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FRIBURGO. Predicar con el ejemplo

Friburgo_transporte sostenible

Sostenibilidad, innovación y calidad de vida son las señas de identidad de Friburgo, una ciudad que ha sabido trasladar también esos valores a su oferta para el turismo de reuniones. Modernos espacios para congresos y eventos, hoteles comprometidos con el medio ambiente, originales propuestas de team building y una excelente gastronomía convierten a la capital de la Selva Negra en un destino especialmente atractivo para el MICE.

TEXTO Y FOTOS FERNANDO SAGASETA

Hace tiempo que Friburgo dejó de necesitar campañas para convencer al visitante de sus credenciales verdes. Aquí la sostenibilidad no se exhibe como un reclamo turístico, sino que forma parte de la vida cotidiana. Está en la forma de desplazarse, en el diseño de los barrios, en la arquitectura, en la gestión de los espacios públicos e incluso en pequeños gestos, como esas regaderas rojas que el Ayuntamiento deja junto a las fuentes para que sean los propios vecinos quienes refresquen los árboles durante los meses más calurosos del verano. No es una acción pensada para la foto, sino un reflejo de la implicación ciudadana.

Esa naturalidad es precisamente uno de sus mayores activos para la actividad MICE. Mientras otras ciudades comienzan a incorporar estrategias de sostenibilidad, la capital de la Selva Negra lleva décadas perfeccionando un modelo urbano que hoy se traduce en una extraordinaria calidad de vida. Y ese bienestar acaba repercutiendo también en quienes la eligen para celebrar congresos, convenciones, viajes de incentivo o reuniones de empresa.

Con cerca de 230.000 habitantes y considerado el destino más soleado de Alemania, Friburgo presume de unas 1.700 horas de sol al año y de un término municipal donde alrededor del 70 % de la superficie permanece cubierta por zonas verdes. La naturaleza no constituye un decorado, sino una prolongación de la propia urbe. En apenas unos minutos se pasa del casco histórico a senderos forestales, viñedos o suaves montañas que sirven de escenario para actividades de incentivo durante todo el año. Pocas enclaves centroeuropeos consiguen integrar con tanta naturalidad la vida urbana y el paisaje.

Aunque hoy sea un referente internacional en sostenibilidad, este modelo no nació de la noche a la mañana. Durante la década de los setenta, la fuerte movilización ciudadana contra la construcción de una central nuclear en Wyhl marcó un punto de inflexión. Años después, la llegada de la lluvia radiactiva procedente del accidente de Chernóbil reforzó todavía más la conciencia medioambiental de una población que entendió que el desarrollo económico y la protección del entorno no tenían por qué ser incompatibles. Desde entonces, ha seguido avanzando con una notable continuidad política, independientemente del color de los gobiernos municipales.

El resultado se aprecia en cada rincón. La bicicleta comparte protagonismo con una extensa red de tranvías y autobuses perfectamente integrada, mientras los coches han ido perdiendo presencia en favor de peatones y ciclistas. El concepto de «ciudad de los quince minutos», tan de moda en la planificación urbana contemporánea, aquí empezó a tomar forma mucho antes de convertirse en tendencia internacional. Incluso el crecimiento urbano continúa respondiendo a esos mismos principios, con nuevos desarrollos residenciales concebidos para alcanzar la neutralidad climática.

Lejos de convertir esa filosofía en un discurso, Friburgo la ha incorporado a su identidad. Quizá por eso resulta difícil encontrar estridencias. Los edificios sostenibles conviven con inmuebles históricos de piedra arenisca; los modernos barrios ecológicos se integran sin complejos junto a iglesias medievales; y la innovación tecnológica comparte espacio con mercados tradicionales donde los productores locales siguen ocupando la plaza de la catedral cada mañana.

