MALTA. Sabor a miel

MALTA. Sabor a miel

MIRIAM GONZÁLEZ

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La Valeta

Dicen que su nombre se lo pusieron los griegos y que traducido quiere decir ‘miel’. Y es que este pastelito que ofrece el Mediterráneo está en boga y en boca de todos como destino de moda. Malta tiene 300 días de sol al año y un torrente de historia forjado a lo largo de siglos de disputas por su estratégica situación. El archipiélago es un escenario de película con gran proyección también en el segmento MICE, debido a su cercanía, a los atractivos naturales y a una capital, La Valeta, realmente seductora, sin olvidar las infraestructuras impulsadas por su enorme tirón turístico.

 

¿Cómo un país que es seis veces más pequeño que la más pequeña de las provincias españolas (Guipúzcoa) puede reunir tantas legiones de fans? Más allá de aquel mítico 12-1 de la selección española de fútbol, Malta se ha colado entre las preferencias de los que buscan sol en cualquier época del año, noches infinitas de bailoteos y estampas que dejan con la boca abierta.

Cualquiera que haya hecho un crucero por el Mediterráneo oriental tendrá para siempre en su retina la imagen de la llegada a La Valeta. Pero no es la única: ciudades medievales, catacumbas, acantilados que quitan el hipo y pintorescos pueblos de pescadores dibujan el mapa maltés.

Si esta ensalada de atractivos se adereza con buenos hoteles y a dos horas de España, el resultado promete ser un éxito seguro. Tanto como el de los muchos títulos de películas y series que han tomado las islas como un gran plató al natural. Desde Gladiator hasta Juego de Tronos, pasando por Ágora o Troya. Este pequeño país se ha convertido en el mini Hollywood del Mediterráneo.

Sin olvidar las peculiaridades propias de las islas: con sus cabinas rojas typical british, su té de las cuatro de la tarde y el idioma maltés, que suena más bien a trabalenguas árabe, huellas de las muchas civilizaciones que han pasado por Malta. Los locales están tan acostumbrados a recibir foráneos que su carácter es amable por naturaleza y abiertos a conocer al que viene de fuera.

También orgullosos de vivir en un museo al aire libre. Desde luego, ponen todo tipo de facilidades para la celebración de eventos. De hecho, solicitándolo con algo de tiempo, casi cualquier plaza puede ser un escenario privado. También los jardines públicos de pueblos y ciudades, palacios e incluso iglesias. Y hay unas cuantas, casi una para cada día del año.

Con 7.000 años de historia a sus espaldas, Malta presume de haber sido un gran venue  durante siglos, que ha recibido desde personajes como San Pablo a grandes estadistas mundiales más contemporáneos. En pocas ocasiones un archipiélago de tan solo 316 km² ha dado tanto de sí.

Malta es la mayor de las islas donde se concentra, no solo la capital, La Valeta, con toda la actividad administrativa y comercial que ello conlleva; también la mayor parte del alojamiento y, por tanto, mucho más movimiento. Su isla hermana, la de Gozo, es el patio de recreo de malteses y visitantes, incluso aunque el famoso arco rocoso conocido como la  ‘Ventana Azul’ descanse en el fondo del mar desde hace cerca de tres años tras ser derribado por un fuerte oleaje.

Comino hace honor a su nombre y es tan pequeña que solo vive una familia en ella. Pero tiene el atractivo de la Laguna Azul que bien vale un chapuzón. Completan el conjunto otros ocho islotes, todos deshabitados.

LA ORDEN DE MALTA

Malta en general y La Valeta en particular, no podrían entenderse sin la Orden de los Caballeros de San Juan de Jerusalén, ‘propietarios’ de las islas durante algo más de dos siglos y los que dieron forma a sus ciudades más icónicas. Desde las Tres Ciudades históricas (Senglea, Conspicua y la antigua capital, Birgu) hasta la actual, que lleva el nombre del Gran Maestre La Vallette.

Un paseo desde las primeras a ésta puede ser un buen comienzo para hacerse a la idea de lo que fue y es hoy Malta. A pie, recorriendo sus calles donde domina el empedrado de la roca caliza y las ventanas de colores, o en lancha. Porque otro de los atractivos de Malta es poder combinar casi cualquier medio de transporte, desde autobuses vintage a un galeote turco. En medio, pueden ofrecer un cóctel regado con champán debajo de las murallas. Una bienvenida con la que se empieza a saborear la herencia de la dolce vita italiana.

