
El sur de Francia tiene muchas capitales y Montpellier es una de ellas: reúne el savoir vivre de Niza, el bullicio de Marsella y la elegancia de Cannes, sin dejar de tener una personalidad propia, caracterizada por el dinamismo que le otorga ser una ciudad universitaria con muchas influencias extranjeras. Además, desde el 15 de diciembre está a un paso de Barcelona. Y a dos de Madrid.
Con el tren de alta velocidad de Renfe, el trayecto entre la Ciudad Condal y la capital del Languedoc-Roussillon se ha reducido a tres horas. Los casi 1.000 km que separan Montpellier de Madrid se recorren, sin escala, en cinco horas y 40 minutos. La estación del tren, hasta que se termine la futura plataforma TGV (alta velocidad francesa) en el exterior de Montpellier, está en pleno centro.
CIUDAD DINÁMICA
La capital del Languedoc-Roussillon es una ciudad a tan solo 10 km del mar. En ella se mezclan la historia de su barrio medieval con la originalidad de Antigone, un curioso proyecto urbanístico liderado por Ricardo Bofill, y el vanguardismo de Port Marianne, con el impresionante ayuntamiento de Jean Nouvel a la cabeza. Todo transcurre en una línea que se puede recorrer a pie y que evidencia la transformación de una ciudad con fama de moderna entre los propios franceses.
El motivo son los 60.000 estudiantes que cada año se suman a los 200.000 habitantes habituales. Por eso, esta ciudad de provincias, que en realidad es la octava en importancia del país, es de las primeras en cuanto a fama dentro del mundo universitario internacional. Son especialmente reconocidas las universidades de Medicina y Derecho, que generan numerosos eventos profesionales a lo largo del año. Contribuyen en gran medida a que el 50% del turismo que recibe la ciudad sea corporativo.
Montpellier es una ciudad donde todo, hasta las afueras, es accesible. El palacio de congresos, llamado Córum-Opéra Berlioz, es ejemplo de ello. Ubicado al final de la explanada que comunica con la Place de la Comédie,centro neurálgico de la ciudad, este edificio de los años 80 ofrece múltiples salas en cuatro pisos con espacios modulables que pueden albergar reuniones a partir de 50 personas. Para un espectáculo, el magnífico anfiteatro de la Ópera Berlioz, con sus seis pisos de tribunas, dejará boquiabierto a más de uno. Con 1.985 plazas, también es utilizado para congresos. Dos anfiteatros más completan la oferta con 745 y 318 plazas respectivamente.
Jean Nouvel está detrás de las últimas apuestas de vanguardia en la ciudad. Además del Courtyard by Marriott, inaugurado en enero de 2012, el ayuntamiento también ha salido de su lápiz. A primera vista parece una mole azul que se vuelve negra al final del día. Pero cuanto más se mira, más sorprende está magnífica estructura construida sobre pilares y que parece mutar a cada minuto, según la perspectiva.
La Sala de los Encuentros, de 750 m2, puede ser utilizada para eventos privados y es muy demandada por el calor de la madera que contrasta con la frialdad del metal exterior. Aunque hay que saber que, al tratarse de un espacio municipal, el servicio «llave en mano» se traduce en que solo se ofrece la posibilidad de abrir la puerta, el resto queda a cargo del organizador.
El ayuntamiento se ubica en el barrio de Port Marianne, continuación natural de la línea compuesta por la ciudad antigua y el distrito de Antigone, una especie de delirio grecorromano liderado por Ricardo Bofill en los años 80. Port Marianne es vanguardista, atrevido y muy caro. En 2017 abrirá sus puertas la Ciudad del Cuerpo Humano, otra aventura arquitectónica de carácter sinuoso firmada por el estudio BIG que acogerá espacios para congresos, principalmente ligados al sector médico.
REFERENCIA EN MEDICINA
Y es que Montpellier es ante todo la ciudad de la Universidad de Medicina, la primera de Francia y todavía hoy una de las de mayor prestigio del país y del mundo. Ocupa lo que fue un antiguo monasterio benedictino en el casco antiguo y junto a la catedral. La apertura de la nueva facultad en 2015 liberará nuevos espacios en la parte histórica.
En la actualidad se pueden organizar actos en las salas que ofrece la universidad, aunque compartiendo entrada con los estudiantes. Al final del día, el antiguo claustro, que es el patio que precede al Teatro de Anatomía,alberga cócteles para un máximo de 350 personas. En caso de organizar una cena de gala con vistas a la imponente catedral, que parece tener más de fortaleza que de templo, el patio del restaurante Le Petit Jardin es famoso por su ubicación y su cocina.
