EMBASSY. Las recetas de Margarita

EMBASSY. Las recetas de Margarita

Carla Royo-Villanova

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Embassy_tarta María Rosa

Los locos años veinte llegan a su fin y una irlandesa se afinca en Madrid para trabajar en General Motors. Margaret Kearney-Taylor (Margarita) pronto echa de menos un lugar donde reunirse con sus amigas a tomar el té. Ha ido recopilando recetas de medio mundo, pero no dispone de un sitio para compartirlas. En la empresa conoce a la familia Rivera, que le anima a coger un local libre en la esquina de Ayala con el Paseo de la Castellana. Un espacio donde dar rienda suelta a su creatividad culinaria.

 

Embassy_Margaret TaylorEmbassy era el nombre del club social al que Margarita pertenecía cuando vivía en Londres, y fue el escogido para su nuevo centro de reunión, el primer salón de té del país, inaugurado en 1931 en medio de una España convulsa que daba la bienvenida a la II República. Adriana Rivera, nieta de José Rivera y Juana Laraya, aquellos amigos visionarios de la fundadora, es la que regenta actualmente la mítica empresa, que ha derivado el negocio hacia la venta de productos gourmet, incluidos vinos y una tentadora sección de pastelería, pastas, pan y sándwiches, así como regalos, sin olvidar su esmerado servicio de catering para particulares y empresas.

Hoy en día, las recetas de Margarita, aquellas que trajo de su vida en Londres y sus viajes por medio mundo, se elaboran cada madrugada en el obrador de Embassy. El que busque novedades culinarias pincha en hueso. Casi todo es como hace 85 años. Los clientes siguen reclamando cada día icónicas delicias como la tarta de limón —su versión del lemon pie— o el sándwich de pollo al curry como se consumía en la India colonial de los años 30.

Hablando de sándwiches, se puede decir que Embassy los inventó. Si hay algo que los sigue haciendo especiales es que aún hoy utilizan los moldes originales para elaborar el finísimo pan que luego rellenan. El suflé es otro de sus clásicos. El primero lo hizo Margarita para agasajar a la novia de uno de los hijos de su querido amigo José, aquellos niños que vio crecer y a los que consideraba sus nietos. La afortunada se llamaba María Rosa y dio nombre al postre escogido por la Casa Real para la boda de la Infanta Elena en Sevilla, allá por 1995.

La bollería inglesa, muy distinta a la francesa, llegó a Madrid gracias también a esta mujer innovadora: los muffins, los scones e incluso los croissants se continúan haciendo según ella concibió al más puro estilo british. Otros productos exclusivos de la pastelería —ya míticos—, son el Baumkuschen, que solo puede encontrarse en el restaurante Horcher o en Embassy; la tarta de Amarena, con cereza salvaje italiana; el Christmas Pudding y el Christmas Cake. Si bien estos últimos sólo se hacen durante las fiestas navideñas, el Roscón de Reyes lo elaboran todo el año en formato bollo suizo con una fina cobertura de crema pastelera.

Embassy_pastelesPIONERA DEL CATERING

Otro de los grandes valores de Embassy es su catering. Fue el primero que empezó a funcionar en España cuando, en los años 60, la compañía aérea Swiss Air llegó a Madrid le encargó las bandejas de comida para los vuelos desde la capital. Comenzaron volando y volando crecen, gracias a la personalización de los menús y un servicio rápido y eficaz para empresas muy reconocido en el sector. Reuniones, presentaciones de producto, desayunos de prensa… cualquier necesidad puede ser atendida.

embassy_regalosOtra línea muy apreciada es la de regalos. Adriana se ha involucrado a fondo en ello para ofrecer todas las posibilidades. El cliente puede escoger desde la caja hasta el lazo, las flores naturales y, por supuesto, el contenido: bandejas, tablas de quesos, latas, cajas, molinillos y una asombrosa variedad de cestas, bien surtidas, cómo no, por los mejores productos.