La capital maltesa existe prácticamente tal cual desde el siglo XVI y desde 1980 forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. No en vano, se dice que La Valeta es una de las áreas más densamente pobladas de monumentos, con 320 repartidos en 55 hectáreas. Se considera además como un claro prototipo de ciudad ideal, tanto del Renacimiento como en lo que a fortificaciones se refiere.

El Fuerte de San Telmo —donde se rodó El expreso de Medianoche—  o el de Sant Angelo son imponentes ejemplos. Este último se puede ver desde el Bastión de San Pedro y San Pablo, que alberga además los Jardines de Upper Barrakka, uno de los emplazamientos para eventos al aire libre con más encanto de la ciudad. Sobre todo por la panorámica de las Tres Ciudades y el gran puerto al atardecer.

El espectáculo sigue dos veces al día, a las 12 del mediodía y a las 16 h, cuando la batería de ocho cañones dispara una salva (sin balas) a modo de saludo y con personajes de época. Ahí mismo, en el espacio que se conoce como Saluting Battery, se pueden organizar eventos en formato cóctel para 700 personas o 500 en banquete. Las vistas y la ocasión son excepcionales.

El gran legado de los Caballeros de Malta se patea en las calles de La Valeta y, sobre todo, deja con la boca abierta en la Concatedral de San Juan. Aunque solo se tengan cinco minutos libres, merece la pena ir a ver este barroquísimo templo en el que prácticamente no queda ni un centímetro sin decorar. Nada que ver con la sobriedad de la fachada que da a Republic Street, la más transitada de la capital. Y sí, es donde están todas las tiendas.

La capital está plagada de más iglesias y palacetes donde los Caballeros dejaron su huella.  El otro gran edificio de su herencia es la Sacra Infermeria, el antiguo hospital de la Orden, ya que, al fin y al cabo, ésta se fundó con fines hospitalarios.

Hoy en día, es el Centro Mediterráneo de Conferencias, que entre sus muchos espacios para reuniones alberga el auditorio más grande del país, con 728 m² y capacidad para 1.400 personas. El recinto, de 7.000 m², es único porque conserva muchas trazas de su construcción del siglo XVI. Entre otras, donde antaño se ocupaban de los enfermos y los malheridos en batallas, la gran sala La Valeta.

Con 1.500 m² de superficie y capacidad para 900 comensales, es un espacio ideal para veladas temáticas. Con las armaduras que campan por los pasillos y los arcos de piedra, es imposible no imaginarse en un banquete con mucha solera.

El salón de la Sacra Infermeria, con 1.700 m² de superficie y 155 metros de largo, puede dar cabida a cócteles de 4.000 personas. De hecho, es uno de los salones con más capacidad de toda Europa. Imposible para los más añosos no imaginar el antiguo anuncio del limpiamuebles Pronto sobre la larguísima mesa de ese salón. El edificio del antiguo hospital cuenta con otras ocho salas más de distintas capacidades para reuniones de menor tamaño y con un estilo más contemporáneo, así como un business centre y un VIP Lounge.

Si lo que se busca es un ambiente exclusivo, el Casino de Malta ofrece ese ambiente refinado de club al que solo pueden acceder unos pocos. Construido, cómo no, por la Orden de los Caballeros de Malta en el siglo XVII, se utilizó para asuntos de su tesorería. También ha servido como alojamiento de nobles y reyes y, desde mediados del siglo XIX, como casino para los más pudientes. La oferta dirigida a la organización de eventos está compuesta por cuatro salones con capacidades que van desde las 80 a las 300 personas del Gran Salón de Baile.

A UN PASO DE TODO

Teniendo en cuenta la posición estratégica del archipiélago maltés, a medio camino entre Oriente y Occidente, no es de extrañar que todo el que pasara por allí reforzara en lo posible este gran bastión del Mediterráneo. De ahí la proliferación de castillos y torres de vigilancia. Entre todas, destaca la que describen como la ‘fortaleza perfecta’, Fort Manoel, en Gzira, al noroeste de La Valeta. Es tan espectacular que ha servido de escenario para varios rodajes, entre otros el de Juego de Tronos. El perfecto estilo barroco militar del siglo XVIII puede ser la guinda para el pastel de un evento de los que gustan marcar la diferencia, con vistas al puerto de Marsamxett y La Valeta.