El segway o la bicicleta son muy recomendables para una visita guiada de Montpellier que incluya un recorrido por esa línea casi recta que componen la ciudad antigua, Antigone y Port Marianne. La parte medieval es una red de calles estrechas y peatonales salpicada de pequeñas plazas que nacieron con la destrucción de las iglesias durante las Guerras de Religión. La parte antigua forma un escudo que culmina en la Place de la Comédie, en cuyas cercanías comienza el distrito Antigone, que discurre hacia Port Marianne. Solo el río Lez corta un curso urbanístico que parece natural. De regreso al centro se puede disfrutar de las vistas con un pequeño cóctel, para un máximo de 20 personas, en lo alto del Arco de Triunfo que homenajea a Luis XIV.
La agencia Coralys lleva 14 años ofreciendo actividades de incentivo y team building originales en Montpellier y alrededores. Su última propuesta consiste en estimular la creatividad, inteligencia emocional y capacidad de improvisación de los directivos a través de un roll play o juego teatralizado inspirado en tradiciones locales. Los artistas sureños también participan en las propuestas para incentivos en torno al vino que ofrece el Domaine de Verchant. En torno a un deporte con gran arraigo en la ciudad, se pueden organizar partidos de balonmano.También torneos de petanca. Un paseo en segway o bicicleta puede culminar en la playa (www.coralys.fr).
FUERA DE LA CIUDAD
Montpellier ofrece algo que pocas ciudades tienen: facilidad a la hora de organizar seminarios, convenciones, incentivos o cenas de clausura fuera del centro. El primer motivo es que se circula bien. El segundo es que el mar se encuentra a tan solo 10 km. Y el tercero es que dispone de varias folies, o centros de producción vinícola, reconvertidos en espacios para eventos con mucho encanto.
Entre la ciudad y el mar está el aeropuerto, y enfrente el Park&Suites Arena. Inaugurado en 2010, es una de las mayores superficies de Francia para eventos multitudinarios. La sala VIP, con vistas sobre las pistas, no parece pertenecer a un recinto tan grande: los tonos morados y grises generan un ambiente cálido muy apreciado en cócteles para grupos de hasta 700 personas. En congreso, el recinto puede recibir hasta 12.000 participantes en un mismo espacio. El Parc Expo anexo alberga las mayores ferias de la región, varias relacionadas con el mundo del vino, gracias a los ocho pabellones disponibles.
El Domaine de Verchant es la versión más refinada de la reconversión de muchos centros de producción de vino que, aunque no han abandonado su actividad más tradicional, se han adaptado a las necesidades de las empresas. Verchant es un oasis de calma y lujo a tan solo 3 km del centro. Parece estar mucho más lejos. La gran sala de 280 m2, con terraza de 250 m2 y vistas sobre los viñedos, suele albergar fiestas de clausura que se pueden alargar hasta altas horas de la noche. Un seminario o convención también se puede acompañar de una degustación de vino, procedente de la propiedad, aceite de oliva o absenta. En 2015 contará con una nueva sala para eventos.
El Chateau de Flaugergues es uno de esos lugares donde saborear el terruño francés se convierte en delicia. La propiedad pertenece desde hace 320 años a los descendientes directos de Colbert, ministro de Finanzas de Luis XIV. La villa, del siglo XVII, es una de esas folies o «casa en los follajes», que los adinerados de la época construían como segunda residencia. La actual casa familiar domina el conjunto y es una suerte de museo vivo en el que aún habita la familia. Es una lástima que las visitas guiadas no se programen en español porque recorrer sus pasillos y habitaciones es un agradable viaje en el tiempo y la historia francesa.
El patio delantero es muy utilizado para cenas de gala hasta 400 personas. Para grupos pequeños, una degustación de los vinos propios en un claro del bosque de bambú quedará sin duda en el recuerdo de los invitados. Tres espacios pueden albergar reuniones para un máximo de 180 personas en teatro.
MEDITERRÁNEO
Los alrededores de Montpellier también incluyen el mar. Las paillottes, o especie de chiringuitos refinados que se instalan a partir de mayo sobre la arena, pueden ser privatizados para eventos. Las barbacoas a la luz de la luna son a menudo el cierre de las convenciones y congresos que se organizan en Montpellier.
Para los grupos de incentivo se pueden organizar paseos a caballo por el Parque Nacional de la Camarga, que incluyen recorridos por la playa de L´Espiguette o paradas para la observación de aves. También safaris fotográficos y explicaciones en torno a algunos de los más insignes habitantes de la zona: los flamencos.
Montpellier es un destino fácil para los organizadores de eventos: se encuentra cerca de España, está conectado mediante tren, cuenta con un bonito casco histórico y un urbanismo interesante, está muy próximo al mar, tiene hoteles nuevos, un palacio de congresos en el centro y todo ello muy bien conectado por los originales tranvías. Cada línea corresponde a un diseño, que va desde al azul con pájaros al repleto de flores. Entre los dos, el dorado y el multicolor de inspiración marina, ambos diseñados por Christian Lacroix. Y además de eso, el sol suele acompañar, ya que está presente nada menos que 300 días al año.
