CÁDIZ. Entre dos mares

CÁDIZ. Entre dos mares

Fernando Sagaseta

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Con más del 40% de espacios protegidos, la provincia de Cádiz es una fuerza natural con una legión de adeptos a su luz, a sus esencias y a sus gentes. La capital atrae por su gracia carnavalera; Jerez, por su señorío flamenco; y la costa de Chiclana, por la belleza de sus playas y pueblos. Entre bodegas, caballos, sal, atunes y edificios históricos, las reuniones y eventos adquieren aquí un sabor diferente. El que prueba, repite.

Los gaditanos se quejan de estar un poco lejos de las grandes rutas de comunicación. Ahí abajo, en la esquinita de España, a tiro de piedra del continente africano y pegados a Gibraltar, a fin de cuentas, un enclave de otro país. Un destino entre dos mares, el Atlántico y el Mediterráneo o, si se quiere, “entre la mare que parió al Levante y lamare de parió al Poniente”, un dicho típico de los de por allí, bien empapado de gracia. (Ojo, el primer viento al que se refiere puede soplar en cualquier época del año, llega casi sin avisar y a veces es muy puñetero).

Esa relativa lejanía tiene sus ventajas. La costa —que ya de por sí es muy hermosa, con sus espacios protegidos, sus dunas y sus marismas— está a salvo de una presión turística excesiva, algo que no se puede encontrar ya prácticamente en ninguna parte del Levante español. Además, hoy en día las distancias tan poco son para tanto.

El Alvia directo desde Madrid se planta allí en poco más de cuatro horas, aunque, si hay que jugar con más frecuencias, es necesario cambiar de tren en Sevilla. El aeropuerto de Jerez, a 8 km al noreste de esta localidad y a unos 40 km de la capital de la provincia, conecta con Madrid y Barcelona, así como Londres, Bruselas y las principales ciudades alemanas a través de vuelos de turoperadores. También hay un propósito de unir toda la bahía mediante tren ligero, entrando en la ciudad por el puente nuevo, pero nadie se atreve a ponerle fecha.

CÁDIZ Y BAHÍA

La movilidad en la capital ha mejorado enormemente desde la apresurada inauguración, en septiembre del año pasado —en periodo preelectoral—, del puente Constitución 1812, que los locales conocen popularmente como el puente de la Pepa. En realidad, la idea era haberlo hecho en 2012, coincidiendo con el Bicentenario, pero la crisis se metió por medio y las obras se retrasaron. La colosal infraestructura, más larga que el famoso Golden Gate de San Francisco, ha dado un desahogo tremendo a la ciudad, rodeada enteramente por el mar a excepción del estrecho y alargado istmo, que era hasta ahora la única vía de acceso, junto con el puente José León de Carranza, inaugurado en 1969.

También van a mejorar las cosas cuando finalicen las obras en la estación ferroviaria, que se encuentra junto al puerto de cruceros, donde estará también la nueva terminal central de autobuses y un aparcamiento. Con la llegada de la izquierda al Ayuntamiento, tras las elecciones del pasado mes de mayo, el proyecto de crear un centro comercial —como ocurre, por ejemplo, en la estación del AVE de Málaga— se ha parado, así como la idea de demoler el edificio de la antigua aduana, cuyo objetivo era despejar la fachada principal hacia la plaza de Sevilla.

En este mismo cogollo neurálgico se encuentra la primera parada del recorrido MICE: el Palacio de Congresos de Cádiz. Entre tanta fiebre de acero y cristal que ha marcado en los tiempos anteriores a la crisis este tipo de construcciones por toda España, el de aquí sobresale por su belleza histórica. No en vano, se trata de un edificio neomudéjar que data de 1741 y que albergó la fábrica de tabacos sobre el solar de la antigua alhóndiga. El sitio es emblemático, con su ladrillo visto, su cerámica vidriada y sus estructuras de hierro, especialmente en el amplio patio de 340 m2, coronado por una gran montera de fundición.

El conjunto resulta de lo más luminoso, con numerosas salas en torno al atrio central dispuestas en tres plantas. El auditorio, de 900 butacas, cuenta con un amplio escenario y presenta un revestimiento excelente para la acústica. Junto a la chimenea hay una terraza muy agradable, con vistas a la iglesia de Santo Domingo, ideal para cócteles. La primera planta dispone de otros tres salones de conferencias con 310, 270 y 144 asientos fijos, además de varias salas polivalentes. La segunda tiene una superficie de unos 1.900 m2 con varios espacios diáfanos, algunos de ellos asomados al puerto. Las obras contemporáneas de artistas gaditanos que adornan todo el interior son un excelente contrapunto.