TURISMO DE REUNIONES

Precisamente ese equilibrio constituye uno de los principales argumentos para el turismo de reuniones. El visitante profesional encuentra una ciudad manejable, donde casi todo se alcanza caminando o en transporte público, sin los problemas logísticos habituales de las grandes capitales europeas. Esa facilidad para desplazarse reduce tiempos muertos y permite que un congreso pueda combinar, en una misma jornada, sesiones de trabajo con experiencias gastronómicas, culturales o al aire libre sin necesidad de largos traslados.

La propia estructura económica del destino refuerza esa imagen. La presencia de una universidad con más de cinco siglos de historia, centros de investigación, empresas tecnológicas y un ecosistema emprendedor cada vez más consolidado ha favorecido la celebración de encuentros vinculados a la ciencia, la sostenibilidad, la salud y la innovación. El resultado es una oferta congresual coherente, en la que el contenido de las reuniones encuentra un entorno que lo respalda de forma natural.

Lejos de limitarse a ofrecer salas de reuniones, Friburgo ha sabido construir un ecosistema donde los espacios para eventos forman parte del carácter de la ciudad. A la singularidad del Historisches Kaufhaus y la versatilidad de la Konzerthaus se suman equipamientos como la Messe Freiburg, preparada para albergar grandes congresos, ferias y exposiciones, y el Ballhaus Freiburg, un recinto especialmente flexible para convenciones, banquetes y encuentros corporativos. Esa combinación de infraestructuras permite adaptar la oferta tanto a reuniones de pequeño formato como a encuentros de varios miles de participantes sin perder la escala humana.

Uno de los mejores ejemplos continúa siendo el Historisches Kaufhaus, uno de los edificios más emblemáticos del casco histórico. Su inconfundible fachada rojiza domina la Münsterplatz desde comienzos del siglo XVI y sigue ejerciendo como uno de los escenarios más singulares para el segmento MICE. Sus salones históricos, presididos por artesonados de madera y grandes ventanales, ofrecen un ambiente difícil de igualar para recepciones, reuniones institucionales o cenas de gala. Organizar un evento entre los muros donde durante siglos se reunieron comerciantes y autoridades locales añade un componente patrimonial que pocos venues pueden ofrecer.

En un registro completamente distinto se sitúa la Konzerthaus, junto a la estación central. El edificio celebra ya tres décadas como principal centro de congresos y continúa destacando por su versatilidad. Su auditorio principal, con 1.744 butacas, puede transformar completamente su configuración gracias a un sofisticado sistema de plataformas móviles: las gradas desaparecen, el suelo se nivela y se convierte en un gran salón apto para cenas de gala, entregas de premios o espectáculos. A ello se suman un amplio foyer distribuido en dos plantas, una luminosa sala circular completamente acristalada y varias salas adicionales, además de la comodidad de disponer de un hotel Novotel comunicado directamente con el edificio.

Friburgo no pretende competir con las grandes capitales europeas en número de plazas congresuales. Su fortaleza reside precisamente en otro aspecto: la facilidad para combinar lugares históricos, sedes contemporáneas y experiencias al aire libre sin apenas desplazamientos. Esa escala humana permite que un delegado pueda asistir por la mañana a una sesión plenaria, almorzar caminando por el centro histórico y terminar la jornada en un viñedo o contemplando la puesta de sol desde una terraza panorámica.

Esa misma capacidad para reinventarse también se aprecia en la antigua infraestructura industrial de la ciudad. Un magnífico ejemplo es Grünhof, nacido en 2013 como coworking y convertido hoy en un ecosistema de innovación que reúne emprendimiento, gastronomía, aceleración de startups, eventos y comunidad empresarial. Sus diferentes sedes ocupan cerca de 3.300 metros cuadrados y una de ellas, instalada en una antigua nave ferroviaria, conserva el atractivo de la arquitectura industrial adaptada a las nuevas formas de trabajar. La estética desenfadada, los espacios compartidos y la flexibilidad de uso conectan perfectamente con el perfil de muchas empresas tecnológicas que buscan sedes con un toque alternativo para reuniones, presentaciones o encuentros de innovación.

