La recuperación de la confianza y la seguridad, principales retos de los...

La recuperación de la confianza y la seguridad, principales retos de los eventos

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Para los organizadores de eventos, las grandes lecciones aprendidas durante esta última etapa tienen que ver con el proceso de descentralización y la reconstrucción del sector MICE, que precisará de nuevas medidas y formatos para recuperar la confianza y la seguridad. Son algunas de las conclusiones de un estudio de PortAventura Business & Events y la Events Managers Association Spain (EMA) en colaboración con Event Management Institute.

 

Una de las grandes claves reveladas por el informe ha sido el cambio en la percepción de la seguridad. En esta línea, el estudio plantea varios requisitos que facilitarán la recuperación de esta variable de cara al futuro como, por ejemplo, el cumplimiento de la normativa por parte de los venues y su difusión pública, así como la implementación de nuevos protocolos oficiales que se ajusten a la legalidad sin ser demasiado invasivos para la ejecución eficaz del evento.

Por otro lado, también predominarán los formatos presenciales y quizás algo más reducidos, en espacios reconocidos, impulsados por la reputación y confianza de la marca organizadora, lo que les ayudará a revalidar su capacidad para sortear las dificultades en la vuelta de los eventos presenciales.

Según la directora de PortAventura Business & Events/ Convention Centre, Laura Valdeolivas,  “si bien este cambio en el modelo, acelerado por la transformación digital del sector y de los propios profesionales, ha avanzado hacia formatos más cortos y reducidos, lo que nos trasladan nuestros clientes es el interés en volver a la presencialidad donde poder aplicar fórmulas que dejen huella en el participante”.

 

De cara al futuro, Valdeolivas afirma que “la seguridad jugará un rol determinante a la hora de recuperar la confianza en nuestra industria. Para contribuir a la transformación y actualización del sector, necesitamos volver a celebrar eventos que pongan de relieve el éxito de las medidas y protocolos sanitarios que lo han posibilitado”.

La investigación también ha puesto de manifiesto ciertas preocupaciones determinantes en el momento de elegir venue.

Desde el punto de vista racional, interviene la flexibilidad del espacio (66,3%) o los requisitos establecidos por normativa (50%), hasta la capacidad tecnológica del espacio (41,3%), la facilidad de acceso y conexión con el venue (24%) y las medidas covid-free (15,2%).

Por otro lado, aunque predomina una actitud positiva, motivadora y constructiva, los expertos aseguran que influyen variables emocionales, como la lucha entre la apatía y la motivación (78,3%), el espíritu de superación (54,3%), el cansancio emocional (8,7%), la incertidumbre (7,6%) o el pesimismo (6,6%).

De cara a la organización de un evento presencial, el estudio ha concluido varios factores críticos directamente vinculados con la planificación previa del evento, las vías de acceso, las características del espacio y los servicios que ofrece.

En este sentido, entra en juego la flexibilidad del espacio, el equipamiento tecnológico, las guías de seguridad, la señalética y división de las zonas, así como el control de los requisitos de asistencia (certificación de vacunación y/o recuperación o requerimiento de prueba diagnóstica negativa) o las condiciones de cancelación y contratación.

Por otro lado, las empresas van a demandar aún más si cabe, salas amplias, ventiladas y con posibilidad de acceder a espacios exteriores, así como la disponibilidad de zonas anexas para facilitar actividades de networking o teambuilding.

Por último, también reclaman servicios de restauración al aire libre, uso de habitaciones individuales, hoteles burbuja y otras actividades de ocio y entretenimiento que cumplan la normativa vigente.