Ya metidos en el corazón de la ciudad, en plena plaza de San Antonio, en el lado opuesto del inicio de la famosa Calle Ancha, una especie de milla de oro de la capital, se encuentra otro lugar muy especial para reuniones y eventos: el Casino Gaditano. En el edificio histórico, construido con una combinación de estilos diferentes, destaca el estupendo patio neomudéjar, para cócteles con encanto. Las cuatro salas del primer piso, con su aire palaciego, pueden albergar hasta 200 personas en total. La joya de la corona es la biblioteca, con su extensa colección de decretos y diarios de sesiones de las Cortes. Una pena que no se ofrezca para usos privados, porque la estancia es realmente singular. Aquí está la sede de la Fundación Centro de Estudios Constitucionales 1812.

Para cogerle todo el sabor local al destino, quizá una de las opciones más interesantes es la que ofrece la Salina San Vicente, en San Fernando, regentada por la cuarta generación de la familia Ruiz, una de las pocas que quedan en las que los procedimientos son totalmente artesanales. Mucho es lo que se puede aprender aquí de este mineral tan unido a la historia, a las tradiciones locales y a nuestra alimentación.

Junto a la visita guiada y como complemento al evento que se quiera celebrar, cuando acaba la temporada de sal, después del verano, hay una actividad típica que le encanta a los grupos y es la pesca en el estero, el terreno pantanoso en el que se evapora el agua del mar. Ahí es donde quedan atrapadas doradas y lubinas de gran sabor. Los propios comensales son los que las sacan del agua, antes de ser cocinadas a la brasa en el patio mientras sirven el aperitivo. Ah, y al salir no hay que olvidarse de comprar una bolsita de flor de sal —delicatessen que solo se puede adquirir en tiendas gourmet— o de auténtica sal ecológica virgen, ambas sin procesos industriales.

JEREZ DE LA FRONTERA

A 40 minutos de la capital se encuentra Jerez de la Frontera, el mayor núcleo de población en la provincia. En lo alto de una colina, juntitos los dos, se alzan los iconos que marcan la división: a un lado, la inconfundible silueta del toro de Osborne, más ligado al Puerto de Santa María y al entorno de la bahía de Cádiz; al otro, la botella del Tío Pepe, todo un símbolo en Jerez, cuya presencia corona también la torre de control del Circuito de Alta Velocidad, un complejo muy singular para reuniones e incentivos.

Aunque hace años que no está en el calendario de la Fórmula 1, es el trazado que más espectadores arrastra de los tres grandes premios que se celebran en España durante el Mundial de Motociclismo. Su asfalto está ocupado casi todos los días del año, por lo que hay que reservar con tiempo, aunque las actividades suelen realizarse en el circuito de karts y en el de conducción segura, donde se ofrecen  muchas posibilidades para pasar una divertida jornada a toda mecha.

Los grupos pueden realizar una vuelta en su propio autocar por la carretera auxiliar que sigue en paralelo a los 4.423 m del circuito, pasando por curvas con nombre ilustre, desde Aspar hasta Lorenzo. Otra visita obligada es el museo de la entrada, con motos, equipamientos y monoplazas que han hecho historia. Por lo que respecta a los espacios para reuniones y eventos, las posibilidades son muchas, desde las doce salas vip, hasta el pit lounge, una especie de platillo volante sobre la misma recta de meta donde se pueden celebrar cenas privadas para 120 comensales.

Ya en la ciudad, una de las mecas mundiales del flamenco, las bodegas y los caballos marcan la pauta. La Real Escuela Andaluza de Arte Ecuestre, fundada por Álvaro Domecq, ocupa su ubicación actual desde 1987 junto a un palacete del s. XIX con salones para reuniones. Después de asistir al exquisito espectáculo, en pase general (martes y jueves, más un sábado al mes) o privado, también se pueden organizar eventos en el cercano Museo del Enganche, donde hay un acogedor patio exterior, además de la sala de carruajes, que se alquila para presentaciones.