NATURALEZA Y CULTURA

La calidad de vida encuentra otra de sus mejores expresiones en Schauinsland, la montaña que domina el perfil meridional. El acceso se realiza mediante el teleférico continuo más largo de Alemania, un recorrido de casi veinte minutos que sobrevuela los espesos bosques de la Selva Negra hasta alcanzar la estación superior. El trayecto ya constituye por sí solo una actividad de incentivo, pero las posibilidades no terminan ahí.

En la cima, el restaurante Bergstation dispone de buenas opciones para eventos, con amplias terrazas panorámicas desde las que, en los días despejados, se divisan los Vosgos e incluso los Alpes. Senderismo, rutas en bicicleta de montaña, recorridos botánicos o visitas al antiguo museo minero completan una oferta especialmente interesante para programas de incentivos que buscan combinar naturaleza y trabajo. Durante el invierno, la zona incorpora además pequeñas pistas de esquí para principiantes.

Por su parte, la histórica cervecera Ganter resulta de lo más singular. Sus antiguas instalaciones conservan parte de la espectacular maquinaria de elaboración de cerveza, integrada en la decoración y convertida en el principal elemento escénico de las salas. El complejo dispone de varios espacios para reuniones, presentaciones y cenas de gala, con capacidad para hasta 120 asistentes, donde la arquitectura industrial y el legado cervecero aportan una personalidad difícil de encontrar en otros venues.

Friburgo reserva también sorpresas para quienes disponen de algo de tiempo libre entre reunión y reunión. El Augustinermuseum, reabierto tras una profunda remodelación, vuelve a exhibir buena parte del patrimonio artístico local en el antiguo monasterio agustino. Las esculturas originales de la catedral, los vitrales medievales o el extraordinario órgano barroco conviven con modernas propuestas museográficas que permiten recorrer siglos de historia sin perder de vista la relación de la ciudad con la Selva Negra.

Y, por supuesto, siempre queda la posibilidad de perderse sin rumbo por el casco histórico. Las acequias medievales —los célebres Bächle— continúan refrescando las calles durante el verano y alimentando una de las leyendas más conocidas de Friburgo: quien mete accidentalmente un pie en ellas está condenado a regresar algún día… o incluso a casarse con un habitante de la local. Pocas supersticiones resultan tan oportunas para un destino cuya mayor virtud consiste precisamente en invitar a volver.

APUESTA POR EL BIENESTAR

Más allá de la infraestructura congresual, una de las mayores fortalezas del destino reside en su capacidad para integrar el territorio en la experiencia del visitante. En pocos lugares resulta tan sencillo pasar de una reunión de trabajo a una actividad en plena naturaleza sin apenas alterar la agenda. Esa proximidad amplía considerablemente las posibilidades para el segmento de incentivos.

Uno de los ejemplos más representativos es el resort Luisenhöhe, un establecimiento situado a escasos kilómetros del centro que ha convertido el bienestar en el eje de toda su propuesta. Rodeado por los paisajes de la Selva Negra, el complejo combina alojamiento de alta gama, gastronomía, espacios para reuniones y un amplio programa de actividades vinculadas a la salud, el descanso o el contacto con la naturaleza. Y todo con un gusto realmente exquisito. Su filosofía encaja con una tendencia cada vez más presente en el turismo de reuniones: incorporar el bienestar físico y mental como parte de la propia experiencia profesional.

También la gastronomía contribuye a esa personalidad. La cocina badense, influida por la vecina Alsacia y por la riqueza agrícola de la región de Brigovia, donde se ubica Friburgo, apuesta por el producto de proximidad y la estacionalidad. Restaurantes tradicionales, terrazas con vistas a los viñedos y propuestas contemporáneas permiten que almuerzos de trabajo, recepciones o cenas de gala se conviertan en una prolongación coherente de la experiencia del destino.