El mérito de una isla pequeña es que todo queda bastante a mano. A 15 minutos en coche de la capital, en el centro de la isla de Malta, la antigua villa aristocrática de Villa Bologna ofrece la calidez de un entorno de cuento para cualquier tipo de evento. Construida en el siglo XVIII, aún sigue habitada por los descendientes de los primeros moradores y dicen que es la más elegante de las casas nobles maltesas. Dispone de más de 3.000 m² de superficie privatizables en sus instalaciones, sobre todo en los jardines, en los que no faltan fuentes y estanques.

La ventaja de que los nobles abran las puertas de sus casas es que cualquier mortal puede sentirse uno de ellos. Y en Malta es bastante común. El Palazzo Parisio, propiedad de la familia del marqués de Giuseppe Scicluna en Naxxar, representa una de esas oportunidades para darse el gustazo de programar una cena de gala en un ambiente de refinamiento italiano del siglo XIX. Las salas destilan bastante barroco, con enormes arañas y paredes recubiertas de oro y con capacidad para dar cabida cócteles de 500 personas. Si se quiere aire libre, los jardines son una espléndida opción.

No muy lejos —en Malta nada lo está— se encuentra el recinto de Ferias y Convenciones de Malta. De estilo totalmente contemporáneo, es el más grande de las islas, y se define como “un lienzo en blanco para crear cualquier tipo de evento”. Congresos, ferias, recepciones, presentaciones de producto… lo que el organizador necesite y quiera desarrollar. Como espacio principal cuenta con un gran hall diáfano de 6.500 m² que da cabida a 20.000 personas en formato cóctel y a 4.000 en banquete. Para necesidades de espacios más reducidos, el recinto se puede panelar. También está disponible el Petite Hall, con capacidad para 500 personas.

De camino al norte de la isla, un nuevo retroceso en el tiempo al llegar al Castello Zammitello, en Mgarr, construido en el siglo XVI en estilo normando para la defensa de los corsarios. Hoy se ha convertido en un idílico lugar para celebrar eventos, tanto por el escenario como por la ausencia de límite de hora: al estar en medio del campo no se molesta a nadie. Con tres salones de distintas capacidades, para hacer una reunión íntima de 60 o 200 personas, la joya del castillo no está dentro, sino fuera. En su gran jardín se puede convocar hasta 1.000 personas, con la garantía de que en Malta es raro dar con un día gris que lo impida.

DONDE LA NOCHE NO DUERME

Los que prefieran un poco más de ambiente tendrán que poner rumbo a Sant Julian´s. Es la zona más cool de la isla de Malta, con la marcha non-stop de Paceville, donde no falta un bar para tomarse la penúltima de la noche y, paradójicamente, donde mejor se duerme de toda la isla. Porque también es el lugar elegido por las grandes cadenas para situar sus mega hoteles de lujo 5 estrellas.

Tampoco faltan los casinos donde tirar de ruleta para tentar a la suerte. Uno de ellos se ubica en el hotel Intercontinental. Pero no es el único atractivo del establecimiento. El Intercontinental Arena Centre ofrece 6.000 m² para la celebración de todo tipo de eventos repartidos en más de 20 espacios de distintas capacidades, de 10 a 3.600 personas. Además, ¿qué puede haber más tentador que terminar la jornada en la infinity pool de la azotea?

También en Sant Julian´s, junto al puerto deportivo de Portomaso se encuentra el Hilton Malta, un hotel muy pensado para el cliente que viaja por negocios. Su Centro de Conferencias puede albergar más de 1.300 personas en el enorme Grand Master´s Suite. Completan el conjunto la Spinola Suite, que con su lobby alcanza los 1.350 m² de superficie, y Portomaso Suite, con capacidad para 250 personas en banquete.

Desde venues únicos a grandes hoteles, las opciones para organizar eventos en Malta son casi inagotables, al igual que los muchos atractivos que salpican su escaso —aunque muy bien aprovechado— territorio. Tanto es así que posiblemente Humphrey Bogart habría estado de acuerdo en buscar el halcón maltés en su lugar de origen y así poder disfrutar de Malta y de los malteses.