Jerez huele a vino por los cuatro costados, esos deliciosos caldos de la denominación de origen Jerez-Xérès-Sherry con sus variantes de Fino, Oloroso, Amontillado y Pedro Ximénez. Desde González Byass —casi un parque temático en torno a este producto— hasta Fundador Pedro Domecq, el inventor del brandy, muchas son las bodegas abiertas a las visitas y que ofrecen espacios para alquilar.

Esta última, adquirida recientemente por el grupo filipino Emperador, incluye la espectacular bodega de la mezquita, como se la conoce por la similitud al monumento cordobés que le confieren sus más de 1.100 columnas dispuestas en un espacio equivalente a cuatro campos de fútbol. Imposible contar las botas (toneles), muchos de ellos firmados por famosos que han visitado las instalaciones, léase Charlton Heston, Paloma Picasso, Octavio Paz, Antonio Machín, Jardiel Poncela, numerosos gobernantes… y, ¡cómo no!, Lola Flores, oriunda de la ciudad. La de Franco la tienen apartada de las demás. ¿Por qué será? Como dicen que dijo Alexander Fleming, que estuvo por allí en 1948: la penicilina curará, pero el Jerez es capaz de resucitar a un muerto.

Pero aún hay más. Los jardines del recinto, construidos en honor de Fernando VII, son espléndidos. También cuenta con un patio custodiado por naranjos y limoneros para eventos, así como la zona denominada Los Claustros, parte de un antiguo monasterio, donde se celebran los almuerzos y las cenas, con una capacidad de 400 comensales. En el museo, dedicado a la historia de Fundador, Terry y Harveys, también se organizan pequeños actos y presentaciones. Para el mes de mayo abrirá un nuevo espacio construido en una torre vigía del s. XVIII.

Un inciso. La otra denominación de origen del Marco de Jerez, aunque amparada por el mismo consejo regulador, es la de Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda, en la localidad junto a la misma desembocadura del Guadalquivir, desde donde se divisa ya el Parque Nacional de Doñana. Aquí la bodega reina es Barbadillo, con un museo, con exposiciones temporales, con visitas guiadas—algunas de ellas nocturnas— y, como no podía ser menos, catas de iniciación, degustaciones y maridajes.

De vuelta en Jerez, vale la pena reseñar un espacio como los Museos de la Atalaya, una extraordinaria finca en pleno centro de la ciudad procedente de la expropiación de Rumasa, y donde todavía se encuentra la antigua residencia familiar de los Ruiz Mateos. El conjunto se compone de unos jardines estupendos catalogados como de interés cultural, dos cascos bodegueros reformados que datan de 1881 y un museo de relojes en el llamado Palacio del Tiempo…

Ambos cascos, de dimensiones similares, están preparados para eventos, en especial uno de ellos, sin columnas y con cuatro pantallas gigantes, la mayor de ellas de 20×4 metros, alimentadas por catorce proyectores para montajes 360º. Sin duda, el lugar más vanguardista de la ciudad. El escenario es móvil y se puede colocar en cualquier punto.

En cuanto al museo de relojes, resulta inaudito encontrar una colección tan completa de excepcionales piezas antiguas, en su mayoría francesas e inglesas, y además en funcionamiento. Como complemento a una reunión, la visita privada constituye una experiencia única, sobre todo si se acompaña de una actuación de harpa o violín, armonizada por cientos de campanillas a las horas en punto.

Tampoco hay que olvidar en la ciudad un venue tan singular como los Claustros de Santo Domingo, en pleno centro. Reabiertos en 2012 tras permanecer diez años cerrados, ahora acogen todo tipo de exposiciones y eventos. El patio luce especialmente bonito con la iluminación nocturna. Algunas empresas han llegado a alquilar el edificio entero, que da todo tipo de facilidades para la personalización.

NOVO SANCTI PETRI

Debido a la escasez de plazas hoteleras en Cádiz capital —a fin de cuentas se trata de una ciudad encerrada por las murallas y el mar, sin posibilidad de crecimiento—, la zona turística de Novo Sancti Petri, en el municipio deChiclana de la Frontera, ejerce como gran desahogo para grupos numerosos, porque concentra el mayor número de habitaciones de toda la provincia —y de toda la Costa de la Luz— en establecimientos de gran categoría y con amplios espacios para reuniones y eventos. Algunos de ellos se detallan en el apartado de hoteles recomendados.

