BRASILIA-SALVADOR DE BAHÍA. El día y la noche

BRASILIA-SALVADOR DE BAHÍA. El día y la noche

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Brasilia es orden, geometría, racionalismo, pureza en las formas y predominio del gris con fondo azul. Salvador de Bahía es caos, desniveles (y no solo sociales), color, magia, ritmo y sabor. Dos maneras muy diferentes de admirar un país que ha pegado un salto de gigante en el calendario de eventos internacionales.

¿POR QUÉ?
Por ofrecer una dualidad muy interesante sobre el mismo país fuera del tándem clásico São Paulo-Río.

¿CÓMO?
No hay vuelos directos. Desde España, el trayecto más corto incluye escala en São Paulo.

¿CUÁNDO?
De abril a septiembre.

Organizar un combinado Brasilia-Salvador de Bahía en un viaje de incentivo es ofrecer al viajero el día y la noche, el orden y el desorden, la racionalidad y el caos. Impresiona lo diferentes que pueden llegar a ser dos ciudades dentro de un mismo país.

Las comunicaciones desde España han de hacerse en ambos casos vía Sao Paulo o Río de Janeiro. Los aeropuertos brasileños se encuentran inmersos en un plan de modernización y privatización de su gestión de cara al Mundial de fútbol en 2014. De momento no se han solucionado las colas que se crean en el control de pasaportes en el momento de ingresar en el país tras aterrizar de un vuelo procedente de Europa.

La mejor época para desplazarse a esta zona es de abril a septiembre, ya que de octubre a marzo es la temporada de lluvias. Ambas ciudades son sede del Mundial de fútbol, aunque las obras destinadas al evento se perciben más en Brasilia. Esta ciudad, creada en 1960 bajo las premisas urbanísticas de Lucio Costa y los conceptos arquitectónicos del recientemente fallecido Óscar Niemeyer, se encuentra a una hora y media de vuelo de Sao Paulo.

BRASILIA

El aeropuerto está a 15 kilómetros del inmenso centro de la ciudad. Todo es amplio en una urbe concebida para los desplazamientos en coche. Por eso no hay un alma por las calles, ni de día ni de noche.

Los aficionados a la fotografía y a la arquitectura tienen aquí un paraíso en la tierra. Con forma de avión que penetra en el lago Paranoa, Brasilia tiene 25 kilómetros de largo. El eje principal, que constituye el cuerpo de la aeronave, es una calle de nueve kilómetros y seis carriles en cuyo centro se ubican las emblemáticas torres que completan las instalaciones del Congreso Nacional, la explanada de los Tres Poderes, el Tribunal Supremo Federal y el palacio Planalto, sede presidencial, además del palacio de Itamaraty y los diferentes ministerios. Todo diseñado por Niemeyer bajo un concepto de racionalismo y pureza en las formas que sigue generando una sensación futurista, aunque ya se hayan celebrado los 50 años de su construcción.

El gran estadio Mané Garrincha, ideado para el Mundial de fútbol de 2014 y para eventos multitudinarios, será inaugurado en febrero con la Copa Confederaciones. Las 70.000 plazas están cubiertas y el diseño permite la evacuación de todos los asistentes en 11 minutos.

El centro de convenciones Ulisses Guimaraes es el más grande de Brasilia. Ofrece áreas para ferias y cuatro auditorios, con capacidad para 2.886 personas en el mayor. También 13 salas modulables. Brasil XXI es otro centro de convenciones que comparte instalaciones con el hotel Meliá, en el ala sur del avión que constituye la ciudad. También forma parte de la oferta para grandes eventos el espacio de convenciones que comparten los hoteles Golden Tulip y Royal Tulip, al borde del lago Paranoa.

Junto al Ulisses Guimaraes se encuentra el Clube do Choro, cita obligada para los grupos de incentivo que quieren descubrir los ritmos brasileños en directo. Sede de múltiples conciertos de música instrumental brasileña, conviene informarse de las citas semanales en cualquier paso por la ciudad (www.clubedochoro.com.br)

NIEMEYER

A la hora de descubrir la arquitectura de Niemeyer, actividad ineludible en Brasilia, el palacio Itamaraty forma parte de las visitas más solicitadas. Es una lástima que el precioso hall no pueda ser utilizado para eventos. Se trata de un espacio diáfano con una escalera que pareciese salida de la imaginación de Leonardo da Vinci.

La catedral metropolitana también es otra joya arquitectónica, gracias a sus formas y las vidrieras de Mariana Peretty. Construida en los 60, comparte turistas con el memorial JK (Juscelino Kubitschek), presidente al cargo de la construcción de la ciudad y fallecido en 1976. Fue homenajeado por Niemeyer con este edificio de los 80.

La visita de las súper cuadras de Niemeyer permite descubrir la declinación doméstica de su filosofía arquitectónica. Según sus diseños, cada unidad de habitación comunitaria debía constar de un 80% de áreas verdes, once edificios con seis pisos y ocho apartamentos en cada uno de ellos, escuela primaria, guardería infantil, centro cultural, iglesia, clínica y club deportivo. El urbanismo original preveía 60 súper cuadras en cada ala del avión. Aunque este plano no ha sido respetado, se pueden visitar algunos de los modelos que debían repetirse hasta concretar la idea final.