Quizá ahí resida su principal diferencia respecto a otras propuesta europeas. No necesita reinventarse para resultar atractiva al visitante profesional. Su propuesta nace de una forma de vivir que lleva décadas consolidándose y que hoy se traduce en una ciudad cómoda, accesible y plenamente alineada con las nuevas demandas del sector MICE. La sostenibilidad, la innovación o la movilidad no aparecen como argumentos de marketing, sino como consecuencias naturales de un modelo urbano pensado para quienes lo habitan.

RECOMENDADOS

GRAFITEROS POR UN DÍA

Friburgo mantiene una relación abierta con el arte urbano y permite la realización de grafitis en determinadas paredes, siempre dentro de unas normas que los propios artistas respetan. Esta actividad de team building propone crear un mural colectivo guiado por un profesional, que ofrece unas nociones básicas y facilita todo el material necesario. Cada participante aporta su creatividad, ya sea pintando una parte del mural o eligiendo la combinación de colores, en una experiencia original y colaborativa.

TEAM BUILDING EN GANTER

La histórica cervecera Ganter ha desarrollado una original propuesta que transforma el universo de la cerveza en una divertida experiencia para competir por equipos. Pruebas de habilidad, retos con chapas, apertura de botellas, rompecabezas y ejercicios de equilibrio fomentan la colaboración y el trabajo en equipo en un ambiente distendido, antes de culminar la actividad con una degustación de sus cervezas. Una propuesta diferente que conecta con la identidad local.

VAUBAN

Con cerca de 16.000 habitantes, Vauban se ha convertido en uno de los grandes referentes europeos del urbanismo sostenible. El barrio, que fue levantado gracias a una intensa participación ciudadana tras la reunificación de Alemania, apuesta por la mezcla de perfiles sociales, la eficiencia energética y una movilidad en la que el peatón y la bicicleta son protagonistas. Los coches se concentran en aparcamientos periféricos, mientras que muchas calles adquieren forma de herradura que invita a salir a los vehículos que entran brevemente a recoger pasajeros o descargar. La visita permite conocer un entorno donde predominan los edificios construidos con materiales de mínimo impacto ambiental, se recoge el agua de lluvia y los huertos son comunitarios. Proliferan también las zonas verdes, donde los niños retozan frente a sus despreocupados padres, y la arquitectura resulta curiosamente heterogénea, ya que las únicas limitaciones constructivas fueron los criterios ecológicos y una altura máxima de 14 metros. Un recorrido especialmente inspirador para grupos interesados en la innovación urbana, la arquitectura y el desarrollo con cabeza.

COLOMBI HOTEL *****

Todo un referente de la hotelería de lujo y miembro de The Leading Hotels of the World. Dispone de 110 habitaciones distribuidas en dos edificios, así como de tres salones comunicados con capacidad conjunta para 250 personas, todos ellos con abundante luz natural. Destacan sus suites, una de ellas con una espectacular galería acristalada con vistas a la catedral. Completa la oferta un elegante restaurante con capacidad para 80 comensales, un spa iluminado por una gran claraboya y una agradable terraza para cócteles. Una apuesta segura para incentivos premium y reuniones de alto nivel.
Rotteckring, 16
Tel. +49 761 21060

VICTORIA BW SIGNATURE COLLECTION ****

Cuatro generaciones de la misma familia avalan la trayectoria de este establecimiento, inaugurado en 1870 y convertido en uno de los hoteles más comprometidos con la sostenibilidad de la ciudad. Fue pionero en la instalación de paneles solares y, desde 2002, funciona exclusivamente con energía renovable. Cuenta con cubierta ajardinada, aislamiento acústico de gran calidad y climatización mediante corrientes subterráneas. Además, ofrece bicicletas y transporte público gratuito a sus clientes. Dispone de una pequeña sala para comités de dirección y está preparando para 2027 una ampliación de la recepción.
Eisenbahnstrasse, 54
Tel. +49 761 207340