Por lo demás, el paisaje adquiere aquí una belleza especial. La enorme playa de la Barrosa, de cerca de diez kilómetros, discurre a lo largo de un espacio protegido de dunas y pinares bajo la atenta mirada del Castillo de Sancti Petri, situado sobre un islote. El que fuera Templo de Hércules, uno de los santuarios más importantes de la Antigüedad, y que más tarde formó parte de las fortificaciones de la costa, fue rehabilitado hace tres o cuatro años y ahora también acoge exposiciones y eventos privados. Una importante contribución para mantener el encanto de tan sugerente entorno.

PARADOR ATLÁNTICO (4*)
Excelentemente situado junto al mar, se trata de una rara avis en la red pública por su sorprendente arquitectura contemporánea que recrea el fondo marino a base de granito rosa, paneles de vidrio simulando algas, tiras de hierro oxidado y madera. Su concepto abierto y luminoso, se plasma también en el enorme cubo central que acoge un salón de 738 m2 panelable en cinco y otro de 260 m2 que se divide en tres. En total, se cuentan hasta once salas con capacidad máxima de 730 personas. Las habitaciones están domotizadas, incluyen balcón acristalado y presentan detalles como la bañera de piedra natural. Las terrazas y azoteas son amplísimas y dan mucho juego para la celebración de eventos, así como la infinity pool que parece fundirse con el Atlántico.
Avda. Duque de Nájera, 9. Cádiz
Tel. 956 226 905 /
cadiz@parador.es

BARCELÓ MONTECASTILLO GOLF (5* y 4*)
Todo lo que se pueda decir de este magnífico complejo es poco. Ubicado junto al Circuito de Jerez, aunque convenientemente separado del rugido de los motores, ocupa nada menos que 160 hectáreas donde nos encontramos con un campo de golf firmado por Jack Nicklaus, dos campos de fútbol, un hotel de 5* y otro de 4*, cada uno con sus villas asociadas, un centro de convenciones y un castillo para eventos. ¿Qué más de puede pedir? En el entorno se han identificado 53 especies de aves. Y para los más sanos, un Vital Corner con batidos detox  atendido por un nutricionista.
Avda. de Montecastillo
Ctra. Jerez – Arcos, Km. 6
Tel. 956 151 200 /
montecastillo@barcelo.com

MELIÁ SANCTI PETRI (5* GL)
Con todo el aroma de la hotelería clásica, el arquitecto Álvaro Sanz ha conseguido una equilibrada recreación de un palacio andaluz de estilo árabe en el que 45 de sus 225 habitaciones pertenecen al exclusivo concepto The Level. Según encuestas de los clientes, se trata del segundo mejor hotel de la cadena. Con cuatro salones de diversos tamaños, centro de negocios y acceso directo a la playa. La gran novedad es la reciente apertura del restaurante Alevante, del chef Ángel León. También ha ganado mucho últimamente con la nueva piscina para adultos.
Chiclana Costa, s/n. Chiclana de la Frontera
Tel. 956 491 200 / melia.sancti.petri@melia.com

VALENTÍN SANCTI PETRI SPA (4*)
Ideal para meetincentives, un híbrido entre resort vacacional y hotel de negocios. Tiene a gala albergar el mayor centro de convenciones de la provincia, en el que destaca el imponente salón Doñana, donde caben 1.100 invitados sentados, además de otras estancias dispuestas en torno a un amplio hall de 500 m2. Su capacidad alojativa también es muy alta, con 549 habitaciones. La 82 superiores, de 24 m2, se ofrecen para pequeñas reuniones. Y muchas más posibilidades en el resto de las instalaciones: los restaurantes, los bares, la sala de lectura, los exteriores, el acceso empalizado hasta la playa de la Barrosa… En fin, un referente.
Urbanización Novo Sancti Petri
Tel. 956 491 002 / reservasvspetri@valentinhotels.com

BARCELÓ SANCTI PETRI (5*)
El último de los abiertos en la zona, en el año 2007, es un establecimiento moderno y sofisticado, con mucho gusto en la decoración y delicadamente perfumado. De hecho, el interior no parece un hotel de playa, mientras que el exterior recuerda a una kasbah marroquí plantada entre jardines balineses. Los salones de reuniones están muy bien equipados y añade un anfiteatro exterior de 400 plazas, un pub irlandés al que no le falta detalle y una discoteca muy auténtica, decorada en plan asiático, que también está abierta a eventos privados. Para rematar, tiene el spa más grande de Andalucía. El restaurante Atunante ofrece “menús emocionales”, que maridan un plato, con un vino, una canción y un poema.
Urbanización Lomas de Sancti Petri, s/n
Chiclana de la Frontera, Cádiz
Tel. 956 242 790 /
sanctipetri@barcelo.com