 

MALTA PRE CABALLEROS

Llegar hasta Malta es hacer un viaje de muchos años en el tiempo, ya que es fácil encontrar las huellas de las civilizaciones que han pasado por allí, desde los fenicios hasta los británicos, pasando por españoles, franceses y árabes. Mucho antes que ellos, los primeros pobladores de las islas maltesas también dejaron su rastro visible en el Hipogeo de Hal Saflieni. Como suele suceder en estos casos, se descubrió por casualidad en 1902 pero este templo megalítico lleva en el mismo sitio 2.500 años. Su peculiaridad está en las formas: es el único templo subterráneo que se conserva en el mundo. Y también porque le envuelve el misterio. Todavía hoy los arqueólogos no consiguen explicarse la complejidad de las galerías y de las salas, con rocas decoradas y excavadas sobre la propia piedra. La sala más imponente es la conocida como el Sancta Sanctorum, que consistía en un inmenso almacén de grano. Es una de las visitas que más impactan en las islas maltesas.

Se cree que aún son más antiguos los templos de Ggantija, construidos en la isla de Gozo entre el 3.600 y el 3.200 a.C., anteriores al conjunto de Stonehenge. Su nombre proviene del maltés ‘gigante’ y así son algunos de los megalitos con los que se construyeron, que llegan a alcanzar las 57 toneladas de peso. Parece ser, por los restos encontrados, que el lugar se utilizaba para rituales de sacrificios animales.

RECOMENDADOS

MDINA, LA CIUDAD DEL SILENCIO

Antes de que los Caballeros de la Orden de San Juan aparecieran en escena, Mdina era la capital de Malta. Construida en lo alto de un cerro, lo tenía todo para una buena posición estratégica y de defensa. Hoy en día es una de las ciudades más tranquilas, ya que está prohibido el paso a vehículos privados y autobuses. Los pocos habitantes que todavía conservan una casa son aristócratas de rancio abolengo, ya que conseguir una propiedad en la ciudad es tremendamente complicado, por no decir imposible, si no se tiene el carnet de noble. Entre unas cosas y otras, Mdina se ha convertido en una de las ciudades amuralladas mejor conservadas de Europa.

Una de las actividades que ofrece MiMalta es un paseo al anochecer para descubrir el trazado árabe de sus calles en las que asoman palacetes renacentistas y barrocos. Dos personajes de la época de los Caballeros de Malta acompañan el camino con sus hachones encendidos. Durante el recorrido no falta la sensación de estar formando parte de la historia de un lugar mágico. Spoiler: la visita termina con una sorpresa con sabor a champán en el entorno de las murallas de la ciudad. Por cierto, los fans de Juegos de Tronos reconocerán cada palmo de Desembarco del Rey en Mdina, sobre todo su famosa puerta.

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RALLY DE TUK TUK EN GOZO

Se puede llegar hasta la isla hermana de Malta a bordo de un ferry que tarda 25 minutos en cubrir los 6 km que separan ambas islas. O, si el estado del mar lo permite, con una lancha rápida que puede salir del embarcadero, si lo tiene, del hotel que aloje al visitante. Gozo es el alter ego pausado de Malta, la isla de la desconexión, con la belleza de su entorno natural como principal reclamo. Tanto es así que —cuenta la leyenda— Homero la eligió como el escenario paradisíaco donde la ninfa Calypso retuvo a Ulises para seducirle en La Odisea.

Con ese nivel, merece la pena recorrer la isla de una forma muy top, en un tuk tuk. El recorrido, de unas dos horas de duración, da de sobra para descubrir Gozo y sus paisajes rurales en los que se oye hasta el zumbido de las moscas. Además de los campos que se funden en el Mediterráneo, la naturaleza y la mano del hombre han dado unas formas peculiares al paisaje de Gozo. En la bahía Dwerja quedan los restos de la famosa Ventana Azul, el arco rocoso que fue tragado por las olas en 2017. Enfrente, la impresionante Fungus Rock, con su forma de enorme roca de champiñón que fue el escenario de la boda de Khalessi y Khal Drogo en Juego de Tronos. Con el tuk tuk también se puede llegar a las salinas, un espectáculo para la vista y las cámaras de fotos, donde se puede hacer un alto con tentempié para grupos. Con las pilas recargadas se llega a Victoria, la capital de Gozo, con una ciudadela para perderse entre las vistas panorámicas de la isla. En conjunto, una de las mejores experiencias que se pueden disfrutar en las islas maltesas.