En la capital administrativa de Brasil no solo se puede disfrutar de su curioso urbanismo y arquitectura. En el lago Paranoa se organizan actividades de teambuilding como regatas de vela, sesiones de pesca deportiva y otros deportes acuáticos. En torno a él se encuentran algunos de los mejores hoteles de la ciudad.

La torre de televisión digital es la última gran venue de la ciudad. Fue inaugurada en abril de 2012 y diseñada, obviamente, por Óscar Niemeyer. Su original forma de planta alberga un semicírculo a 60 metros de altura con espectaculares vistas del skyline de Brasilia. Es ideal para un cóctel al atardecer para un máximo de 90 personas.

SALVADOR DE BAHÍA

Los vuelos directos de TAM duran dos horas. Hay muchas más posibilidades en cuanto a horarios con escala en Sao Paulo, a una hora y media de Salvador de Bahía.

Salvador es un caos. Al menos esa es la sensación del viajero que haya conocido el orden y geometría de Brasilia. La tercera ciudad del país es una orgía de cuestas, colores, población de todas las etnias y favelas que buscan hacia dónde expandirse dentro del complicado urbanismo. Brasil en estado puro.

La cultura africana domina en esta urbe también conocida por su carnaval, el segundo mayor de Brasil. Lasbahianas, que abordan a los turistas a la búsqueda de una foto de pago en el Pelourinho, son el emblema de una época en la que los portugueses y ricos de la zona dejaban las riendas de sus casas a lugareñas con carácter. En elmuseo Carlos Costa Pinto se expone una interesante colección de joyas que evidencia el papel que estas gobernantas tenían en la época colonial portuguesa. La gordura que exhibían no tenía por qué corresponder a un sobrepeso, sino a la necesidad de ocultar sus encantos a los elementos masculinos, y puritanos, de la sociedad.

Salvador de Bahía es también la cuna del candomblé, una religión afrobrasileña que rinde culto a los orixás y de origen animista. El viajero los ve flotar en el dique de Tororó con el nuevo estadio de fútbol de fondo. Los numerosos rituales que la componen se han convertido en un atractivo turístico más. Uno de los mejores lugares para disfrutar de la música y danza asociados es el teatro Miguel Santana, donde cada noche tiene lugar unshow del ballet folclórico de Bahía.

El fuerte San Antonio también es el templo de la capoeira, junto al convento do Carmo. En numerosas ocasiones se organizan exhibiciones y competiciones a las que puedan asistir los grupos de incentivo.

Antes o después de disfrutar de la música, el bar O Granvinho es cita obligada entre quienes quieran frecuentar los mismos lugares que la población local. Las tapas locales acompañan las excelentes caipirinhas o una zenzala, bebida típica a base de piel de limón y naranja, cachaça y cáscara de jatobá.

Salvador de Bahía es una ciudad de desniveles, y no solo sociales. Los físicos de la zona del puerto se pueden salvar gracias al ascensor Lacerda, construido en 1873 y con 72 metros de altura. A sus pies se encuentra el mercado Modelo, donde comprar las famosas fitinhas do Senhor do Bonfim, esas cintas de colores que muchos llevan atadas a la muñeca y que rinden tributo a quien provoca peregrinaciones de hasta un millón de personas cada segundo jueves de enero.

El casco histórico de Salvador de Bahía aún es un lugar inseguro en el que hay que prestar atención e incluso evitar, sobre todo en ciertas zonas. Los hoteles están preparados para ello y ofrecen servicio de transfer a cualquier hora del día. En barrios como el de Nazaré, en plena transformación, se están abriendo excelentes establecimientos boutique ideales para su privatización completa. Las playas de Salvador no tienen el ambiente de las de Río. La mejor es Porto de Barra, a tres kilómetros del centro.

El paseo más concurrido es el que recorre el Largo del Pelourinho, con sus bonitas fachadas de colores y su iglesia de barroco portugués, hasta la plaza de la catedral, pasando por la iglesia-convento de San Francisco, donde apreciar la religiosidad católica impregnada de influencias. Por ejemplo en los ángeles sexuados. La decadencia de las iglesias se percibe en lugares como el convento de Carmo, junto al hotel Pestana, famoso por su Cristo con rubíes incrustados y realizado… por un esclavo.