PALACIO GARVEY (4*)
Fantástico palacete del s. XIX en el corazón monumental de Jerez, reconvertido en hotel boutique de 16 habitaciones. Para grupos exclusivos que busquen algo distinto, un encanto, que se palpa, por ejemplo, en el desayuno servido, sin bufé, o en las bañeras con patas de las habitaciones. En el edificio de al lado dispone de una sala de reuniones para 40 personas.
Tornería, 24. Jerez de la Frontera
Tel. 956 326 700 / palaciogarvey@sferahoteles.com

GRUPO VÉLEZ
Uno de los referentes de la ciudad. Llevan el bar del Casino Gaditano, donde están montando también un restaurante de acceso libre que abrirá el próximo verano, además de otros tres establecimientos, entre ellos elBalandro, en los jardines de la Alameda Apodaca. Cocina imaginativa y picoteo.
Alameda Apodaca, 22
Tel. 956 220 992
www.restaurantebalandro.com

APONIENTE
Es el restaurante dos estrellas Michelin del mediático Ángel León, el chef del mar, como se le conoce. A finales del año pasado cambió su emplazamiento a un antiguo molino de mareas, un lugar verdaderamente único, también en el Puerto de Santa María, dejando el local original para tapas. Su valor es aprovechar todo lo que ofrece el mar, desde algunos restos de pescados, hasta las algas o el plancton, producto en el que es pionero. León acaba de abrir también el restaurante Alevante, en el Meliá Sancti Petri.
Francisco Cossi Ochoa, s/n.
El Puerto de Santa María
Tel. 956 851 870 / www.aponiente.com

VENTORRILLO DEL CHATO
Histórico donde los haya, desde 1780 nada menos. Todo lo hacen bueno: arroces, guisos, pescados al carbón, carnes… Con menús degustación y selecta bodega. Pertenece al grupo El Faro, un referente del catering, que también posee Barrasiete, El Faro del Puerto y El Faro de Cádiz.
Vía Augusta Julia, s/n. Ctra. San Fernando
Tel. 956 25 00 25 /
info@ventorrilloelchato.com

EL BOSQUE
Buque insignia de Alfonso Catering enclavado en el parque González Hontoria, donde se celebra la famosa Feria del Caballo. Alta gastronomía andaluza maridada con vinos de la zona. Con terraza de verano y dos privados.
Av. Alcalde Álvaro Domecq, 22Z. Jerez de la Frontera
Tel. 956 30 70 30 / restaurante@alfonsocatering.es

BAR ARTURO
Uno de esos sitios que solo conocen los locales y que vale la pena, aunque haya que incursionarse en el muy humilde barrio de Picadueñas. Es el rey del pescaíto frito en un ambiente auténtico de verdad. No busquen su web, no tiene. ¿Para qué?
Guita, 9. Jerez de la Frontera
Tel. 956 330 012

Los aficionados al running apreciarán el recorrido de unos 5 km que rodea la ciudad de Cádiz, siguiendo el paseo marítimo, de baluarte en baluarte, y todo sin tener que cruzar calles. Existen hitos cada 500 m. Quitando el Parque Genovés, apenas hay espacios verdes, pero este es un buen sustitutivo, con brisa de mar añadida.

Los que prefieran la gastronomía no pueden dejar de probar el queso Payoyo, de una raza autóctona de la sierra de Cádiz, muy de moda últimamente, ni tampoco el atún rojo, un manjar único sobre el que se ha generado toda una cultura, sobre todo en mayo, cuando se pesca en almadraba. Asistir a un ronqueo (despiece) es toda una experiencia. Tampoco hay que hacerle ascos a unas cañaillas de la Isla de León, a unas galeras, a unas pijotas o a los ubicuos chicharrones.

Los amantes del flamenco y los que no son tanto disfrutarán de la Ruta de los Tabancos de Jerez. Estos lugares, antiguas tascas de vino a granel, han renacido y algunos de ellos dan cobijo a cantaore/as, bailaores/as y tocaores/as de nuevo cuño y no tan nuevo, como El Pasaje, El Guitarrón de San Pedro o Las Banderillas.