STADTHOTEL FREIBURG

Con 122 habitaciones y gestionado por Kolping Hotels & Resorts, es una de las opciones más versátiles para grupos y congresos. Sus salas panelables permiten organizar eventos de hasta 300 asistentes con luz natural. Aunque el edificio principal mantiene una estética más clásica, el establecimiento está inmerso en un proceso de renovación. Merecen especial atención las habitaciones de los edificios Design am Stadtgarten y Boutique am Stadtgarten, más actuales, luminosas y confortables, mientras que la recepción y los servicios comunes permanecen en el edificio principal.
Karlstrasse, 7
Tel. +49 761 31930

BLACK F. HOUSE

Abierto en 2020, fue el primer establecimiento de una compañía que apuesta por una nueva forma de alojamiento corporativo. Sus 140 apartamentos —a los que se suman otros 54 en la Green City Tower— están concebidos para estancias de cinco o seis días y cuentan con cocina completamente equipada. Todo el proceso, desde la reserva hasta el check-in o el servicio de limpieza, está digitalizado, lo que permite dedicar más tiempo a la atención personalizada. La azotea, con capacidad para unos 80 asistentes y excelentes vistas, constituye una opción muy atractiva para pequeños eventos y presentaciones.
Waldkircher Strasse, 30
Tel. +49 761 45893000

LUISENHÖHE SCHWARZWALD *****Sup

Inaugurado hace apenas tres años y medio en una colina de la Selva Negra, a unos 20 minutos de Friburgo, este exclusivo resort con dos llaves Michelin ha convertido el bienestar en el eje de toda la experiencia. Sus 83 habitaciones, una arquitectura contemporánea perfectamente integrada en el paisaje y un innovador concepto de salud desarrollado junto a un reconocido fisioterapeuta marcan la diferencia. Todo está pensado para favorecer el descanso: camas con una ligera inclinación ergonómica, gastronomía basada en criterios nutricionales, un espectacular spa y cuatro salas de reuniones —tres de ellas completamente acristaladas— con magníficas vistas al bosque. Una opción especialmente recomendable para comités de dirección, retiros corporativos e incentivos de alto nivel.
Luisenhöhe, 1
Tel. +49 761 13733000

GREIFFENEGG SCHLÖSSLE

Ubicado en la ladera del Schlossberg, es uno de los restaurantes con mejores vistas. Su amplia terraza panorámica resulta especialmente atractiva para recepciones y cenas de grupo, sobre todo al atardecer. Dispone de dos ambientes diferenciados, uno de ellos más elegante y animado, con música en directo o DJ en determinadas ocasiones, lo que lo convierte en una excelente opción para programas de incentivo y eventos sociales.
Schlossbergring, 3
Tel. +49 761 2174740

LUISE

La gastronomía constituye uno de los pilares del concepto de bienestar del resort Luisenhöhe. Su cocina trabaja con criterios nutricionales, combinando los ingredientes en función de sus propiedades y minimizando el desperdicio alimentario mediante raciones equilibradas que pueden ampliarse si el comensal lo desea. La cuidada presentación, la excelente selección de cafés y vinos y las espectaculares vistas sobre la Selva Negra hacen de este restaurante una propuesta muy recomendable tanto para grupos como para incentivos de alto nivel.
Luisenhöhe, 1. Horben
Tel. +49 761 13733000

TRATTORIA TIZIO

Un clásico de la cocina italiana en pleno centro. Su ambiente acogedor y su propuesta basada en productos frescos y recetas tradicionales la convierten en una apuesta segura para almuerzos y cenas de grupos reducidos o reuniones de trabajo en un entorno informal. Su céntrica ubicación facilita además el acceso a pie desde los principales hoteles y espacios para congresos.
Kaiser-Joseph-Strasse, 266
Tel. +49 761 296450