BRASILIA PALACE
Junto al lago Paranoa, es un culto a Óscar Niemeyer, diseñador del recinto, especialmente en la suite que lleva su nombre y que cuenta con un magnífico baño de mármol. Fue el primer hotel de la ciudad, inaugurado en 1958. Cuenta con 156 habitaciones y tres espacios para eventos con posibilidad de organizar coffee breaks o cócteles en el exterior para un máximo de 350 invitados.
SHTN Trecho 2, Conjunto 1. Brasilia
Tel. +55 61 3306 9100 / reservaspalace@plazabrasilia.com.br

MELIÁ BRASIL 21
Situado en el centro financiero, dentro del complejo de convenciones Brasil XXI. También junto a los mayores centros comerciales de la ciudad. Dispone de 334 habitaciones y centro de negocios con tres salas de convenciones y capacidad para 140 personas.
SHS Quadra 6 – Bl. B, D e F – Asa Sul. Brasilia
Tel. +55 61 3218 4700 /
melia.brasil21@meliahotels.com.br

GOLDEN TULIP / ROYAL TULIP BRASILIA ALVORADA
Inaugurados en los años 2000 y 2011, comparten espacio junto al lago Paranoa y son un homenaje al diseño más vanguardista, de la mano de Ruy Otake. El Golden Tulip, de 4*, cuenta con 448 habitaciones y apartoteles. El Royal Tulip, con 395 habitaciones, cuenta con embarcadero propio y la tercera suite presidencial más grande de Latinoamérica. Un VIP Lounge se ofrece para pequeñas reuniones. Centro de convenciones compartido entre los hoteles con anfiteatro de 426 plazas, 12 salas de reuniones sin luz natural para sesiones entre 33 y 245 asistentes y ballroom con capacidad para 1.500 personas en montaje teatro.
SHTN, Trecho 1, Conj. 1B, Bloco C. Brasilia
Tel. +55 61 3424 7000 / rtba.reservas@goldentulip.com.br

PESTANA CONVENTO DO CARMO
En pleno casco antiguo de Salvador de Bahía, este edificio histórico ofrece 79 habitaciones y dos salas para eventos. Es el único cinco estrellas del Pelourinho. La misma sociedad gestiona el hotel boutique Villa Bahía, de 15 habitaciones.
Rua do Carmo, Pelourinho. Salvador de Bahía
Tel. +55 71 3327 8400 / reservas.br@pestana.com

POSADA DAS PORTAS VELHAS
De propiedad española, cuenta con 15 habitaciones y transfers gratuitos hasta el Largo del Pelourinho. Bonita decoración con las puertas como eje principal y restaurante de cocina mediterránea con inspiración bahiana.
Largo da Palma, 06, Nazaré. Salvador de Bahía
Tel. +55 71 3324 8400 / atendimento@acasadasportasvelhas.com.br

MANGAI
Ideal para grupos grandes. Es uno de los mejores bufés de la ciudad de Brasilia, con cocina nordestina en la que destaca la receta a base de carne seca, frijoles y leche. Vistas al puente JK. Espacios naturales a menos de 30 kilómetros para organizar paseos por la naturaleza posteriores a una comida.
SCES tr 2 lt 2/26 cj, 41. Brasilia
Tel. +55 61 3225 0186 / www.mangai.com.br

MANZUÁ
En Pontao do Lago Sul, junto al lago Paranoa, ha sido reconocido en muchas ocasiones como el mejor restaurante de pescado de Brasilia. Especialidades de la región de Bahía para aquellos grupos que no vayan a disfrutar de la costa.
Pontao do Lago Sul. Brasilia
Tel: +55 61 3364 6090 / pontao@pontaodolagosul.com.br

COCO BAMBÚ
Especialidad en mariscos, principalmente con su receta de “camarones internacional”, una especie de arroz cremoso con gambas que atrae a numerosos comensales. Cuenta con salones para eventos privados.
SCES Trecho 02, Conj. 36 – Icone Parque. Brasilia
Tel. +55 61 3224 5585  / www.restaurantecocobambu.com.br

MARÍA MATA MOURO
En pleno Pelourinho, en Salvador de Bahía. Ocupa el patio de una casa del siglo XVII. Es uno de los mejores lugares para degustar la moqueca, un cocido de pescado típico de la zona, con leche de coco y aceite de dende. De tamaño reducido, no tiene espacio para grupos.
Rua da Ordem Terceira, 8 – Pelourinho. Salvador de Bahía
Tel: +55 71 3321 3929 / www.mariamatamouro.com.br

AMADO BAHIA
Referencia para los grupos de incentivo en Salvador de Bahía. Buena carta de vinos y excelente situación junto al mar.
Av. Lafayete Coutinho, 660. Comercio. Salvador de Bahía
Tel. +55 71 3322 3520 / www.amadobahia.com.br

BOI PRETO
Cita obligada para quienes prefieren la carne u obviar las recetas de pescado tan predominantes en Salvador de Bahía. Muy utilizado para grupos grandes.
Avenida Otavio Mangabeira, s/n – Jd. Armaçao. Salvador de Bahía
Tel. +55 71 3362 8844 / www.churrascariaboipreto.com.br

Participar en el Carnaval de Salvador de Bahía, el segundo más importante del país y el primero de calle en el mundo. Del 7 al 12 de febrero en 2013, y del 27 de febrero al 4 de marzo en 2014.

Elaboración de caipirinha. Numerosos hoteles cuentan con espacios donde organizar una sesión de aprendizaje de la bebida nacional y sus múltiples declinaciones.

Iniciación a la capoeira. En el Fuerte San Antonio de Salvador de Bahía o en la misma playa, una de las más bonitas de la ciudad.

Clase de batucada. Los grupos pueden sumergirse en los ritmos brasileños a través de la percusión. Subida de adrenalina asegurada www.salvadorconvention.com.br