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WESTIN DRAGONARA *****
Es uno de los mejores exponentes del lujo en Malta. Ocupa, literalmente, una península en la zona de Sant Julian´s, por lo que el Mediterráneo se ve por todas partes; también desde todas y cada una de sus 340 habitaciones. Quienes quieran un poco más de intimidad, el hotel ofrece un Lounge Executive. Cuenta con un centro de conferencias de gran capacidad, con 13 salones que ocupan una superficie total de 1.900 m². También dispone de embarcadero, lo que es muy práctico, en una isla como Malta, para moverse de un sitio a otro. Para quienes gusten de tentar la suerte, está a un paso de uno de los casinos más emblemáticos de la isla.
Dragonara Road St. Julian’s
Tel. +356 2138 1000
www.espanol.marriott.com

 

THE XARA PALACE *****
Es el único hotel de la histórica ciudad de Mdina y pertenece a la exclusiva colección de Relais & Chateaux. Con esta presentación, poco más habría que añadir de este hotel boutique ubicado en un palacio del siglo XVII con las comodidades del siglo XXI. La disposición de sus 17 habitaciones está inspirada en un riad, por lo que se distribuyen en torno a un patio central. Para grupos pequeños, una auténtica tentación de alojamiento. Dispone además de espacios de reuniones en el propio hotel y los que comparte con el Palazzo de Piro.
Misrah Il Kunsill, Mdina
Tel. +356 2145 0560
www.xarapalace.com.mt/

PHOENICIA MALTA *****
A 600 m de la Concatedral de San Juan de La Valeta, tiene la ubicación ideal para desplazarse a eventos que tengan lugar en la capital maltesa. Las habitaciones y suites están decoradas con un estilo muy acorde a la isla, que recuerda un poco a los balnearios de Nueva Inglaterra, y con comodidades de hotel de cinco estrellas. Lo mejor: las vistas al gran puerto y a la ciudad.
The Mall, Floriana
Tel. +356 2122 5241
www.phoeniciamalta.com


KEMPINSKI HOTEL SANT LAWRENZ*****
Ideal para desconectar en la tranquila isla de Gozo, con lujo cinco estrellas y estilo mediterráneo que se funde a la perfección con el paisaje. Completamente renovado y, por las características de su ubicación, un destino en sí mismo, con la posibilidad de alojarse en habitaciones, estudios o apartamentos. También cuenta con cuatro salas de reuniones con capacidad hasta 400 personas. Para facilitar más las cosas, dispone un servicio de recogida en el aeropuerto de La Valeta y embarque en el ferry con destino a Gozo.
Triq ir-Rokon, San Lawrenz, Gozo
Tel. +356 2211 0000
www.kempinski.com/en/gozo/hotel-san-lawrenz

DA PIPPO´S
Tiene el estilo de la trattoria de toda la vida: mantel de cuadros, camareros que hacen lo que les da la gana y, sobre todo, pasta de la buena sobre la mesa. Imprescindible dejarse llevar por cualquiera con trufa. Aunque lo mejor es el ambientazo del personal, hasta el más rancio termina cantando y coreando los grandes éxitos que suenan en el local. Obligatorio reservar con antelación, ya que el aforo no es muy grande y está solicitadísimo.
Melita St, La Valeta
Tel. +356 2124 8029

PARANGA
Es uno de los restaurantes del Intercontinental Malta. Está tan a la orilla del mar que es posible degustar su exquisita oferta gastronómica basada en el Mediterráneo sobre la misma playa. Un lugar muy apropiado para enamorarse al primer mordisco bajo la luz de la luna. Si hay algún buen lugar en Malta para degustar pescado y marisco, es este restaurante, que funde a la perfección la cocina tradicional con la contemporánea.
InterContinental Beach Club
St. George’s Bay, St Julian’s
Tel. +356 2137 7600
www.malta.intercontinental.com/gastronomy/paranga


BARRACUDA
En Barracuda llevan más de 40 años siguiendo la máxima del respeto por los ingredientes de proximidad. Lo consiguen con una carta en la que no faltan especialidades maltesas, pescado fresco y, por supuesto, pasta. Todo en una villa sobre el mar con vistas a la bahía de Sliema. Aunque el interior está decorado con mucho gusto, conviene asegurarse mesa en los balcones para no perderse el espectáculo.
194/195, Main Street St. Julian´s
Tel. +356 2133 1817
www.barracudarestaurant.com

