore, también vale la pena buscar garitos donde reescuchar a Van Morrison,BellX1, Clannad, Undertones, The Pogues, Thin Lizzy, Rory Gallaher, Stiff Little Fingers, Sinnead O’Connor, The Divine Comedy y, cómo no, a U2, todos ellos procedentes de la magnífica cantera musical isleña.

En plan más campestre, hay programas de visitas a granjas en los alrededores de Dublín y en el condado de Cork donde pasar el día elaborando pan de soda, ordeñando una vaca, jugando al hurling —el deporte nacional—, y probando especialidades como el champ o el colcannon, a base de patata y patata, o el fry, ese pedazo de desayuno con beicon, salchichas, butifarra, morcilla, huevos y tomates. Todo ello chapurreando un poco el gaélico, idioma cooficial, que apenas hablan como lengua nativa unas 80.000 personas, sobre todo en algunas zonas del occidente, pero que entiende más o menos el 40% de la población.

En Cork, hay también una gran oferta de actividades deportivas y en la naturaleza, desde la pesca o la navegación a vela, hasta las excursiones a caballo, los clinics de golf o la conducción de todoterrenos. Pocos se pierden, sin embargo The Titanic Trail y The Titanic Experience, dos atracciones localizadas en el cercano puerto de Cobh, el último punto donde tocó tierra el fatídico crucero antes de hundirse.

Más Información:

A Touch of Ireland
www.atouchofireland.ie

Moloney & Kelly Travel
www.moloneykelly.com

Dynamic Events
www.dynamicevents.ie