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PULLMAN****
Completamente renovado en 2011. Es el mejor hotel de la ciudad, ya que combina la calidad de las habitaciones y espacios de reuniones con un emplazamiento estratégico, a cinco minutos a pie de la Plaza de la Comedia. También cuenta con acceso al centro comercial Polygone a través del aparcamiento. Con 86 habitaciones y dossuites, todas caracterizadas por los tonos morados y ocres que ganan en calidez gracias a la moqueta. Seis salas de reunión, todas con luz natural, con capacidades entre 10 y 170 personas. Wi-fi gratuito. El restaurante Vértigo, ubicado en el piso 8, ofrece bonitas vistas del barrio de Antigone desde la terraza adyacente a la piscina.
1, rue des Pertuisanes
Tel. +33 (0) 467 997 272 / [email protected]
COURTYARD BY MARRIOTT****
Última apertura en la ciudad. Comparte explanada con el magnífico ayuntamiento, en el barrio de Port Marianne. Madera y ocres dominan un ambiente depurado en el que destacan las cinco salas de reuniones, dotadas de grandes ventanales, con capacidades entre 45 y 108 personas en teatro. Dispone de 123 habitaciones y un pequeño spa independiente. Wi-fi gratuito.
105, Place Georges Frêche (rue du Chelia)
Tel. + 33 (0) 499 547 406 / [email protected]
CROWNE PLAZA****
Una pasarela exterior lo conecta con el palacio de congresos. Inaugurado en mayo de 2011, ofrece 146 habitaciones con wi-fi gratuito de inspiración japonesa y decoración monocromática declinada en rojos, rosas y marrones. Tres salas de reuniones, todas con grandes cristaleras, para grupos entre 14 y 130 personas. Terraza para eventos hasta 200 personas junto a la piscina.
190, rue d’Argencourt
Tel. +33 (0) 467 722 222 / [email protected]
DOMAINE DE VERCHANT*****
Lo que era una casa del siglo XIV dentro de un viñedo es hoy uno de los hoteles más lujosos del sur mediterráneo. Pertenece a la red Relais&Chateaux. Cada una de las 23 habitaciones es diferente, pero todas tienen en común la elegancia a la hora de combinar el diseño más vanguardista con la atmósfera más chic. También cuenta con tres apartamentos. Restaurante modulable con posibilidad de crear espacios privados con entradas independientes. Wi-fi gratuito. Un bonito spa de 800 m2 se ubica en la entrada del recinto. A partir de este verano una piscina exterior se añadirá a la interior.
1, Boulevard Philippe Lamour. Castelnau-le-Lez
Tel. +33 (0) 467 072 600 / [email protected]
LE PETIT JARDIN
Situado junto a la catedral, en el casco antiguo, es una de las referencias gastronómicas de Montpellier. Ofrece cocina francesa con influencias exóticas y es muy utilizado por los grupos en convención gracias a su patio exterior, ajardinado y con vistas a la catedral casi adyacente. Un pequeño bar de vinos puede albergar hasta 30 personas.
20, rue Jean Jacques Rousseau
Tel. +33 (0) 467 607 878 / [email protected]
TAMARILLOS
Influencias florales, tanto en los platos como en la decoración, en pleno casco histórico. Propone recetas de temporada con un toque original, siempre con flores y frutas presentes. El chef ha sido dos veces campeón de Francia en elaboración de postres. Con 30 cubiertos en el interior y terraza de tamaño similar sobre la agradable plaza peatonal.
2, place du Marché aux Fleurs
Tel. +33 (0) 467 600 600 / [email protected]
OLEO PAZZO
Es el restaurante del hotel Courtyard by Marriott. Dos ambientes diferenciados dentro del mismo espacio y toda la cocina homenajeando al mejor aceite de oliva. Muy frecuentado por ejecutivos por su cercanía del ayuntamiento y con la parada de tranvía que se encuentra justo enfrente.
105, place Georges Frêche
Tel. +33 (0) 499 547 400 / [email protected]
FOLIA
Restaurante del Domaine de Flaugergues. Cocina de mercado acompañada de los vinos de la propiedad con posibilidad de organizar comidas para grupos pequeños en la bonita sala de degustación contigua. Muy recomendable para una cena de gala posterior a un seminario en la parte delantera de la villa, con vistas a los jardines y el centro de Montpellier de fondo, a 3 km.
1744, avenue Albert Einstein
Tel. +33 (0) 499 526 637 / [email protected]