TA´FRENC
En medio de la campiña de Gozo, es una de esas sorpresas inesperadas, ya que por fuera no parece, ni mucho menos, lo que hay dentro: una vieja granja reconvertida en un templo del buen comer. Con algo de influencia francesa sobre la mesa, regada con los mejores caldos del mundo, la fama de su steak Diane y el Chateaubriand ha traspasado los muros. También hay especialidades maltesas y cocina mediterránea cuidada con mimo. El coulant de chocolate es para rozar el cielo.
Ghajn Damma St. Xaghra. Gozo
Tel. +356 2155 3888
www.tafrencrestaurant.com/

CÓMO LLEGAR
Aunque muchos conozcan el destino por primera vez a bordo de un crucero, para empaparse de las islas lo suyo es llegar por avión. Iberia Express opera la ruta entre Madrid y Malta con tres vuelos a la semana durante la temporada de verano, de mayo a octubre. La compañía nacional, Air Malta, ofrece conexiones con Barcelona, Málaga y Valencia. Por su parte, Ryanair opera la ruta a Malta durante todo el año desde Madrid, Barcelona, Sevilla y Valencia y, en temporada estival, también desde Girona. El aeropuerto de La Valeta está cerca de todo, a 20 minutos del punto más lejano de la isla de Malta. Para llegar a Gozo y Comino hay que hacerlo por vía marítima, en ferry o lancha rápida.

CÓMO MOVERSE
Si se alquila un coche hay que tener en cuenta que, debido a la herencia británica, en Malta se conduce por la izquierda. Con un poco de precaución y atención, especialmente en las rotondas, enseguida se le pilla el truco. Las distancias son pequeñas, por lo que no hay grandes autopistas. Esto implica que, sobre todo en las horas punta, los accesos a La Valeta estén bastante atascados. Un problema que se resuelve con paciencia y saliendo con tiempo.

CLIMA
Es uno de los grandes atractivos de las islas maltesas, con prácticamente 300 días de sol al año. Temperaturas suaves, típicas de las bondades mediterráneas, que no bajan de los 10 o 15 grados en los periodos más fríos. Eso sí, el verano puede llegar a ser un poco agobiante. Las mejores épocas para viajar son la primavera y el otoño.

GASTRONOMÍA

Es otro de los puntos fuertes de las islas maltesas. Son muy de preservar tradiciones británicas, pero en la mesa la influencia es sobre todo italiana, con algún retazo árabe. El aceite de oliva es el rey de la gastronomía y el tomate, el príncipe. Algunas de las especialidades maltesas incluyen el conejo y las pastizzi, una especie de empanada rellena de queso o guisantes. En Gozo hay que probar el ġbejna, un queso de cabra o de oveja que se deshace literalmente en la boca. Los malteses son en general bastante golosos y les encanta el dulce, como el imqaret, un pastel relleno de dátiles y los kannoli, canutos rellenos de queso ricotta acompañados de nata y chocolate. Una recomendación: es mejor olvidarse de la dieta al aterrizar en Malta. Lo mejor es dejarse tentar y pensar en los kilos de más al llegar a casa.

IDIOMA
Para entenderse con todos, el inglés. De hecho, Malta es uno de los destinos preferidos de los jóvenes para aprender este idioma en los cursos veraniegos. Comparte cooficialidad con el maltés, la lengua nacional, que es la que más se escucha en la calle, sobre todo en las zonas rurales. Tiene su origen en la ocupación árabe de las islas, con palabras adaptadas de ingleses, franceses e italianos que se han añadido posteriormente. Es prácticamente imposible entenderlo, pero podría ser un buen comienzo aprender un par de formalidades bastante asequibles: hola (hello!); gracias (grazzi).

ELECTRICIDAD
Las clavijas de los enchufes son de tipo británico, con tres agujeros, por lo que hay que llevar adaptador. En cualquier caso, en los hoteles suelen tenerlos disponibles para los despistados que aterrizan sin ellos.

MÁS INFO
Conventions Malta

www.conventionsmalta.com
Visit Malta
www.visitmalta.com